Qué ver en la población medieval de Óbidos

Óbidos

Óbidos es una ciudad portuguesa que destaca sobre otras por ser una villa medieval que se conserva muy bien, de ahí que sea uno de esos lugares imprescindibles que deberíamos visitar en Portugal. Esta villa recibe su nombre de la palabra oppidum del latín, que significa ciudad fortificada. De ella destacan sobre todo esas murallas que rodean la ciudad.

Esta población también forma parte de la historia de Portugal, puesto que se trataba de un regalo real que se hacía de forma tradicional, del siglo XIII al XIX. En la ciudad de Óbidos podremos ver una de las villas más pintorescas de todo Portugal, la cual nos permitirá remontarnos al pasado.

La villa de Óbidos

Esta villa fortificada cuenta con un castillo que lleva más de ocho siglos protegiéndola, además de sus magníficas murallas. Está situada sobre una cresta calcárea y al adentrarnos en ella podemos ver el típico trazado medieval de las calles en forma laberíntica, con casitas antiguas y de colores. Esta villa se encuentra a tan solo 70 kilómetros al norte de Lisboa, por lo que es una visita que se puede hacer fácilmente si estamos en la ciudad. Es una población que tuvo mucha importancia en la historia de Portugal al tratarse la conocida Vila das Rainhas. La tradición de dar esta villa como regalo a las reinas de Portugal comenzó con Don Dinis y terminó en el siglo XIX. Durante el siglo XX la villa también participó en la historia al ser el sitio en el que se preparó el alzamiento del 25 de abril. La localidad ha sido declarada Patrimonio Nacional y es famosa por su chocolate. De hecho en enero es posible asistir al Festival del Chocolate.

Castillo de Óbidos

Castillo de Óbidos

Este castillo es una fortificación medieval del siglo XII situado en la zona alta. En la actualidad se puede ver el conjunto de distintas fortificaciones que se fueron añadiendo con el tiempo. De hecho en la fortificación se pueden apreciar distintos estilos como el románico, barroco, manuelino o gótico. Este castillo alberga en la actualidad una posada, pero es posible visitar la zona de las murallas e intramuros. La entrada a la zona del castillo se puede hacer por cuatro puertas. Destaca la llamada Porta da Vila, en la cual hay una antigua capilla que tiene los típicos azulejos portugueses que datan del siglo XVIII representando la pasión de Cristo.

Murallas de Óbidos

Castillo de Óbidos

Otra de las cosas que se debe hacer es subir a las murallas de la ciudad y recorrer tranquilamente la zona admirando las vistas al interior de la villa y al exterior. Esta es una de las mejores experiencias que se pueden hacer en Óbidos y las fotografías que se pueden sacar son realmente bonitas. Se rodea la ciudad por completo, por lo que el trayecto nos puede llevar unas dos horas de recorrido. Además, tiene la ventaja de que esta visita a las murallas es totalmente gratuita.

Iglesia de Santa María en Óbidos

Iglesia de Santa MAría

Esta es la iglesia principal de Óbidos. Cuenta con un pórtico de estilo renacentista y se encuentra en la plaza principal de la villa, la Plaza de Santa María. Esta iglesia se levantó cuando la población fue recuperada por Alfonso Henriques, ya que estaba bajo la dominación de los árabes en el siglo XII. Este edificio data del siglo XVI, ya que por aquel entonces hubo un terremoto que derribó casi por completo la original iglesia medieval. Vale la pena adentrarse en la pequeña iglesia, ya que está revestida con azulejos del siglo XVII y tiene un bello retablo de la misma época. Cerca de esta iglesia y en la plaza también se puede ver la picota, un pequeño monumento a la autonomía de la villa y un lugar que se usaba para atar a los delincuentes y apedrearlos.

Acueducto de Óbidos

Acueducto de Óbidos

Este antiguo acueducto data del siglo XVI y se realizó para abastecer a la ciudad de un suministro continuo de agua. Tiene unos tres kilómetros de longitud y se sitúa en la zona sudeste de Óbidos y tres kilómetros de túneles hasta el manantial de agua que lo abastecía. Se conserva muy bien y como apunte histórico hay que decir que la reina Catalina de Austria vendió sus tierras en las afueras para poder construir ese acueducto.

Rua Direita

Rua Direita

Esta es la calle principal de la ciudad, a la cual podemos llegar si disfrutamos de un paseo por las callejuelas medievales de la villa, algo que hay que hacer. Esta calle se encuentra cerca da Porta da Vila y del castillo y en la actualidad es una calle comercial en donde podremos encontrar todo tipo de detalles para comprar, preparados especialmente para los visitantes. Aquí es donde podemos comprar la famosa ginjinha de la villa, que es un licor de guindas que además se sirve en riquísimos vasos de chocolate y que se puede probar para animar el paseo.

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