Francia tiene muchos pueblos y ciudades encantadores y uno de los más mejores es Avignon, ciudad histĂłrica con una gran cultura. Está al sur del paĂs, en la Provenza, y si tienes pensado recorrer un poco el paĂs galo no puedes dejar de conocerla.
Tiene mucha historia, muchos edificios maravillosos, arte fantástico, museos y plazas y callecitas y bares y restaurantes. Entonces, hoy, qué ver en Avignon.
Avignon

Primero hay que decir que Avignon es una ciudad y comuna francesa que está en la regiĂłn de Provenza – Alpes- Costa Azul. Descansa sobre la orilla izquierda del RĂłdano a unos 653 kilĂłmetros de ParĂs y a solo 80 de Marsella. Tiene un agradable clima mediterráneo.
Los romanos llegaron a Avignon en el siglo I a.C y después, en la Edad Media, la ciudad pasó a ser residencia de Papas hasta que fue incorporada a Francia en tiempos de la Revolución Francesa. Hasta entonces pasaron siete Papas.
Como tiene tanta historia, en el aire y en sus edificios, desde 1995 es Patrimonio de la Humanidad.
Qué ver en Avignon

Habiendo sido la residencia de los papas por tanto tiempo, una perla de Avignon es el Palacio de los Papas, Patrimonio Mundial. Fue la residencia de los papas que huĂan de la corrupta Roma, por eso es que la ciudad pasĂł a ser bautizada como la Ciudad de los Papas.
El palacio es uno de los edificios más iconicos de la ciudad, una estructura impresionante que domina la pequeña ciudad. Data de 1252 y los papas llegaron a ocuparlo en 1309 durante el siglo XIV. Arquitectonicamente es una maravilla porque debes saber que se trata de los uno de los edificios góticos medievales más grandes del mundo.
Está entrecruzado por dos edificios, uno es el nuevo palacio de Clemente VI, elegante y suntuoso, y otro es el viejo palacio de Benedicto XII, una verdadera fortaleza. En el palacio entero han trabajado asà los mejores arquitectos y artistas franceses de la época. Se alza sobre un promontorio rocoso, por encima del Ródano y la vista es realmente impresionante. Es, además, enorme, casi que parece una catedral.
Hubo dos fases en su construcción, el palacio viejo y el palacio nuevo, y su construcción fue muy cara pues es un sitio super lujoso, con frescos, pinturas, esculturas, tapices y demás. Lamentablemente, cuando Avignon dejó de ser sede papal el palacio empezó a ser descuidado y para cuando llegó la Revolución Francesa estaba bastante mal y fue saqueado. Después, con Napoleón, fue barracas militares y prisión asà que los frescos, muchos de ellos, aunque no todos, se perdieron para siempre.

En 1906 pasó a ser museo nacional y desde entonces vive un permanente estado de restauración. Está casi todo abierto al público y puedes hacer una visita guiada por las 25 habitaciones que están preparadas para las visitas.
La ciudad tiene además algunos interesantes museos de arte. Está, por ejemplo, el MuseĂ© de Petit Palais, Patrimonio Mundial, sede de una gran colecciĂłn de pinturas italianas del siglo XIII al XV. El propio edificio es bellĂsimo.
Al norte del Palacio de los Papas te topas con el Jardin des Doms, un hermoso jardĂn pĂşblico situado en lo alto de una colina con vistas geniales de la ciudad y su famoso Puente de Avignon sobre el RĂłdano. Hay una cafeterĂa y hasta puedes disfrutar de un picnic debajo de algĂşn árbol.
Avignon tambiĂ©n tiene muchas iglesias y precisamente junto al palacio está la Catedral de Avignon, coronada por una estatua dorada de la Virgen MarĂa, siendo además el lugar de reposo eterno de muchos papas. TambiĂ©n está la BasĂlica de Sain-Pierre, con sus maravillosas puertas de madera talladas o la Iglesia Saint-Agricol que data nada más y nada menos que del siglo VII y tiene un maravilloso altar barroco y vitrales coloridos.

Hablamos antes del famoso puente de Avignon un puente conocido en todo el mundo por esa famosa canciĂłn infantil. Supo ser un puente que cruzaba el RĂłdano en la Edad Media, con 22 arcos, pero una inundaciĂłn del rĂo se lo llevĂł puesto y hoy solo tiene cuatro arcos y la cabina del lado de Avignon. En el segundo muelle del puente tambĂ©n hay una pequeña capilla dedicada a San Nicolás, y obvio, estos restos del famoso puente son Patrimonio Mundial.
No muy lejos del puente hay un ferry que te lleva a la islita que está en el medio del rĂo. Este transporte funciona cada 15 minutos, todos los dĂas, desde mediados de febrero hasta fines de diciembre, aunque los horarios varĂan. La isla es un sitio hermoso para pasear.
De regreso a la ciudad puedes detenerte en la Plaza del Reloj o Place de’l’Horloge, una hermosa plaza con arboles que corre a lo largo de la Rue de la Republique. En los lados de esta plaza hay edificios preciosos y muchos cafĂ©s y restaurantes. Es un sitio super turĂstico. Del lado oeste está el gran Hotel de Ville d’Avignon y el Ayuntamiento de Avignon, por su parte la torre del reloj se asoma desde detrás del Hotel de Ville.
Al norte de este Hotel de Ville vas a ver la Opera Grand Avignon, construida sobre lo que alguna vez fuera una abadĂa benedictina. Funciona desde 1825 y ha sido renovada en 2021. Y si te gusta dar vueltas en un carrusel, pues verás uno muy bonito en el corazĂłn de la plaza.

Avignon es una ciudad medieval, asĂ que tiene sus murallas para caminar. Las Murallas de Avignon son de piedra y originalmente se construyeron en el siglo XIV cuando estaban los papas por aquĂ. Las murallas recorren alrededor de 4.3 kilĂłmetros alrededor de la ciudad y hoy en dĂa cuenta con varias entradas para peatones y vehĂculos. Entonces, no dejes de dar un paseo por las murallas, ver las torres de defensa a intervalos regulares, tomar fotos.
Y por Ăşltimo no hay pueblo o ciudad francesa que no tenga un mercado local. AsĂ que, dentro de la muralla de Avignon se arma el mercadillo Les Halles d’Avignon, un mercado puertas adentro que abre todos los dĂas de 6 am a 2 pm, menos los lunes y vende de todo, pan, especias, pescado… Y te maravillarás con su «pared verde» de 300 metros cuadrados, una obra de arte botánica.

Y si tienes ganas y tiempo de dar una vuelta por los alrededores de Avignon no dejes de explorar el Fuerte San AndrĂ©s, una magnĂfica fortaleza del siglo XIV en la cima del Monte Anadon. ¡Las vistas de Avignon son estupendas! No dejes de entrar a la capilla de Nuestra señora de Belvezet y de explorar sus torres gemelas. Ojo que cierra los domingos.