Traje típico de Oaxaca

Los trajes típicos interpretan las costumbres, tradiciones, todo lo relacionado con la tierra y su gente, su cultura, su religión, su gastronomía, su música. Podemos avanzar en el tiempo, sumar progreso, inventos, que los años pesen en las espaldas de las naciones, pero el traje típico siempre estará allí para recordarnos el pasado, el origen, la historia. Quienes somos y de dónde venimos.

Por eso no suele haber un solo traje típico y de nuevo, en el caso de hoy, nos topamos con varias versiones del traje típico de Oaxaca.

Oaxaca

En la región suroeste de México está el estado de Oaxaca, un sitio con mucha población indígena. De hecho hay 16 grupos étnicos y es una maravilla que hayan sobrevivido tantas de sus costumbres.

Sierras, ríos, grutas, cavernas, todo eso caracteriza su geografía. Es una tierra de clima variado y con una gran biodiversidad. Debido a su enorme población indígena y a la colonización española es tierra de sincretismo religioso.

Oaxaca celebra todos los santos, pero la mejor fiesta de todas es la del 18 de diciembre, la fiesta patronal de la Virgen de la Soledad. Obvio, hay otras vírgenes que también son muy festejadas.

Traje típico de Oaxaca

Uno de los más populares trajes típicos de Oaxaca es el de Tehuana, aquel estilo que tanto hizo conocer la artista Frida Khalo. Es el traje femenino de la etnia zapoteca, pueblo que habitaba el istmo de Tehuanpetec. Aquí se originó el traje que después expandió su uso y que hoy se ve en muchas celebraciones, a pesar del paso del tiempo y de las constantes modificaciones que ha sufrido.

Hay un traje de todos los días: consiste en una rabona, falda larga, con un bordado y fabricada con cualquier tela. Hay una versión un poco mas elegante en el que se le suma un olán blanco de otra tela. Como es un traje de medio gala el peinado cobra importancia. Si la mujer está casada el encaje de guía de flores lo usa a la derecha y si está soltera pero buscando marido, en el lado izquierdo.

La versión de gala propiamente dicha ya tiene aretes, enagua y el clásico huipil que vemos en varios países de América Latina. El pelo se usa con trenzas con lazos y en la cabeza una moneda. El huipil es enorme y se puede lucir de dos maneras: un lado más pequeño se usa para las celebraciones y un lado mas grande se usa para un paseo o para bailar. Hay otra versión incluso más refinada que se conoce como Patrona de mayordomía donde aparece un fleco de gusanillo hecho con oro y que aparece en la época de Porfirio Díaz.

Después, en la parte sur de los valles centrales del estado, aparece el llamado traje de chenteña. Mezcla indígena y colonial, aquí tenemos una falda de algodón hecha a mano de colores brillantes, con una blusa también de algodón muy bordada por delante peor con rebozo negro.

En el pueblo de Coyopetec, en el Valle de Oaxaca, aparece el traje de Coyotepec: la tela es a cuadros y el huipil, el común denominador de todos lados, es bordado en el escote y de algodón blanco. El rebozo es negro y se enrueda en la cabeza cual turbante.

Por su parte, en la sierra mazateca, el huipil tiene un bordado frontal con punto cruz en colores bien vibrantes. Los bordados suelen ser de flores de la zona y de aves. También hay listones rosas y azul turquesa. En la parte inferior del huipil está el refajo decorado con bordados rojizos. Las mujeres peinan sus cabellos con dos trenzas y al bailar lo hacen con una jícara en las manos repleta de pétalos de flores que van arrojando.

Otro hermoso traje típico es el traje de malacatera de Jamiltepec. Se llama así porque quien lo confecciona usa malacates para el hilado del algodón. Se tiñe de color lila y rojo y las chicas llevan chongos en la cabeza donde van encajadas las agujas del malacate.

En la costa del istmo de Tehuanteepec vive la etnia huave. Aquí hace mucho calor así que el clásico huipil es liviano, la falda es larga y estampada con flores y llevan un enredo rojo. Lejos del mar, en la sierra mixteca, está el traje triqui. Aquí el huipil es largo y rojo y tiene muchos bordados. Las mujeres se trenzan el pelo en una única trenza adornada con peinetas y en el cuello cuelgan muchos collares coloridos.

Hasta aquí nombramos algunos, de los tantos trajes típicos de Oaxaca que hay, pero todos han sido de mujeres. ¿Qué pasa con el traje típico de hombre de Oaxaca? Pues también hay varios, pero obviamente se trata de atuendos más sencillos. Suele estar compuesto por un calzón, una camisa, sandalias, a veces sombreros de lana o de palma.

Lo cierto es que a pesar de los tantos trajes en general se conserva el común denominador: el huipil. Más corto, más largo, más bordados, menos bordado, y tiene múltiples usos pues es de todos los días o de eventos mas serios como casamientos o funerales. eso sí, se vuelve más vistoso en las fiestas donde hay bailes.

Creo que cualquiera de estos trajes es una oda al color y la alegría. Son maravillosos y verlos en escena, en bailes y festejos, es un placer para los ojos. Obviamente, si decides ir de viaje a México comprar un huipil siempre es un buen recuerdo de tus aventuras. Un buen recuerdo y una prenda que se va a robar todas las miradas de regreso a casa.

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