Las Islas Marshall, destino en el Pacífico

Apenas leo Islas Marshall me viene a la cabeza la Segunda Guerra Mundial, el océano Pacífico, los Estados Unidos y paisajes caribeños. ¿Es así? Pues sí, todo eso tiene que ver con estas islas que pertenecen a la región de Micronesia.

Las Islas Marshall hoy son una república, pero han estado bajo el dominio de distintos países a lo largo de su historia. Si te gustan las islas como las de la fotografía y quieres saltar a un algún destino más exótico o poco conocido, hoy te propongo este viaje de descubrimiento.

Islas Marshall

Es un país insular que está cerca de la línea del ecuador, sobre las aguas del océano Pacífico.  Como dije más arriba, forma parte de Micronesia y en el ultimo censo los datos arrojaron una población de casi 60 mil personas.

El país está formado por un grupo de atolones coralinos y la capital está en Majuro. La historia nos cuenta que los primeros pobladores llegaron en canoas alrededor del segundos milenio antes de Cristo y que los europeos lo hicieron en el siglo XVI, españoles y portugueses. Sin embargo, el nombre Marshall fue tomado de John Marshall, que las visitó a fines del siglo XIX.

Los españoles se quedaron con las islas mucho tiempo, pero después las vendieron al Imperio Alemán a fines del siglo XIX. En la Primera Guerra Mundial los japoneses las invadieron y en la Segunda Guerra los desplazaron los estadounidenses con la campaña del ’44. No muy lejos se hicieron las pruebas de la bomba atómica, tras el conflicto. Y así, pasó el tiempo. las islas, como otras del Pacífico en manos extranjeras, fueron cobrando cierta independencia.

Hoy en día las Islas Marshall son una república parlamentaria con una presidente, y está asociada a los Estados Unidos. Este país les brinda defensa, subsidio y acceso al servicio postal, por ejemplo. Así, hay dos idiomas oficiales: el marshallese, y el inglés, y una población variopinta de estadounidenses, chinos, filipinos y demás.

Turismo en las Islas Marshall

El origen de las islas es volcánico. Se encuentran sobre viejos volcanes semisumergidos a mitad de camino entre Hawai y Australia. Los atolones forman dos grupos: Ratak y Ralik (amanecer y atardecer, respectivamente). Las dos cadenas de islas corren más o menos paralelas a lo largo de casi 2 millones de kilómetros cuadrados, de los cuales apenas 180 son de tierra. Cada grupo tiene entre 15 y 18 islas y atolones, así que el país tiene un total de 29 atolones y cinco islas.

De ellos hay 24 que están habitados y también hay algunas islas dentro de este grupo. El resto está vacío, ya que sea porque llueve poco o hay contaminación nuclear, como es el caso del atolón Bikini. ¿Cómo es el clima? Hay una temporada seca que va de diciembre a abril y una de lluvias entre mayo y noviembre. Hay tifones y si crece el nivel del mar las islas corren peligro.

La capital de las Marshall está el atolón Majuro, una atolón grande con casi 10 kilómetros cuadrados de superficie y una hermosa laguna. Tiene puerto, el aeropuerto internacional, hoteles y un distrito comercial. La ciudad capital es Delap-Uliga-Djarrit y la habitan alrededor de 20 mil personas. Si bien es la puerta de entrada las verdaderas bellezas de las Marshall están en las islas externas.

¿Qué viene a hacer el turista? Pues los reyes del turismo son el buceo y el snorkel. Sin dudas las islas son un gran destino de buceo y el mejor es Rongelap. Aquí es donde se puede bucear entre restos sumergidos de barcos y aviones de la Segunda Guerra. Otro destino popular es la Isla Bikini donde se detonaron muchos artefactos nucleares, en el aire y bajo el agua. Hoy  hay tours con guía que exploran justamente este pasado de las pruebas nucleares. De hecho, la UNESCO ha declarado a Bikini Patrimonio Mundial.

En materia de alojamiento las islas ofrecen desde alojamientos económicos hasta hoteles a todo trapo y casas de huéspedes. Los bares y restaurantes, eso sí, los encuentras solo en los hoteles de mas lujo. También puedes hacer campamento, en Majuro y en otras islas. Para saber donde conviene siempre contactarse con la Marshall Islands Visitors Authority. ¿Cómo nos movemos por las islas Marshall?

Por aire, hay vuelos internos entre los atolones y las islas y también vuelos charter aunque poco confiables. Hay carreteras, se conduce por la derecha, y están pavimentados muchas de ellas. Por eso, se puede alquilar un coche, camionetas o minivans. Incluso coches japoneses. Los taxis son otra opción, barata y que se paga por asiento así que es común compartir. También hay botes de alquiler que se contratan para saltar de isla en isla o hacer excursiones.

¿Cuáles son las principales atracciones en las Islas Marshall? Como dijimos, el atolón Bikini con su historia nuclear, el Museo Alele con la historia local, la propia ciudad capital con sus playas y sus tiendas, y los destinos de buceo y snorkel relacionados con el coral y los hundimientos de la Segunda Guerra. Las excursiones de pesca también son populares y la mayoría de los hoteles ofrecen estos viajes, sumándose al Marshall’s Billfish Club.

Otro destino popular es Laura, una comunidad muy relajada, residencial, con una playa hermosa de arenas blancas protegidas con corales. También está Maloelap y el atolón de Mili, usuales paseos de día, day trips, donde se hace snorkel para ver barcos hundidos, ver edificios históricos y comer comida local.

Otro day trip es la Isla Eneko, cerca de la laguna de Majuro, accesible en un viaje en bote de 40 minutos desde Majuro. Eneko es privada y tiene pequeños bungalows. Su playa es espectacular. Como ves, las Islas Marshall son un destino precioso pero simple y acotado. También hay que nombrar a Jaluit, un atolón remoto que es genial para hacer snorkel.

¿Hay vida nocturna? ¿Puedo ducharme después de un día de buceo y sol y salir de bares? Sí, en Majuro y en Ebeye hay clubes nocturnos, y también hay hoteles que tienen discoteca. No mucho más, pero sirve. A esto se suman restaurantes de comida china, japonesa, vietnamita, coreana y occidental. Eso sí, en las algunas islas el consumo de alcohol está prohibido. Lo bueno es que no se usa dejar propina.

Como vemos, las islas no tienen una gran infraestructura turística pero que sean un destino remoto creo yo que es algo a favor. ¿te animas?

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