El Real Sitio de Aranjuez y sus hermosos jardines

Aranjuez fue desde tiempos de la Reconquista propiedad de la Orden de Santiago, cuyos grandes maestres tenían aquí un palacio en el emplazamiento del actual debido a la frondosidad de su paisaje y a la suavidad de su clima. Cuando los Reyes Católicos adscribieron al soberano el papel de gran maestre de Santiago, Aranjuez quedó incorporado a la Corona. Esta fértil vega en la confluencia del Tajo y del Jarama, se convirtió con el tiempo en la residencia campestre por excelencia de la Familia Real española.

Los Austrias quisieron hacer de Aranjuez una gran villa de inspiración italiana y la dinastía Borbón contribuyó a desarrollar el esplendor del Real Sitio, donde pasaban toda la primavera hasta que llegaba el mes de julio. Es por ello que esta localidad del sur de Madrid se hizo célebre por su espectacular palacio y sus delicados jardines, a los que cada año acuden miles de turistas de todo el mundo.

Historia del Sitio Real de Aranjuez

El emperador Carlos V decidió hacer de este heredamiento una gran villa de inspiración italiana, designio continuado por su hijo Felipe II a su muerte quien ordenó edificar el nuevo palacio sobre el emplazamiento en el que se encontraba el de los maestres de la Orden de Santiago. Debe su arquitectura a Juan Bautista de Toledo (que realizó el trazado de las calles arboladas que ordenan el territorio dedicado a jardines y cultivos) y a Juan de Herrera.

Los Borbones contribuyeron a desarrollar el esplendor de este Real Sitio. Felipe V dispuso nuevos jardines y Fernando VI el trazado de más calles arboladas. En 1775 Carlos III mandó edificar dos alas más en el palacio y la nueva población alcanzó su completo desarrollo bajo el reinado de Carlos IV. Los monarcas Fernando VII e Isabel II continuaron visitando Aranjuez durante la primavera por lo que el esplendor regio del Palacio de Aranjuez se mantuvo hasta 1870.

Estilo del Palacio de Aranjuez

El Palacio Real construido por Felipe II sobre el emplazamiento del antiguo palacio de los maestres de Santiago se inició en 1564 y debe su arquitectura a Juan Bautista de Toledo y a Juan de Herrera, quien sólo llegó a terminar una mitad. Aunque lleno de rasgos originales del renacentismo en su planteamiento, el Palacio de Aranjuez resulta característico del clasicismo de los Austrias con alternancia de piedra blanca y ladrillo.

El plan original fue continuado por Felipe V de Borbón en 1715 y finalizado por Fernando VI en 1752 siguiendo los planos que que Juan Bautista de Toledo había concebido y que había tardado dos siglos en terminarse. No obstante, el Palacio de Aranjuez sólo se mantuvo así veinte años pues en 1775 Carlos III mandó añadir dos alas más.

El interior del Palacio de Aranjuez

En caso de que queráis visitar el interior del Palacio de Aranjuez, las entradas se deben adquirir en el propio palacio. Los precios dependen de si la visita es guiada o no. Os aconsejo que elijáis la primera opción ya que un guía turístico profesional os contará la historia del Real Sitio de Aranjuez y además tendréis acceso a las estancias privadas de los reyes y al Museo de Falúas por sólo 15 euros. Por el contrario, si la visita es libre la entrada sólo os costará 9 euros pero os perderéis todo lo anterior.

Dentro del palacio podréis contemplar tapices flamencos, cuadros y muebles de incalculable valor y fuera podréis disfrutar de los maravillosos jardines por los que hace siglos paseaba la realeza y la nobleza de España. El acceso a ellos es gratuito.

Qué otros lugares visitar en Aranjuez

  • Real Casa del Labrador

Siendo Carlos IV de Borbón Príncipe de Asturias se utilizó como casa de recreo los pabellones del embarcadero de Fernando VI y en los alrededores se creó el Jardín del Príncipe. Cuando ascendió al trono decidió construir en el extremo opuesto de estos jardines una nueva casa de campo denominada del Labrador, por su fachadas modestas que desde el comienzo estaban destinadas a contrastar con el lujo de su interior. La ornamentación se debe principalmente al interiorista Jean-Démosthène Dugourc y es notable la influencia francesa e italiana. El estilo Imperio es el más recurrente.

La Real Casa del Labrador fue edificada por el arquitecto mayor Juan de Villanueva y su discípulo Isidro González Velázquez, a quien se deben algunos de sus interiores.

En el año 2001 fue catalogado como Patrimonio de la Humanidad, junto con otros recintos histórico-artísticos de la localidad, inscritos en la lista de la Unesco con el nombre de Paisaje cultural de Aranjuez. Está permitida su visita, a partir de horarios establecidos.

Otros edificios de gran interés para visitar en Aranjuez son el Palacio de Medinaceli, la Casa de Oficios y Caballeros, la Casa de Empleados, la iglesia de San Antonio, la Plaza de Toros, el Mercado de Abastos o el Hospital de San Carlos.

  • Jardines del Rey, de la Isla, del Parterre y del Príncipe

Felipe II, gran amante de los jardines, puso especial empeño en adornar Aranjuez. De su época se conservan el Jardín de la Isla, trazado por el arquitecto Juan Bautista de Toledo, y el del Rey inmediato al palacio y cuya decoración actual se debe a Felipe IV.

También en la Isla, la mayor parte de las fuentes se deben a Felipe IV si bien los Borbones continuaron enriqueciéndolo con detalles como los bancos de Carlos III.

Felipe V añadió a los jardines existentes el Parterre ante el palacio y el extremo al final del Jardín de la Isla, llamado la Isleta, donde instaló la Fuente de los Tritones que Isabel II hizo llevar al Campo del Moro.

El Jardín del Príncipe debe su nombre y su creación al hijo de Carlos III quien en la década de 1770 empezó a utilizar el antiguo embarcadero de Fernando VI como pabellón de recreo y a desarrollar en los alrededores un jardín a la moda anglofrancesa con influencia directa de los jardines de María Antonieta en el Petit Trianon.

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Dicen que hay tantos tipos de viajeros como personas en el mundo. A lo largo de mis viajes me percaté de la variedad de intereses con los que nos... Ver perfil ›

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