Templos de Egipto

Si te gusta la historia, las civilizaciones antiguas y los misterios Egipto debe estar en tu ruta de destinos de viaje. Una vez en la vida hay que ir a Egipto y contemplar de primera mano sus maravillas.

Los templos de Egipto son impresionantes y uno puede verlos en muchas fotos y por televisión, pero verlos en vivo y en directo es algo que no tiene precio. ¿Te los vas a perder? Aquí te dejamos una lista de los mejores templos de Egipto, aquellos que hay que ver sí o sí.

Templos de Egipto

Estas construcciones tienen miles de años y sin dudas son algo glorioso. Un primer viaje a Egipto maravilla a todos los viajeros, pero si tienes la suerte de ir en varias ocasiones la sorpresa nunca cesa y eso es estupendo.

Sin dudas Egipto tiene los templos mas grandiosos del mundo y en líneas generales datan del siglo IV a.C. Es cierto que muchos de ellos tienen fama mundial, pero también hay otros que son hermosos y no tienen tanta prensa.

En Egipto todo es antiguo, en cada lugar que uno pisa hay ruinas o templos milenarios. De El Cairo a Luxor, siguiendo el Nilo hasta Asuán, es imposible no toparse con alguna de estas maravillosas construcciones.

Primero hay que nombrar al Templo de Karnak que se construyó entre el año 2055 a.C y el 100 d.C. Está dedicado a tres dioses, Amón-Ra, Mut y Montu, y hay que decir que su templo principal es el sitio religioso más grande alguna vez construido.

Un rincón asombroso es la Sala Hipóstila, un sitio cubierto con la ayuda de columnatas que era frecuente en Egipto pero que en este sitio pudo estudiarse muy bien. Esta sala es algo enorme, con 134 columnas y 16 hileras. Aquí conviene hacer el tour con guía y escuchar con atención los detalles.

El templo de Abu Simbel fue construido originalmente en la tierra baja del Nilo, pero con la construcción de la represa de Asuán debió cambiarse de lugar en una obra maestra de ingeniería moderna. Eso ocurrió en los años ’60 y el sitio de construcción original quedó en los fondos del lago Nassar.

Hoy el Templo de Abu Simbl está seguro: hay 20 estatuas de Ramsés II y fue construido alrededor del año 1265 a.C, pero esos colosos están en muy buen estado general. Lo que suele hacerse es contratar un tour desde Luxor a Asuán y bien vale la pena recorrer los 280 kilómetros que hay entre esos dos puntos. Otra manera es coger el crucero por el Nilo hasta Asuán y pasar allí un par de días.

El Templo de Medinet Habu está dedicado a Ramsés III y algunas de sus columnas conservan sus pinturas. Está sobre la orilla oeste de Luxor y es el segundo templos antiguo mas antiguo de Egipto.

Un templo que siempre me ha maravillado, porque la reconstrucción permite abrir una ventana al pasado, es el Templo Morturio de Hatshepsut. Hatshepsut era una reina que murió en el 1458 a.C y su elegante y enorme tumba está cerca del Valle de los Reyes, sobre la orilla oeste del Nilo. La reina fue una de las mujeres mas importantes de su tiempo y una de las faraonas más exitosas, reinando por 21 años.

El templo está construido sobre un lado de un enorme acantilado, tiene tres niveles que se meten en el desierto y los arqueólogos dicen que en su tiempo estas tierras tenían una gran vegetación, aunque ahora son un gran desierto. Pueden faltar las plantas, pero aún así es un sitio impresionante. Hay muchas visitas guiadas al Valle de los Reyes en general.

El Templo de Ramsés II hay que conocerlo también. Después de todo Ramsés II fue uno de los faraones mas famosos y populares. Originalmente fue un templo mortuorio muy parecido al de Medinet Habu, por sus enormes estatuas dedicadas al rey.

El Templo de Luxor tiene fama mundial. El templo está en la ciudad misma, a orillas del Nilo y es una vista maravillosa, especialmente por la noche cuando se encienden sus luces y puedes fotografiarlo. El templo está en lo que supo ser Tebas, y parece que fue construido bajo las dinastías XVIII y XIX. Honra al dios Amón-Ra y tiene distintos rincones de distintas épocas.

El edificio está bien conservado y tiene todavía muchas estructuras, especialmente la columnata que une dos de sus patios. Y el santuario donde se honraba a Amon tiene todavía algunas de sus baldosas originales. Obviamente, es Patrimonio Mundial.

El Templo de Kom Ombo está en el Nilo y está dedicado a dos dioses distintos, a Horus y a Sobek. Es un templo gemelo con dos construcciones construidas en espejo. No es tan antiguo como los demás pues se construyó bajo la dinastía ptolemaica (de origen griego y posterior a Alejandro Magno). Después, bajo dominio romano se le hicieron algunas ampliaciones. Aquí se han descubierto, por ejemplo, 300 momias de cocodrilos y hoy se exhiben en el Museo del Cocodrilo que puedes visitar.

El Templo de Edfu está sobre la orilla oeste del Nilo y es uno de los mejores preservados en el país. Su construcción comenzó en el 237 a.C y terminó en el 57 d.C, de la mano del padre de Cleopatra, Ptolomeo XII. Todavía tiene su techo así que da otra sensación, más cercana en el tiempo.

El Templo de Seti I está en Abydos y contiene una inscripción de la dinastía XIX conocida como la Lista de Reyes de Abydos, una lista cronológica con los cartuchos de los faraones de cada dinastía egipcia desde Menes hasta el padre de Seti I, Ramses I. El templo está Nilo arriba.

También podemos nombrar los templos mortuorios del Valle de los Reyes, aunque no son tan llamativos o impresionantes como los demás. Aquí puedes conocer el Templo de Ramsés IV, el de Merneptah y el de Ramsés VI. Tienen cámaras enormes y aireadas, pinturas coloridas que reflejan escenas del Libro de los Muertos… La verdad es que después de ver tanta piedra desnuda sorprenden los colores brillantes, el espacio y la sensación de paz de estos lugares. No hay sarcófagos ni nada de eso, todo fue a los museos o a los ladrones, pero es un sitio que vale la pena recorrer.

Finalmente, los Colosos de Memnon, construidos alrededor del año 1350 a.C. Son dos colosos que representan al faraón Amenotep III en posición sentado. originalmente guardaban la entrada del templo mortuorio de ese faraón. El templo del que formaban parte ya casi que ha desaparecido y los colosos están bastante dañados también, pero hay que visitarlos.

A estos templos suma noches en el desierto, tardes en el bazar, caminatas por El Cairo, la visita a las Pirámides y obvio, el recorrido por el Museo Arqueológico de El Cairo. Es decir, no podrás jamás olvidar Egipto.

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