Lugares que no debes perderte en Jordania

Jordania es un país fascinante. Un lugar diferente desde que pisas su capital, Amán, tan caótica como amable con el viajero, y que va embelesándote cada día un poco más, flotando en el Mar Muerto o descubriendo una de las creaciones humanas más espectaculares de la Historia: Petra. En las siguientes líneas apuntaré alguno de los lugares que no debes perder en este país, uno de los más visitados de Oriente Próximo.

Antes de pasar a hablar de los innumerables atractivos de este país, me detendré a hablar de un tema que es importante aclarar. Es un país seguro, si tienes dudas. El hecho de que haga frontera con países que actualmente atraviesan difíciles conflictos bélicos no hace a este país más peligroso. Estuve allí el pasado septiembre y la situación del país está tranquila, como lo ha estado desde hace mucho tiempo.

Amán, la capital

Amán es la capital de Jordania y con más de dos millones de habitantes, es una de las referencias del turismo del país. Típica ciudad árabe con construcciones de corte cuadrado y apiladas sobre la zona central de la urbe, resulta exótica y muy viva a los ojos del viajero. Allí podrás perderte por sus calles y sus comercios, dejarte llevar por el olor y el ajetreo de sus mercados, entrar a la casa más antigua de la ciudad o contemplar sus mezquitas.

Pero en cuanto a visita turística en Amán, lo más imprescindible es su ciudadela. Entre los restos de este lugar, que se remonta a 7.000 años atrás, se pueden ver la Mezquita Omeya, la iglesia bizantina y el Templo de Hércules, que es uno de sus iconos. Además, allí mismo podrás también conocer objetos de la época en el Museo arqueológico de Jordania, cuya entrada está incluida en el precio de la visita.

El Mar Muerto, donde no existe la vida

El Mar Muerto se denomina así porque en él es imposible la existencia de toda vida animal. Pero no solo por ello es una de las rarezas más atractivas del mundo, sino porque al situarse en el punto más bajo de la tierra y la gran concentración de sal que tiene, uno puede flotar en sus aguas. Así, los viajeros se divierten a la vez que disfrutar del mar, que siempre es un plan genial para pasar unos días.

Para añadir más embrujo a este lugar, hay que destacar la cantidad de propiedades curativas que se le atribuye al Mar Muerto desde la existencia de la misma Cleopatra. Así, muchos viajeros acuden allí también para tratar su psoriasis, reúma o un cuadro de estrés, en general.

Wadi Mujib, belleza natural

En general, Jordania es un país de paisajes áridos, donde poder disfrutar de lugares propios de clima secos. Entre uno de esos atractivos se encuentra Wadi Mujib, una gran garganta entre grandes paredes de roca que desemboca en el Mar Muerto.

Estas características hacen a este lugar ideal para poder hacer actividades de aventura como barranquismo. En esta, el viajero podrá deslizarse por grandes piedras, arrastrarse tras la corriente de agua y divisar un paisaje de grandes proporciones y una belleza difícil de olvidar.

Petra, gran atractivo de Jordania

Para el siguiente lugar que no te debes perder en Jordania, creo que no hace falta que insista. Petra, ciudad antigua del pueblo nabateo, es uno de los enclaves arqueológicos mejor conservados y más interesantes del mundo. Reconocida además como una de las siete maravillas del mundo moderno, este atractivo turístico te dejará seguramente con la boca abierta. Para su visita, reserva al menos un día entero, ponte ropa cómoda y abre bien los ojos.

La entrada a lo que era la ciudad se hace por el desfiladero del Siq, un lugar de paredes de roca también impresionantes y de un característico color naranja. La primera parada importante será el Tesoro, el icono más reconocido de Petra y que sirvió en el pasado como tumba real. La muerte estará muy presente en la visita a este destino, ya que la mayoría de los monumentos que se visitan son mausoleos, así como iglesias, otros templos o un teatro. Tras ocho horas de paseo casi ininterrumpido, Petra es un lugar difícil de olvidar.

Wadi Rum, el desierto jordano

Por último, no debes dejar de pasar la oportunidad de acercarte a Wadi Rum, el desierto del país. Esta vasta extensión de terreno, sobre todo formado por piedra aunque también por arena, fue popular en el pasado porque allí Lawrence de Arabia realizó operaciones durante los días de la Rebelión Árabe. Hay diferentes trayectos en 4×4 y además del paisaje, se podrá parar en algún puesto donde los beduinos invitan a té y también hay restaurantes cerca, donde poder comer comida típica de la zona y cocinada a la manera local, que implica a veces cocinar los platos bajo tierra.

Ver caer el día, maravillarse con el paisaje teñido de ocre y dormir en una jaima serán los complementos para hacer de esta visita otro de los imprescindibles de un viaje a Jordania.

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General, Jordania

Fue justo el último año de la carrera de Periodismo cuando comencé a viajar de una manera regular y a no poder dejar de hacerlo. Cualquier viaje, por pequeño que sea, siempre es un gran plan

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