Selva de Oza, naturaleza y turismo

 

Seguimos con nuestro plan de turismo al aire libre, bajo el cielo, en contacto con la naturaleza y entre montañas. Hoy le toca el turno a la Selva de Oza, un espacio que se ubica dentro del Parque Natural de los Valles Occidentales de La Jacetania.

Es un destino genial para hacer senderismo, escalar, volar en parapente o esquiar en el próximo invierno. ¿Qué te parece? Aprendamos más sobre la Selva de Oza.

Selva de Oza y La Jacetania

La Jacetania está en Aragón, entre Zaragoza y Huesca, en España. Los Pirineos Atlánticos son la frontera natural con Francia y su pico más alto por aquí es de 2886 metros de altura, por ende, brilla el esquí y encontramos una de las estaciones de esquí más antiguas de España, sino la más antigua.

El Parque Natural de los Valles Occidentales de La Jacetania se fundó en diciembre de 2006 y como dijimos al comienzo, dentro está la Selva de Oza. En realidad toda la zona merece una visita porque es encantadora. Puedes apuntar conocer el pueblo de Hecho, Siresa y su monasterio y a partir de allí ya empiezas a adentrarte en la Selva de Oza, entre montañas y bosques mas densos.

Si vas en coche puedes estacionarlo en cualquiera de los tres estacionamientos que hay y desde allí fijarte qué tipo de excursiones puedes hacer según el clima que reine en tu visita. Uno, el primero, esta en el Centro de Interpretación del Megalitismo Pirenaico, el segundo está en el campamento Ramiro el Monje y el último está en la pista de Guarriza.

En estos tres sitios puedes elegir entre varias rutas. Por ejemplo, en el primero una de las rutas recomendadas es la que sigue la vieja calzada romana que cruza el desfiladero Boca del Infierno, un cañón la mar de precioso. La ruta en sí tiene forma de círculo y recorre en total doce kilómetros.

En el caso del segundo estacionamiento puedes seguir la ruta Peña Forcá y Estribiella que se funde en un bosquecillo de pinos, hayas y abetos. Vale la pena trepar un poco, unos dos kilómetros, porque se llega a una hermosa pradera con vistas estupendas del macizo rincón de Alanao y Peña Forcá.

Y en último lugar, si decides avanzar hasta el último estacionamiento, puedes tomar dos caminos, uno a la derecha y otro a la izquierda.

Si tomas el de la derecha llegarás al sendero que va al Valle de Aguas Tuertas y al Ibbon de Estanés, con poco más de kilómetros y medio de extensión. Tienes unos tres primeros kilómetros relativamente sencillos y después del Valle de Aguas Tuertas, si sigues cinco kilómetros más y lo cruzas, se llega a Ibon de Estanés. Si tomas el de la izquierda hay un sendero de cinco kilómetros en subida que te lleva derecho a Ibon.

La zona entera es un sitio especial para los escaladores pero en realidad si no lo eres también puedes divertirte. Por ejemplo, está el Bosque de Oza y sus tirolinas y juegos de equilibrios. Se ubica en el medio de un bosque de hayas, pinos y abetos y no hay un único recorrido sino ocho con distintas dificultades, todos juntos al río. Y hay para niños, con saltapericos, tirolinas especiales y demás juegos, y para adultos o niños mayores de nueve años con plataformas altas, tirolinas largas, rabosa, esquiruelo y paniquesa de distinta altura.

Recuerda que por aquí los picos tienen mas de dos mil metros de altitud y entre ellas hay refugios de pastores, las llamadas localmente bordas, pero que puedes aprovechar para detenerte a comer. Y hay todavía excursiones que puedes hacer.

Por ejemplo, puedes ir a conocer las huellas de los hombres del Neolítico en Aguastuertas, a 1600 metros de altura. Llegas desde la Selva de Oza cruzando el Valle de Guarrinza y hasta verás el dolmen que dejaron allí hace cinco mil años. Por suerte no es la única ruina megalítica que hay por aquí pues los arqueólogos han dado ya con 80, muchísimos en una misma zona.

Si bien el primer dolmen está cerca del campamento de Ramiro el Monje hay otros en la Corona de los Muertos, un paraje a mayor altura, círculos de piedra que tienen entre siete y cinco mil años, por ejemplo. También hay cuatro más entre la Casa de la Mina y el barranco El Barcal, a mas de 1200 metros. También hay túmulos, el Camón de las Fitas, con un corredor. Parecen mágicos.

Como ves, la selva de Oza ofrece cosas variadas e interesantes. El senderismo, obvio, está a la orden del día así que  puedes ir a recorrer la llamada Senda de Camille, tachonada con paisajes y vistas espectaculares de los picos más altos de la zona. Si te gusta mucho te cuento que el viaje completo es de seis días, pasa al lado francés y por suerte tiene refugios a todo lo largo.

Ah, y no te olvides de los pueblos que puedes conocer antes de llegar a la Selva de Oza propiamente dicha: Hecho y Siresa.  A Hecho llegas por la carretera A-176 que corre paralela al río Aragón. Es un sitio pequeño y pintoresco,de callecitas de piedra y casas con tejas.

A Siresa llegas siguiendo la misma ruta y lo más importante es su viejo monasterio que tiene un tamaño tan grande como el de la Catedral de Jaca. Es del siglo IX y su iglesia es sencilla pero hermosa.

Para ir terminando, si en verdad lo tuyo es más escalar que caminar hay sitios web en español que hablan específicamente de estas travesías, de las vías ferratas, tipos, sus grados de dificultad técnica, estado, tipo de recorrido y demás. Consulta antes de ir para llegar preparado. Y si no lo tuyo es nada mas caminar entre picos de montaña y arboles, bajo el cielo abierto, solo, en pareja o con niños, pues no dejes de ir igual.

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Soy Licenciada y Profesora en Ciencias de la Comunicación. Me gusta mucho leer y escribir y los viajes, por lo menos uno o dos por año, son mi pasión.

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