
La capital del estado de Texas es Austin. No es ni mucho menos la ciudad mĆ”s poblada, pues le gana de lejos Houston, ni la mĆ”s visitada por los turistas. AĆŗn asĆ, es una ciudad bastante bonita y con muchos lugares de interĆ©s, tales como parques y grandes edificios como el Ayuntamiento de la ciudad, la sede del gobierno estatal o la Condominius Tower, un edificio residencial que alcanza los 172 metros de altura, aunque todavĆa hay un edificio mĆ”s alto en la ciudad, The Austonian.
Y sin embargo, lo que hace famoso a Austin, mÔs incluso que el nuevo Circuito de Velocidad en el que se celebrarÔ próximamente un Gran Premio de Fórmula 1, son sus murciélagos.
Si Batman existiera de verdad, probablemente Austin serĆa su hogar, y es que en la ciudad tejana vive una enorme comunidad de estos animales, tantos que ni siquiera estĆ”n cifrados por miles, sino incluso por encima de un millón. Hablamos por tanto, de la comunidad urbana mĆ”s grande delĀ mundo de estos mamĆferos.
Esta comunidad se congrega principalmente en los bajos de uno de los puentes de la ciudad, el Puente de Congreso, durante los meses mƔs cƔlidos, entre marzo y noviembre. Durante esa Ʃpoca, cada atardecer, los murciƩlagos salen diariamente en busca de la cena. Se dice tambiƩn que llegan a devorar mƔs de una tonelada de insectos cada noche.
Pues bien, esas salidas de los murciĆ©lagos del Puente del Congreso se han convertido en el mayor espectĆ”culo y en el mayor evento turĆstico de la ciudad de Austin. AsĆ, cada tarde, son muchos los turistas y curiosos que se acercan al puente y a sus alrededores, bien pertrechados con cĆ”maras de vĆdeos y de fotos, para contemplar la espectacular imagen de miles de murciĆ©lagos volando y el sonido y zumbido de miles y miles de alas aleteando. Todo un espectĆ”culo natural.