Qué ver en Biarritz

 

Si eres de los que ya están pensando en el próximo verano porque no toleras el invierno, entonces puedes ir pensando en Biarritz. ¿Qué te parece esta ciudad francesa conocida por sus playas, su vida nocturna y sus casinos? ¿Es una buena combinación para ti?

Biarritz es un destino turístico europeo desde hace mucho tiempo y aunque lo tuyo no sean los casinos, no te preocupes, con sus hermosas playas basta y sobra. Descubramos todo lo que Biarritz tiene para nosotros.

Biarritz

Está en los Pirineos Atlánticos, en la antigua región de Aquitania, a solo 20 kilómetros de la frontera con España. A tiro de piedra de la ciudad de San Sebastián, por ejemplo. Descansa sobre un grupo de colinas que miran al mar y una parte de la costa es de acantilados mientras otra es arenosa, entre playas y calas.

Biarritz nace como ciudad balnearia en el siglo XIX, cuando ciudades como la inglesa Bath, por ejemplo, comenzaban también a aflorar. Las clases acomodadas, aquellas para quienes el concepto de vacaciones comenzaba a sonar con fuerza, acudían aquí a refrescarse del verano y hacer sociales. Antes, supo ser puerto ballenero.

La ciudad tiene seis kilómetros de playas y muchas algas. Son precisamente estas algas las que le otorgan yodo al agua y las convierten en beneficiosas para el cuerpo. De aquí la fama de balneario de Biarritz.

Playas de Biarritz

Hay distintas playas pero comenzaremos por la Playa Miramar que está justo entre el faro y el Hotel du Palais. Se trata de una playa tranquila aunque si el mar está picado se vuelve un poco agreste. Aquí, de todas maneras, no está permitido hacer surf.

Otra es la Grande Plage o Playa Grande: se trata de la playa principal y por ende, muy turística. Está bien ubicad, cerca de la zona comercial, de los restaurantes y de los bares, entre el Hotel du Palais, al norte, y el centro de Congresos Bellevue, al sur.

La Playa Port Vieux es divinamente pequeña. Está refugiada del viento y las olas y es genial para nadar. También está cerca del centro de la ciudad, justo al lado del Puerto Viejo. Otra es la Plage de la Côte des Basque, el epicentro del surf en Biarritz. Es la playa rodeada por los acantilados, es la que cuando sube la marea la arena desaparece y solo quedan surfistas.

La Plage Marbella vendría a ser la continuación de la playa anterior. Se trata de una playa más agreste y también popular entre los deportistas. No es de fácil acceso porque tienes que bajar muchos escalones pero no es imposible.

Estas serían las playas principales de Biarritz pero naturalmente no son las únicas. También está, por ejemplo, la Playa Milady, en el extremo sur. Es muy grande, con mucha arena e ideal para las familias. Hay mucho estacionamiento y un bonito malecón.

Si te quieres alejar un poco más incluso puedes acercarte hasta Anglet, una ciudad al norte de Biarritz que también tiene muchas playas o más ben una única playa muy extensa de unos cinco kilómetros.

Qué visitar en Biarritz

Hemos nombrado más arriba el Hotel du Palais, un sitio emblemático de la ciudad. Se trata de una construcción que nació como palacio para la esposa de Napoleón III en el siglo XIX. Las obras comenzaron en 1855, pero dos décadas más tarde ya no existía Napoleón así que el palacio quedó a ala deriva y se vendió. A la postre fue convertido en hotel casino de lujo muy frecuentado por la realeza y la alta burguesía europea.

El Casino Municipal está en el centro de la ciudad y data de 1929. Es de estilo Art-Deco y hoy tiene además una elegante piscina y un teatro y unas vistas panorámicas del mar estupendas. Dentro también hay restaurantes, una cafetería y un bar. No es el único casino, pero sí el más antiguo.

Por otro lado puedes recorrer un par de iglesias: la Iglesia Ortodoxa Rusa del siglo XIX con su hermosa cúpula azul, la Capilla Imperial con muchos azulejos y la Iglesia de San Martín que es del siglo XII. En cuanto a los museos y galerías de arte está el Museo de Arte Asiático, el Museo del Mar con ballenas, tiburones y acuarios y el Museo del Chocolate. Si te gustan las galerías está la Galería Mésanges y la Galería Mulheim, entre otras galerías privadas.

Si te gusta el cine entonces puedes ir al Cinema Le Royal, justo en el centro. Suele tener una programación interesante, desde films populares y taquilleros hasta más cine de autor. ¿Pero no te gusta el arte y sí salir de abres y a bailar? Pues hay discotecas y algunas, las que están sobre el mar, son las mejores y más mágicas. Apunta: Le Caveau, Le play Boy Club, Maona Beach, Carré Coast.

La zona comercial tiene de todo un poco: antigüedades, souvenires, moda, chocolates. Las calles mas comerciales, ideales para recorrer a pie, van desde la plaza Clémenceau al Puerto Vieux y desde les Halles hasta el barrio de Saint Charles. La página oficial de turismo de Biarritz tiene itinerarios diseñados para cada tipo de comprador: el de lujo, el zen, el que sigue la moda, el que le gusta el surf o el que adora la cultura vasca.

La zona del puerto, el Puerto de los Pescadores, es una construcción de 1870 a la que solo le queda el nombre pues los pescadores brillan por su ausencia. Hay restaurantes, las pintorescas casitas de los viejos pescadores y ese tipo de cosas. Eso sí, es genial para comer pescados y mariscos frescos.

Otro destino interesante es la Roca de la Virgen, un promontorio conectado a tierra firme por un puente construido en tiempos de Napoleón III. Se lo conoce como el Puente Eiffel pues fue construido por Gustave Eiffel, el mismo de la famosa torre.

Y finalmente, no dejes de pasear por el mercado local, cubierto y antiguo, en dos edificios que venden frutas, verduras, quesos, carne, pan y pescado, y el faro de Biarritz. Es una construcción de 1834, tiene 74 metros de alto y hay que trepar 248 escalones para tener las mejores vistas. El atardecer, un sueño.

Para ir terminando, hablemos un poco del alojamiento. Obviamente hay de todo tipo, desde hoteles lujosos y hotels boutiques, casas y pisos de alquiler por temporada, hostales y, por suerte, para quienes no van con mucho dinero, campamento. El campamento, Le Biarritz Camping, es un sitio de cuatro estrellas de categoría que tiene dos kilómetros propios de playa y está a solo 500 metros de la Cité de l’Océan. ¡Y con piscina y todo!

Como ves, si bien Biarritz es sinónimo de lujo aún así puedes ir con mochila al hombro y los euros contados.

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