Mogarraz, destino en Salamanca

Hoy nos quedamos en España conociendo uno de sus tantos pueblos hermosos: Mogarraz. Es pequeño, está como escondido en el Parque Natural de Las Batuecas, en la Sierra de Francia, provincia de Salamanca, y si te gustan los paseos entre pueblos hay que conocerlo.

Hoy, entonces Mogarraz y sus encantos.

Mogarraz

Como dijimos más arriba es un pueblo que está en la provincia de Salamanca, en Castilla y León, dentro de la comarca de Sierra de Francia. La Sierra de Francia está al sur de la provincia y tiene muchos montes, valles y bosques, ríos y arroyos.

Mogarraz goza de un clima mediterráneo de inviernos no tan fríos y veranos en los que es raro que la temperatura llegue a los 30ºC. Vale recordar que es uno de los tantos municipios que componen la comarca y tiene el orgullo de ser considerado Bien de Interés Cultural. Es un hermoso conjunto histórico ya que sus edificios y sus callecitas medievales son un encanto.

La historia nos dice que el pueblo nace de la mano de los reyes leoneses en la Edad Media y que hacia el siglo XIII paso a formar parte del alfoz de Miranda del Castañar. Se trata de una de las pocas juderías conversas al cristianismo y es posible que el nombre te suene de los medios de comunicación porque hace un tiempo fue noticia por una peculiar exposición de arte basada en las fotografías carnet de sus vecinos.

Turismo en Mogarraz

Dijimos que el pueblo está dentro del Parque Natural de Las Batuecas y a Sierra de Francia, a su vez Reserva de la Biosfera. Es Conjunto Histórico y Artístico y como se trata de un pueblo algo escondido ha sabido conservar la arquitectura civil y militar, a pesar del paso del tiempo, desde aquellos lejanos años en los que la villa fue construida y poblada por franceses llegados con el conde Raimundo de Borgoña, esposo de la infanta Doña Urraca, gascones y roselloneses.

Es Conjunto Histórico Artístico desde 1998 por la belleza y el trazado de sus calles y edificios. Se han conservado las casas de piedra y tramonera, entramados de piedra, adobe y madera, decoradas con los escudos heráldicos, incluso hay uno de la Inquisición por ahí, las fuentes y los grabados más religiosos. Es fácil moverse por aquí porque como muchos pueblos medievales el centro se ordena alrededor, hacia arriba y hacia abajo, de la calle principal.

Entonces, lo que uno va a hacer apenas llegue es salir a caminar y perderse por estas calles. ¿Qué puntos debes incluir en tu recorrido? La Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, la iglesia parroquial, es un buen comienzo. Es un templo de diseño simple, con una sola nave, pórtico, cúpula y crucero. De fachada austera su bóveda barroca es contrastante. A su lado está la Torre del Campanario que data del siglo XVII, de aspecto mas bien defensivo, con sillería de granito, nada de decoración y un cuerpo aparte con ventanal albergando las campanas.

La Cruz de los Judíos es del mismo siglo y está al lado de la Ermita del Humilladero, llamativa por su capitel de calaveras que nos recuerda inmediatamente al Calvario que nos recibe apenas pisamos el pueblo, cruces de granito que datan del siglo XVII. Por detrás de la Ermita hay una fuente, la Fuente del Humilladero, que recoge el agua que a la postre se usa en la pila bautismal.

¿Edificios o lugares a detenerse y contemplar? El rocoso edificio del Ayuntamiento, la Plaza Mayor, de forma ovalada y sede de los festejos taurinos, las fuentes aquí y allá, en especial la Fuente de la Pila, los hermosos balcones, los símbolos y dinteles escondidos en las fachadas antiguas de las casas, el trazado urbano entre árabe y judío y claro, seguro te vas a topar con un cerdo caminando o acostado en alguna calle. Es el Cerdo de San Antón, una tradición que data del siglo XIII y todavía perdura.

 

Al comienzo del artículo hablamos sobre las fotos carnet de los vecinos y su extraña inclusión en una obra de arte. Y sí, se trata de una exposición artística de 2012 que incluye los retratos de los vecinos que vivieron o viven en Mogarraz. Los pintó el artista local Florencio Maíllo, tomando como referencia las típicas fotos carnet que se usaban en los años ’60 y que sirvieron como modelo de los vecinos que en el siglo XXI ya eran ancianos. Es decir, es el rostro de esos vecinos pero en 1967.

Esta exposición tiene 388 retratos, es parte de un archivo fotográfico que ha ido creciendo con el paso del tiempo y hoy ya cuenta con mas de 600. Mientras en la iglesia se ven los retratos de los que ya no tienen vivienda en el pueblo, otros están en las fachadas donde viven o han vivido los dueños de esos rostros. Así, la experiencia de caminar por las calles medievales se vuelve doblemente extraña al sentirte observado directamente por vecinos que, muy probablemente, ya no viven más entre nosotros y en las casas que decoran.

La villa también es conocida por su actividad cultural y sus artesanías, todo hoy en día expuesto en el Museo Etnográfico. Mogarraz trabaja bien el oro y la plata en filigranas, los bordados y el cuero. El trabajo en oro se conoce con el nombre de orive, por ejemplo. Otro museo es el Museo del Ibérico, en el que se ofrece información sobre como se elaboran los productos derivados del cerdo y las herramientas o utensilios antiguos que se usaban en esos procedimientos.

Más allá de las callles, las casas, la peculiar exposición artística y las artesanías, Mogarraz también tiene fama por su fiesta religiosa: la Fiesta de la Virgen de las Nieves, por ejemplo, que tiene lugar entre el 5 y 6 de agosto con bailarines y tambores.

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