Estos momentos son difĂciles para todo el mundo. Literalmente. Estamos quietos, sin poder ya no viajar sino salir a la calle, y disfrutar de todo como antes. Pero el mundo sigue girando, el sol sigue saliendo y poniĂ©ndose al final del dĂa, brindando en la absoluta soledad las mejores puestas de sol.
Pensando en esos instantes previos al anochecer, pensando en volver a experimentar en persona esos instantes mágicos entre el dĂa y la noche, es que hoy vamos a viajar un poco para conocer dĂłnde podemos disfrutar de las mejores puesta de sol. Daremos una pequeña vuelta al mundo.
Bagan, en Myamar

Este es nuestro primer sitio pero no vamos a ordenarlos siguiendo ninguna escala. Bagan fue capital de muchos reinos de Birmania. Está sobre una meseta, a orillas del rĂo Ayeyarwady y a 145 kilĂłmetros de Mandalay. Es, desde el año pasado, Patrimonio de la Humanidad.
Ha sido seleccionada como tal precisamente por la belleza de su paisaje delineado por el ser humano.En Bagan se encuentra un hermoso valle conocido como el Valle de los Templos. Visto a al distancia y desde cierta altura las stupas empiezan a recortarse contra el cielo en la medida en que el sol pierde potencia y le va ganando la noche.

Hay más de tres mil templos, pagos y monasterios y muchos tienen siglos de antigĂĽedad. Una verdadera maravilla, un sitio majestuoso, todo junto en un área de apenas 42 kilĂłmetros cuadrados. Hay muchos sitios en Bagan donde apostarse para disfrutar de la puesta del sol y capturar con la cámara el momento. TambiĂ©n se puede volar en vuelo aerostático, asĂ que conviene pagar la entrada que te permite recorrer el sitio durante cuatro dĂas.
Con la entrada en mano puedes pasear en bici o trepar a coches tirados por caballos. El sitio es grande y conviene haber leĂdo un poco o averiguado sobre los templos para no abrumarse. Incluso hay que programar dĂłnde dormir, que es barato, y donde comer. El consejo es que el primer dĂa des una vuelta con un coche tirado por caballos, veas un poco todo y despuĂ©s sĂ alquiles una bici. 48 horas es suficiente y tienes un atardecer incluido.
Uluru, Australia

Uluru es un destino genial para los amantes de la naturaleza árida, desértica. Ayers Rock es otro de sus nombres, dado en este caso por los colonos. Este lugar es famoso por la enorme roca que parece emerger de la nada y es profundamente rojiza y anaranjada. Se recorta contra el cielo con fuerza imponente.

Uluru está en el Territorio del Norte, en el centro del paĂs, a casi 500 kilĂłmetros de Alice Springs. Forma parte del Parque Nacional Uluru – Kata Tjuta y es uno de los monolitos más grandes del mundo: 348 metros de alto, 2.5 kilĂłmetros escondidos bajo la tierra y nueve kilĂłmetros de contorno.
Uluru es un sitio sagrado para los aborĂgenes australianos y tambiĂ©n es Patrimonio de la Humanidad. Siempre se ha podido escalar pero desde el año pasado está prohibido subir la cima, precisamente, se está pisando un sitio que es sagrado para las comunidades originarias.

Lo cierto es que los colores de Uluru varĂan segĂşn el sol asĂ que tiene un tono distinto en las distintas Ă©pocas del año y a lo largo del dĂa. AsĂ, la postal más famosa de todas es la de Uluru al atardecer porque cobra un tono rojo intenso.
Serengeti, en Tanzania

El atardecer el Parque Nacional Serengeti es indescriptible. Es la naturaleza en su máxima expresión pues no solo es el cielo y sus colores sino la vida animal. Las mejores fotos son precisamente con el perfil de las jirafas, por ejemplo, o los árboles, entre sombras azules y rojizas.
El parque es enorme, con 13 mil kilĂłmetros cuadrados, y es el hogar de decenas de especies de animales, amĂ©n de una de las cunas de nuestra propia especie humana. 2.500 leones, 518 especies de aves identificadas, la mayor concentraciĂłn de mamĂferos del mundo y escenario de fastuosas migraciones.

El parque está a 335 kilĂłmetros de Arusha y la mejor Ă©poca para visitarlo es de diciembre a julio, si quieres ver migraciones, o desde junio a octubre si quieres ver a los predadores. ÂżCuanto tiempo para la visita? Tres o cuatro dĂas de safari es lo ideal porque tienes más tiempo para encontrar la mejor foto.
RĂo de Janeiro, Brasil

Los atardeceres que combinan la naturaleza con lo urbano tambiĂ©n tienen sus fans. Hay muchos sitios interesantes que uno puede nombrar pero sin dudas la costa de RĂo de Janeiro es fenomenal. La bahĂa es amplia, los morros no son altos y a medida que se va poniendo el sol empiezan a encenderse las luces.

Un buen sitio para estar tranquilos y tal vez disfrutar de un momento romántico es la penĂnsula, pequeña, de Arpoador entre Copacabana e Ipanema. Desde este punto tienes una vista amplia, en todas direcciones, del sol zambullĂ©ndose lentamente en las aguas del ocĂ©ano Atlántico.
Templo de PoseidĂłn, en Grecia

Este es uno de los sitios más turĂsticos de la Grecia continental. El cabo de SuniĂłn o Sunio está a escasos 65 kilĂłmetros de Atenas. Es pequeño y antiguamente se usaba para avistar a los barcos que llegaban por el Egeo.

AquĂ se alzan las ruinas del Templo de PoseidĂłn, un templo construido en el siglo V a.C sobre los restos de otro templos mas antiguo. Las ruinas, con algunas columnas todavĂa en pie, están sobre un promontorio de casi 60 metros de altura. Estas columnas tienen poco mas de seis metros y su construcciĂłn ha resistido el paso del tiempo y la erosiĂłn del fuerte aire de mar.

Hasta aquĂ puedes llegar por tu cuenta o en tour. Hay muchos tours privados en coche que te pasan a buscar por tu hotel y hacen un pequeño recorrido antes de llegar al cabo. Pasan y se detienen en el Lago Vouliagmeni, con una cueva magnĂfica, con aguas terapĂ©uticas en las que puedes sumergirte porque tienen 25 ÂşC, y despuĂ©s sĂ, el tour termina en el Templo de PoseidĂłn justo a tiempo para lo mejor que ofrece: el atardecer.