Tradiciones y costumbres de Portugal para turistas

Parlamento de Portugal

Las tradiciones y costumbres de Portugal, al igual sucede con las de otros países como Francia o España, abarcan muchos ámbitos de la vida de la nación. Entre los más importantes, se hallan la simbología y la deliciosa gastronomía lusa.

Pero también forma parte de estas rutinas nacionales todo lo relativo a festividades y religiosidad, música, artesanía o incluso hábitos de conducta. No debes olvidar que nuestros vecinos también son un país milenario que se ha ido construyendo a partir de distintas culturas. Pero, sin más preámbulos, vamos a mostrarte las principales tradiciones y costumbres de Portugal.

Los símbolos nacionales

Gallo de Barcelos

El gallo de Barcelos es uno de los símbolos de Portugal

La bandera portuguesa se compone de dos bandas verticales, una más gruesa que la otra. Esta última es roja, mientras que la primera es verde y, entre ambas, hay una reproducción del escudo nacional. Se aprobó por parte del Parlamento nacional el 19 de abril de 1911. Asimismo, se inspiran en los colores del Partido Republicano Portugués.

En cambio, el escudo nacional se basa en los de los antiguos monarcas. Lo abarcan dos ramas de olivo engarzadas en su base por una cinta, justamente, roja y verde. En su parte central aparece un escudo a su vez ornado con cinco castillos en forma de cruz que representan a otros tantos reyes musulmanes derrotados por Alfonso Enríquez.
Este fundó la dinastía lusa, tras la batalla de Ourique (25 de julio de 1139). Posteriormente, Alfonso III sumó otros castillos dorados en homenaje a sus orígenes castellanos. Finalmente, una esfera armilar representa el descubrimiento del mundo por navegantes portugueses.

Bandera de Portugal

La bandera portuguesa

En cuanto al himno nacional, se trata del titulado A Portuguesa. Su música fue obra de Alfredo Keil, mientras que la letra se debe a Henrique Lopes de Mendoça. Se dio a conocer en 1890, aunque pasó a ser oficial en 1910, con la instauración de la República. A su vez, reemplazo a la composición titulada O Hino a la Carta, que fue el último de la monarquía portuguesa.

Pero, entre las tradiciones y costumbres de Portugal, también se incluyen otros símbolos que podríamos calificar como de oficiosos. El más popular es el gallo de Barcelos. Se trata de la efigie de este animal pintada en vivos colores y tiene una leyenda detrás. Esta se desarrolla en la villa de Barcelos, hoy perteneciente al distrito de Braga. Dice que un peregrino que iba camino de Santiago fue acusado de robar y condenado a la horca. Este defendió su inocencia alegando que un pollo asado que iba a comer el juez que lo había sentenciado se levantaría y se pondría a cantar. Ocurrió como decía el peregrino y esto evitó su muerte.

Fiestas, tradiciones y costumbres de Portugal

Fátima

La peregrinación a Fátima es una de las grandes tradiciones y costumbres de Portugal

El Día Nacional de Portugal se celebra el 10 de junio, fecha que coincide con la del nacimiento de Luis Vaz de Camoens (1580), considerado el mayor poeta en lengua portuguesa. Asimismo, cada región del país tiene sus propias festividades. Pero también hay otras que concitan a toda la nación. Entre ellas, lógicamente, las referidas a Navidad y Semana Santa, pues Portugal es mayoritariamente cristiana. Igualmente, es muy importante la peregrinación a Fátima, localidad de El Algarve donde, según la tradición, se produjeron apariciones marianas. El día grande es el 13 de mayo en la explanada del santuario.

En el archipiélago de Madeira también es lugar de peregrinación la iglesia de Monte, a la que se llega los días 14 y 15 de agosto y que termina con una multitudinaria romería. Pero también cuenta con otras celebraciones de tipo laico. Por ejemplo, el Festival Colombo, que recuerda al conquistador, y la Feria del Vino, que se desarrolla a principios de septiembre.

Asimismo, son famosas otras festividades de distintas regiones. Entre ellas, la fiesta de San Antonio en Lisboa, que se celebra a partir del 13 de junio e incluye las bodas múltiples. Pero también son muy populares los mercados medievales. Destaca entre ellos el de Óbidos, que se celebra a finales de julio e incluye torneos y banquetes de época.

Cultura y folclore

Cantantes de fado

Intérpretes de fado en plena actuación

Como sucede en otros países, las tradiciones y costumbres de Portugal deben mucho a su cultura y folclore. En este sentido, su música más tradicional, que ha trascendido a todo el mundo, es el fado. Su existencia está documentada desde principios del siglo XIX, pero tiene orígenes más antiguos. Estos se sitúan en los barrios marineros de Lisboa, como Alfama o Barrio Alto.

Como sabrás, cuenta con músicas y letras llenas de nostalgia (la famosa saudade) y desengaños sentimentales. Suele acompañarse de la guitarra portuguesa y una de sus grandes intérpretes, culpable de que se escuche en todo el mundo, ha sido Amalia Rodrigues. Si visitas la capital del país, te será fácil encontrar bares y restaurantes donde se interpretan fados.

Otros instrumentos tradicionales en la nación son la gaita, el acordeón y el cavaquinho, que, a su vez, es una suerte de pequeña guitarra. Pero también cuenta Portugal con otros tipos de música además del fado. Es, igualmente, famoso el canto alentejano, que presenta semejanzas con el gospel. Por su parte, las danças do vira son típicas de la región de Minho; los corridinhos son tradicionales de El Algarve y los pauliteiros de la zona de Miranda.

Arte y artesanía, otras muestras de las tradiciones y costumbres de Portugal

Torre de Belém

Torre de Belém, una de las mejores muestras del estilo manuelino

Nuestro país vecino ha dado al mundo una corriente artística denominada estilo manuelino. Recibe este nombre por haberse desarrollado en torno al reinado de Manuel I de Portugal (1495-1521). Podríamos definírtelo como una variedad lusa del gótico final, que también recibe elementos del mudéjar y del Renacimiento italiano.

Entre sus mejores muestras se hallan la torre de Belén y el monasterio de los Jerónimos, ambos en Lisboa; el monasterio de Batalha; la capilla mayor de la catedral de Braga; las iglesias Matriz de Caminha y Real de San Francisco en Évora o la catedral de Funchal.

Otro elemento característico del arte portugués es el azulejo decorativo. Empezó a usarse en el siglo XV y ha dado lugar a verdaderas maravillas. Incluso cuenta con su propio Museo Nacional en Lisboa. Asimismo, junto a este arte decorativo, Portugal tiene maravillosas muestras de encaje, alfombras de gancho, cerámica y joyería.

Gastronomía de Portugal

Bacalao

Un plato de bacalao a Bras

Como sucede en todos los países, la gastronomía forma parte esencial de las tradiciones y costumbres de Portugal. Combina el sustrato de la cocina mediterránea con el uso de especias incorporadas en la época colonial desde América, África y Asia. A todo ello se añade la influencia de la gastronomía árabe.

Entre los ingredientes básicos de su cocina se hallan el cerdo, el pollo, los mariscos, la col rizada, las patatas y el arroz. Este último se utiliza como acompañamiento de numerosos platos. Pero el gran símbolo de la gastronomía lusa es el bacalao. Se prepara de múltiples formas tras haberlo curado en salazón. Entre ellas, destacan el bacalao a Gomes de Sá, a moda de Viana o en buñuelos (pataniscas). Sin embargo, quizá la receta más conocida sea el bacalao a Bras, que se prepara desmigado con huevo y patatas paja.

Junto a este plato, son típicas de la cocina portuguesa las cataplanas de carne o pescado. En realidad, el nombre viene de la olla especial en la que se elaboran, un recipiente redondo y cubierto que tiene su origen en el tajín árabe. En ellas se preparan los productos cárnicos o del mar junto a patatas, verduras y especias.

Pastel

Pastel de Belém, dulce de referencia en la gastronomía portuguesa

Igualmente, es popular el arroz de cabidela o con menudillos. Y también el caldo verde, un guiso de patata con berzas y chorizo, o el canjo a doentes, carne de gallina combinada con cerdo y chorizo. Por su parte, el cocido a portuguesa lleva embutidos, patatas, nabos, col y arroz. Igual que ocurre con el madrileño, también se prepara sopa con él. Todo ello sin olvidar las francesinhas o sándwiches.

Finalmente, en cuanto a los postres, quizá el más famoso sea el pastel de Belém, una especie de tartaleta de nata. Pero también debes probar los ovos moles de Aveiro, las bolas de Berlín, la quesada de Sintra o la baba de camelo, que se prepara con huevo y leche condensada. Y, para acompañar, no te olvides de los magníficos vinos portugueses.

Los deportes

Cristiano Ronaldo

El fútbol forma parte de las tradiciones y costumbres de Portugal y Cristiano Ronaldo es uno de los grandes ídolos del país

La actividad deportiva también forma parte de las tradiciones y costumbres de Portugal. Como sucede en toda Europa y en gran parte del mundo, el fútbol es su deporte rey. De hecho, tanto Eusebio da Silva (antiguo jugador del Benfica y de la selección) como Cristiano Ronaldo son dos de los héroes nacionales. Asimismo, su selección ha obtenido una Eurocopa y dos Ligas de las Naciones.

Los tres clubes más importantes son el Fútbol Club Oporto, el Sporting de Lisboa y el citado Benfica. Entre los dos últimos se desarrolla el derbi de la capital. Pero la gran rivalidad en Portugal se da entre Oporto y Benfica. Podríamos decir que esta última es parecida a la de Real Madrid y Barcelona, mientras que el choque capitalino se asemeja a los partidos entre Atlético y Real Madrid.

Benfica

Jugadores del Benfica de hockey sobre patines

Sin embargo, Portugal también destaca en otros deportes. Por ejemplo, hay una gran afición al hockey sobre patines. De hecho, cuenta con nada menos que quince campeonatos del mundo y veinte de Europa. Igualmente, el país vecino muestra gran afición por el rugby, el ciclismo, la hípica o el atletismo.

En conclusión, te hemos mostrado las principales tradiciones y costumbres de Portugal. Pero podríamos mencionarte otras como sus peculiaridades lingüísticas, con lenguas y dialectos como el mirandés o el de las Azores. O también su afición por la tauromaquia, que se desarrolla, sobre todo, a caballo y sin muerte del toro. Anímate a visitar Portugal y descubre sus singularidades.