Qué ver en Valldemossa, Mallorca

Valldemossa

En la isla de Mallorca solemos centrarnos en su capital, Palma de Mallorca, pero quizás no sabemos que existen pequeñas poblaciones y rincones con encanto por descubrir, que todavía no tienen tanto exceso de turismo y que resultan muy acogedoras, como ocurre con Valldemossa. Esta localidad se encuentra en la zona occidental de la isla y ofrece una estampa típica de una pequeña población mallorquina.

En esta localidad hay algunos puntos de interés y lugares cercanos que pueden resultar ideales para hacer una pequeña escapada si nos encontramos por la isla. Hay que recordar que los destinos siempre tienen mucho que ofrecer, incluso en pequeñas poblaciones como esta.

Cómo llegar a Valldemossa

Valldemossa

Para llegar a la isla de Mallorca es posible coger un vuelo que nos lleva al aeropuerto de Mallorca, situado a escasos kilómetros de la capital. Por otro lado, desde la Península hay algunos ferrys que llevan a Mallorca, aunque es una opción utilizada por quienes viven en estas zonas. Desde otros puntos siempre resulta mucho más sencillo coger un vuelo directo a Mallorca. La capital, Palma de Mallorca, está a tan solo 20 kilómetros de Valldemossa. Se llega saliendo por la M-20 y cogiendo la carretera M-1110 hasta la localidad. Es un trayecto realmente sencillo y podemos ir en nuestro coche si lo traemos en ferry o bien alquilar uno en la isla.

Qué ver en Valldemossa

Se piensa que la población surgió de unas de las alquerías, que eran pequeñas comunidades rurales árabes fundadas hace siglos y que esta se fundó precisamente por un noble llamado Mussa, de ahí su nombre. En la actualidad es una pequeña ciudad provista de encanto clásico pero que ha sabido aprovechar sus recursos turísticos sin que resultarse un problema.

Monasterio de Real Cartuja

Cartuja de Valldemossa

Este es el principal atractivo turístico que tiene la localidad de Valldemossa en Mallorca. Esta cartuja es un palacio que fue residencia de Sancho I de Mallorca en el siglo XV. Está situado en la Sierra de Tramuntana, a unos 400 metros de altura para poder disfrutar de unas excelentes vistas. La iglesia actual data del siglo XVIII, construyéndose sobre la del siglo XV. El conjunto cuenta con un claustro, capilla, biblioteca y salas. En la celda 4 se pueden ver los recuerdos que dejó el compositor Chopin durante su estancia en Mallorca.

Cerca de la Cartuja podemos ver los Jardines del Rey Juan Carlos, en donde estaba anteriormente el patio del claustro. En estos jardines hay bustos que rememoran a los residentes más famosos de la Cartuja y se pueden conseguir unas excelentes vistas del monumento.

Ermita de la Santísima Trinidad

En el bosque de Miramar se encuentra una pequeña ermita que parece oculta en la zona. Está en plena sierra y en una zona elevada, por lo que al llegar se puede disfrutar además de unas vistas preciosas de la sierra. Es un lugar muy tranquilo y especial que contrasta con las zonas más pobladas y turísticas que suelen ser visitas habituales en la isla de Mallorca.

Darse un baño en Sa Marina

Esta es una de las playas más importantes que se pueden visitar una vez lleguemos a Valldemossa. Aunque la ciudad en sí se encuentra a unos cuantos kilómetros de la costa, se llega en menos de diez minutos, por lo que es evidente que otra de las visitas imprescindibles son las calas y playas de la zona, entre las cuales destaca Sa Marina, que es la más popular.

Museo de Chopin y George Sand

Durante los años de 1838 y 39 el músico estuvo viviendo en la Cartuja junto con la escritora George Sand. El compositor creó las Preludios Op. 28 y la ella escribió Un invierno en Mallorca. En este museo se puede ver un piano que perteneció a Chopin y también los documentos y objetos que utilizaron durante esta estancia en la Cartuja.

Rutas de senderismo

Valldemossa

En la zona hay algunas rutas de senderismo que podemos hacer para poder ver también los espacios naturales de gran belleza. La ruta de Son Olesa lleva hasta el mirador con este nombre y después nos lleva de vuelta al puerto de Valldemossa, uno de sus lugares más bellos, en donde sacar bonitas fotografías. Con la ruta al Mirador de Sas Puntes encontramos diversos miradores en el camino para disfrutar de las vistas a la sierra.

Prueba la coca de patata

Valldemossa

Aunque no se trata de un lugar que hay que ver, en Valldemossa también le dan mucha importancia a su gastronomía. Una de las cosas que hay que probar es la coca de patata de una pastelería, aderezada con chocolate caliente. También se puede pasar por la tienda Quitapenas Valdemossa para probar algunos de los productos más típicos de la ciudad, situada además en el bonito casco antiguo. Otro de los lugares en donde se puede comer es la casa de Sa Miranda, un restaurante que sirve cocina de mercado y de fusión.

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