Las ciudades más bonitas cerca de Berlín

Berlín es la capital de Alemania y una de las ciudades más turísticas a la hora de visitar Europa. Han pasado más de 70 años desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y unos 30 desde la Caída del Muro de Berlín pero nadie duda de que es y seguirá siendo una ciudad de lo más interesante para conocer.

¿Pero en los alrededores de Berlín que más podemos hacer? Alemania no es un país enorme, así que a poca distancia tenemos destinos ideales para day trips o escapadas. Veamos hoy las ciudades más bonitas cerca de Berlín.

Neuroppin

Esta ciudad está a una o dos horas de viaje desde Berlín y es la ciudad natal del poeta y escritor Thedoro Fontane. Es una ciudad encantadora con raíces prusianas, a no más de 60 kilómetros al noroeste de la capital alemana.

Se ubica a orillas de un hermoso lago rodeado de colinas forestadas. El lago se llama Ruppiner See y la reserva a su alrededor Ruppiner Schweiz. Si vas en verano se puede disfrutar nadando, paseando en canoa o en velerito o en tierra haciendo senderismo o andando en bicicleta.

Incluso hay un camino de 14 kilómetros que da la vuelta al lago y que permite conocer toda su costa y su resort más popular, el Mark Brandenburg & Fontane Therme.

Lübbenau

Este lugar está a hora y media en coche desde Berlín y si te gusta la naturaleza vale bien la pena porque es la puerta de entrada a la Reserva de la Biosfera Spreewald. Es un destino popular en verano y primavera, con sus densos bosques de pinos y su encantadora red de canales. Puedes caminar, andar en bicicleta, apuntarte a algún tour, hay algunos de dos horas y otros más extensos, de nueve horas, pasear en kayak, salir de exploración.

Y si te gusta mucho siempre es posible quedarse a pasar la noche, por supuesto. No regreses sin traer una buena provisión de su especialidad gastronómica: los pickles.

Dresden

Esta ciudad es mucho más conocida. Fue absolutamente devastada por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, allá por 1945, pero reconstruida y todo sigue siendo una de las perlas arquitectónicas más exquisitas del país. Sus tesoros han sido todos reconstruidos: hay palacios barrocos, iglesias, monumentos como la Casa de la Ópera…

En Neustadt, que aunque su nombre indique nuevo es más antigua que Altstadt, hay todo una onda hipster con cafeterías modernas, cervecerías, grafittis… Realmente es un sitio para pasar un par de días porque uno solo es muy poco.

Rostock

Rostok mira al mar Báltico y tiene ocho siglos de vida. Es una muy buena escapada desde Berlín porgue hay costa, hay aire marino, puedes comer pescados frescos, hay un bonito faro y las antiguas casas de pescadores le dan una impronta muy pintoresca.

Caminar por esta aldea es la mejor opción, perderse en las callecitas, bajar a la playa y mojar los pies en la arena y el agua, comer algo en la plaza principal y contemplar las casas más elegantes que alguna vez pertenecieron a los comerciantes: son casas de ladrillos rojo y estilo renacentista que se ganarán muchas fotografías.

La iglesia gótica de Marienkirche es otra perla, y si te gusta mucho la aldea puedes quedarte a pasar la noche en un bonito hotel estilo Art Nouveau, el Stadtperle Rostok.

Postdam

Esta ciudad también es conocida pues es el lugar donde los vencedores de la Segunda Guerra Mundial se encontraron para decidir que iba a suceder tras  el conflicto. Alguna vez fue la sed del gobierno prusiano y de los reyes o kaiseres alemanes, después fue puente entre la Alemania del este y la del Oeste y desde la reunificación del país es la capital del estado de Brandenburgo.

Postdam tiene parques y jardines, muchos palacios elegantes, entre ellos el hermosísimo Palacio Sanssouci, en la lista de la UNESCO, una prisión de la antigua KGB, el Barrio Holandés, la colonia rusa de Alexandrowka y una construcción de estilo china muy pintoresca y llamativa, la Chinesisches Haús.

Postdam está a menos de una hora de Berlín y puedes tomar dos líneas de tren suburbano para llegar., el S1 y el S7.

Pfaueninsel

La traducción sería «isla del pavo real» y se trata de una isla pequeñita que está en el medio del río Havel y que, obvio, está repleta de estas aves. En la isla está el palacio de verano del rey prusuiano Friedrich Whilhem II, una construcción tipo cuento de hadas.

Es un destino pintoresco para ir en verano bien aprovisionado para disfrutar de un día al aire libre con picnic incluido. No se puede fumar ni andar en bici ni ir con perros pues toda la isla es zona protegida.

¿Y cómo llegas? Desde la estación S-Bahn de Wannsee tomas el autobús 218 hacia el río y ahí el ferry que cuesta unos 4 euros el cruce.

Schlachtensee

Se trata de un lago que está en el borde del bosque de Grunewald. Es un lago de aguas mansas, con agua de buena calidad, así que como la mayoría de los lagos en los alrededores de la capital alemana, en verano y primavera uno puede venir y nadar o tomar el sol. Se alquilan botes para pasear, se aprovechan los jardines y hasta se puede pescar en algunas zonas del lago.

El lago está a solo media hora de Berlín y llegas en tren, tomando la línea suburbana S1, con el famoso ticket ABC.

Spandau

 

Se trata de una ciudadela medieval así que si te gusta la historia, ¡es estupenda! Fue construida en el siglo XVI y muchos de sus edificios han sobrevivido estupendamente bien el paso de los siglos. Incluso habiendo pasado la Segunda Guerra Mundial con mucha actividad.

Hay un museo donde puedes aprender la historia del lugar y sus jardines siempre son escenarios de eventos de verano como conciertos y demás. Hay una torre de 30 metros de altura, la Torre Julius, desde la que se disfrutan unas vistas panorámicas excepcionales… aunque tiene miles de murciélagos dentro.

A la ciudadela  se puede llegar en metro, la U7 es la línea que llega hasta aquí. Bajas en U Zitadelle. también puedes ir en autobús tomando el X33 desde Spandau S-Bahn y tienes mejores vistas. Spandau está dentro de la zona C así que aquí también deberás usar el ticket ABC.

Burg

Finalmente, aunque en realidad hay otros tantos destinos posibles, está Burg. Este destino está en la reserva Spreewald y tiene casitas de madera, con techos  coloridos, que se elevan cerca de los canales que atraviesan el pueblo. Es realmente hermoso.

Puedes pasear, pasar el día, conocer una bonita iglesia de estilo clásico, más que iglesia capilla, y si te gusta caminar puedes escalar 29 metros hasta la cima del Bismarckturm en el Schlossberg para tener las mejores vistas del valle Spree.

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