Razones para descubrir Galifornia en Galicia

Amantes de la gastronomía gallega, os diremos que hay muchas más cosas por descubrir en este rincón del norte de España. Una tierra llena de contrastes entre la playa y la montaña y con una cultura muy rica en tradiciones. Pero si tenéis la suerte de poder ir a Galicia en el verano, vais a poder descubrir la llamada Galifornia en Galicia.

Este término se refiere al gran parecido que hay entre las costas de California y las de Galicia, acuñado precisamente para los más escépticos. Esas personas que piensan que en tierras gallegas solamente llueve, han de saber que están muy equivocados, porque hay muchas cosas para disfrutar en la época estival como si fuese la mismísima California. Desde arenales espectaculares a paisajes a los que desearás volver una y otra vez, puestas de sol que te quitarán el aliento y playas para hacer surf. ¿Preparados para sumergiros en Galifornia?

Galifornia está llena de playas asombrosas

Playa de Carnota al atardecer.

Si por algo destaca el verano gallego es por poder disfrutar de muchísimas playas por toda la costa. De las Rías Altas a las Rías Baixas es un lugar en el que podemos encontrar todo tipo de playas. Arenales muy extensos de arena suave y oleaje como la Playa de Carnota, situada a los pies del impresionante Monte Pindo, o bien la preciosa Playa del Vilar en Ribeira, un espacio con kilómetros de arena, dunas y un parque natural en donde perderse todo el día.

Playa das Furnas en Porto do Son

Estas son algunas de las opciones más conocidas, pero ciertamente siempre hay quien conoce algún rincón, una pequeña playa a la que se llega por algún camino en medio de pinares, lo que supone una auténtica aventura, como la Playa del Dique en Porto do Son. Estos pequeños rincones poco conocidos hacen todavía más valiosa la costa gallega, porque siempre nos podemos apartar de los lugares más bulliciosos para tener nuestro rincón de paz y meditación.

Playa Río Sieira

Además, la calidad de las playas en Galicia no tiene nada que envidiar a California. Las aguas son claras y la arena fina en las playas con más oleaje. En las playas del interior de las rías, al no haber tantas olas nos encontramos con una arena dorada, pero más llena de piedrecitas. Eso sí, hay que saber que la temperatura de las aguas es solo para los más osados, ya que suele estar en una media de 18 grados, aunque hacia las playas del sur es más cálida.

Deportes acuáticos en Galifornia

Otra de las cosas que se pueden ver en común con la costa estadounidense es la proliferación de los deportes acuáticos. De hecho, en Galicia hay una playa que se encuentra en el circuito europeo de los profesionales del surf. En la playa de Pantín en Valdoviño, A Coruña se celebra cada otoño desde hace más de 25 años la Pantín Classic, que ningún aficionado se pierde.

Si deseáis practicar deportes acuáticos de forma amateur o para entrenaros, hay muchos lugares a los que acudir. Hay playas conocidas por su oleaje, como la de A Lanzada en O Grove, Pontevedra, la playa La Salvaje en Oia, en la misma provincia, o Lariño en Carnota, en A Coruña.

Naturaleza en estado puro

Parque Natural de Corrubedo.

Si hay algo que os va a enamorar nada más llegar a tierras gallegas, además de su gastronomía, claro está, son los impresionantes paisajes naturales. Puedes pasar de montaña a playa en momentos, y visitar la zona de las rías es una experiencia única. Si os pudiésemos recomendar algo es que visitéis la costa y las zonas más naturales.

Hay parques naturales muy cuidados y sumidos en un ambiente totalmente relajante, alejados de la civilización. Lugares ideales para perderse, sobre todo si os habéis pasado todo el invierno en una zona urbana. El parque natural de Corrubedo en Ribeira es una buena prueba de ello. Un lugar al que para llegar a la playa hay que atravesar toda una zona natural, quizás andar un kilómetro o más, hasta llegar a un arenal en el que solamente oirás el ruido de las olas. ¿No suena idílico?

Descubriendo el paraíso Cíes

Una visita a Galicia requiere probar el marisco, disfrutar de sus verbenas veraniegas pero también un viaje casi obligado al paraíso de las Islas Cíes. Un espacio que se encuentra en la zona protegida del Parque Natural de las Illas Atlánticas. Para llegar a ella hay que coger un ferry, y en verano probablemente hay que reservar online con antelación si vamos a quedarnos en el camping o corremos el riesgo de quedarnos sin sitio en temporada alta. Se pueden visitar cualquier día de junio a septiembre, y los fines de semana cuando lo permite el tiempo. Además, la afluencia está limitada a las 2.200 personas.

En esta isla está la famosa playa de Rodas, que el periódico estadounidense The Guardian situó entre las mejores del mundo en 2007. Sin duda se comparó con una playa caribeña, con sus aguas claras y las arenas suaves y doradas. Aunque como dijeron en el periódico, la comparación termina cuando pones un dedo del pie en el agua. Advertidos quedáis.

Esta no es la única playa que se puede ver en estas islas. También tienen una zona nudista, como no puede suceder de otra forma en Galifornia, que está en la Playa de Figueiras, al lado de la de Rodas, a la que se llega por un sendero bien marcado. Es igual de bonita que la principal y mucho más tranquila.


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Susana Garcia

Licenciada en Publicidad, me gusta escribir y descubrir nuevas historias y lugares desde que tengo uso de razón. También me podéis encontrar en... Ver perfil ›

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