Masada, viaje a la historia

Cuando era niña había una serie de TV muy popular que se llamaba Masada, un drama histórico con estrellas del momento como Peter O’Toole, Peter Strauss y Barbara Carrera. Fue entonces que escuché por primera vez el nombre de Masada y la historia de esta fortaleza en el desierto de Judea, en Israel.

Hoy las ruinas, enormes y aun majestuosas, forman el Parque Nacional Masada y son Patrimonio Mundial, así que si un día vas de visita a Israel no puedes dejarlas fuera de tu ruta.

Masada

Las ruinas comprenden palacios y fortificaciones construidas sobre una cumbre, en el desierto de Judea, cerca del Mar Muerto, en el actual territorio de Israel. La serie de televisión a la que hacía referencia más arriba nos cuenta los últimos momentos en la guerra entre judíos y romanos, conocida en la historia como la Gran Revuelta Judía. El pueblo judío se refugió aquí arriba y los romanos sitiaron el lugar y lo asediaron duramente hasta que los encerrados optaron por cometer suicidio colectivo.

De aquí que Masada sea una especie de sinónimo del nacionalismo judío y de su afirmación como pueblo. Desde 1966 toda la zona es Parque Nacional, desde 1983 forma parte de la Reserva Natural del Desierto de Judea y desde 2001 es Patrimonio Mundial según la UNESCO.

El terreno en el que se alza Masada forma parte de un macizo tectónico joven, sin mucha erosión, de forma irregular pero con mucho parecido a una pirámide sin punta. La meseta mide así unos 645 metros de largo por 315 de ancho, con una superficie total de alrededor de 9 hectáreas. Del lado oriental hay acantilados de 400 metros de alto y del otro lado rondan los cien metros. Entonces, los accesos a la cima son difíciles.

Si bien se han encontrado restos de asentamientos antiguos, según el historiador Flavio Josefo la fortaleza fue construida por el rey asmoneo Alejandro Janneo y el hallazgo de algunas monedas y estucos de esa época indicaría que no es desacertada la idea. Pero la historia que nos interesa de Masada es posterior y ocurre en tiempos de la conquista de Judea por parte de Pompeyo.

El rey Herodes, famoso, albergó aquí a miembros de su familia mientras viajaba a Roma a pedir refuerzos para controlar la región. La fortaleza resistió entonces un fuerte asedio por parte de los partos, y solo una lluvia milagrosa los salvó de tener que sucumbir, ya que se habían quedado sin agua. Mientras tanto, en Roma, Herodes logró el apoyo que buscaba y regresó como Rey de Judea y poco a poco conquistó la región, haciendo caer a la postre a Jerusalén.

Pero eran tiempos agitados: apoyada por Marco Antonio Cleopatra VII expandía su reino, así que Herodes fortaleció Masada pensando que algún día necesitaría de un lugar un poco infranqueable. Siete décadas después de su muerte empezó la primera guerra judeo – romana ya que la tensión iba in crescendo. Un grupo de judíos radicales trabajó en la sublevación, otros se sumaron y así al final un grupo copó Masada matando a la guarnición romana apostada allí.

En los años siguientes la zona fue un volcán y Masada fue identificada como un punto revoltoso especialmente. Entonces los romanos tomaron cartas en el asunto y decidieron acabar con los judíos refugiados allí rodeándola de muchos campamentos militares. El comandante planeó todo al detalle, enfocándose en entrar por el acceso de la ladera occidental. Después de tratar sin éxito de romper las murallas decidió construir una rampa que después de varias semanas alcanzó los 100 metros de altura.

Tras siete meses de asedio se terminó la rampa y en la punta se construyó una torre de asedio reforzada en hierro de 30 metros de alto. Desde aquí los romanos disparaban y funcionaba el ariete que dale que dale a la muralla. Tras un tiempo los romanos se dieron cuenta que los judíos habían construido detrás de la muralla, otra más dura, así que cancelaron los embistes e incendiaron esa estructura.

Los judíos dentro de Masada estaban en problemas y decidieron matarse: los hombres mataron a su familia y después eligieron a diez para matarse entre ellos. Y así hasta que quedó un solo hombre que al quedarse solo incendió la fortaleza. Cuando los romanos por fin entraron, encontraron una tumba.

¿Pero cuando fue que Masada fue encontrada por arqueólogos? Fue a comienzos del siglo XIX, en 1838 específicamente. Desde entonces la zona se volvió muy interesante y se excavó y se mapeó todo. Una importante excavación arqueológica tuvo lugar en los años ’60.

Turismo en Masada

¿Qué es posible ver en Masada? El complejo occidental es accesible desde Arad, por la ruta 3199. Aquí verás la reconstrucción de la maquinaria romana del sitio a Masada, la rampa romana cuya escalada implica entre 15 y 20 minutos de subida, las antiguas cisternas del norte excavadas en la montaña y, por un precio aparte, puedes quedarte a dormir en carpa. también hay un show de luces y sonido por la noche ene l anfiteatro.

En la meseta de la montaña están las ruinas del Palacio Norte, lo que queda del palacio privado de Herodes de tres niveles con piso de mosaicos y murales que han sido reconstruidos, las ruinas de la única sinagoga que ha quedado del tiempo del Segundo Templo, la habitación donde fueron encontrados los nombres de todos los sicarios, grupo de judíos mayoritario que estaban encerrados en Masada durante la revuelta, una iglesia bizantina construida por monjes ermitaños también con pisos de mosaicos, el Palacio Occidental, enorme y también que data del tiempo de Herodes, los baños romanos, las habitaciones del comandante con murales y la cisterna del sur, enorme espacio bajo la montaña.

Accediendo desde el Mar Muerto, ruta 90, uno ingresa por la entrada este donde hay una tienda de regalos, una estación de primeras auxilios, un restaurante y una cafetería.

También está aquí el Museo Masada Yigal Yadin, abierto en 2007, que ofrece una experiencia narrativa de los hechos alrededor de la fortaleza, dando un buen background a la visita, el cablecarril que te lleva a la puerta del Camino de la Serpiente, el más difícil, que puede hoy recorrerse a pie, implicando una hora de subida y media de bajada.

La visita es realmente maravillosa. Puedes reservar la entrada al Parque Nacional Masada de manera online, vía el sitio web oficial, seleccionando la fecha.

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