Tres de los acantilados más hermosos del mundo

Hay paisajes maravillosos en todo el mundo pero creo que los acantilados son uno de los más imponentes y abrumadores. Esa magnitud, magnificencia, que nos revela el tamaño del mundo y nos hace sentir bien pequeños, es algo sin igual. El mismo borde del mundo, como dicen algunos poetas.

Hay acantilados en todos los continentes, después de todo son accidentes geográficos y aunque los mas comunes están sobre el mar los hay en ríos, fallas y montañas. Lo cierto es que siempre algunos sobresalen por sobre otros. Yo he hecho mi selección y espero que la compartas conmigo: Acantilados de Moher, Acantilados Blancos de Dover y los Acantilados Bunda. ¿Cuál te gusta más?

Los Acantilados de Moher

Forman parte de la dramática costa sudoeste de Irlanda. Se extienden a lo largo de la región del Burren, en el condado de Clare y miran al océano Atlántico. Alcanzan unos 120 metros de altura y el punto más alto, llamado Hag’Head, llega a medir 214 metros. Aquí se alza una pintoresca torre, la Torre O’Brien, construida en piedra en 1835.

Alguna vez en el punto más alto del acantilado, Hag’Head, hubo un fuerte llamado Moher que se mantuvo en pie hasta 1780 y fue demolido en los primeros años del siglo XIX. De él los magníficos acantilados recibieron su nombre. Hoy la zona entera es un geoparque y una de las mecas turísticas de Irlanda y del condado que año a año recibe más visitantes de todo el mundo. Se ubican cerca de la aldea de Liscannor y a unos 50 kilómetros está el Aeropuerto Internacional de Shannon.

Por tierra puedes llegar directamente desde Galway, está a hora y media de viaje, y en el caso de llegar desde Dublin el viaje es de tres horas y media pasando por Limerick. Claro que puedes usar el autobús también desde estas ciudades.  Debes calcular unas dos horas de visita aunque la mayoría de los turistas pasan aquí medio día o regresan incluso al día siguiente. Si puedes quedarte a pasar la noche en alguna de las aldeas del condado Clare., mejor, para hacer una experiencia cultural más completa.

En los Acantilados de Moher puedes hacer muchas cosas: caminar, disfrutar de las vistas, observar aves, visitar la Torre O’Brien, visitar la Exhibición Acantilados, apuntarte a algún tour. Ten en cuenta que en la temporada alta, el verano, entre julio y agosto, hay muchísima gente en el horario punta, entre las 11am y las 3pm, así que si llegas en coche es mejor evitar estos horarios.

El Centro de Visitantes abre hasta las 9 de la noche en esa temporada. ¿Precios? La entrada general por adulto es de 6 euros, los menores de 16 no pagan y los mayores de 65 pagan 4 euros. El ticket viene acompañado de un mapa y un panfleto informativo en 14 idiomas.  Para visitar la torre pagas 2 euros más por adulto y 1 por niño. Conviene, desde la torre las vistas son todavía mejores.

Acantilados Blancos de Dover

Estos acantilados están sobre la costa de Inglaterra, en el estrecho de Dover, teniendo enfrente la costa francesa. No son tan altos como los de Moher, alcanzan unos 110 metros de altura, pero por la composición de la tierra son llamativos: tiza y pedernal negro. Son la cara de Inglaterra que mira a Europa y lo primero que se ve cuando uno se acerca a Gran Bretaña por el Canal Inglés. Han sido vistos por los romanos y por los normandos, por ejemplo.

Una parte de estos acantilados forma parte de una zona designada como Área de Gran Belleza Natural. Hace más de quince años funciona un Centro de Visitantes que alberga un restaurante y contiene una exhibición de historia, geología y arqueología de la zona. Lo mejor que uno puede hacer aquí es caminar pues hay muchos senderos en la zona y las distintas rutas se te explican en el centro de visitantes.

Si vas en agosto hay un Festival de Senderistas, hacia finales del mes, organizado por un grupo llamado White Cliffs Ramblers. Hay que tener cuidado porque suele haber derrumbes, de hecho en 2012 piezas enormes se desprendieron y cayeron al canal, así que no hay que acercarse demasiado al borde. El Centro de Visitantes abre todos los días entre las 10 am y las 5 pm, de marzo  a octubre y entre las 11 am y las 4 pm en invierno. Ojo que cierra el 24, 25 y 26 de diciembre.

Consigues mapas gratuitos, hay un estacionamiento con capacidad para 300 coches, una tienda de regalos y una cafetería, además de paneles informativos sobre todo el lugar. El estacionamiento cuesta 3, 50 libras por coche. A Dover llegas fácilmente en coche, en tren o en bote. Si estás en Lonres y no tienes coche puedes coger un tren y hora y veinte minutos llegas, desde la Estación St. Pancras y casi dos horas desde London Victoria.

Acantilados Bunda

Si algo le sobra a Australia son paisajes asombrosos y los Bunda para mí se cuentan entre los mejores acantilados del mundo. Están sobre la costa del estado de Australia del Sur y Western Australia y son los acantilados marinos más largos e ininterrumpidos del mundo. No hay otros igual. Van desde la aldea Border en Western Australia hasta Head of Bight, cerca de Yalata, en Australia del Sur.

Se extienden a lo largo de 100 kilómetros y tienen una altura que varía entre los 60 y 120 metros. Si bien hay varios puntos desde tierra desde los que son visibles no hay nada como apreciarlos desde el aire así que las excursiones en helicóptero son las más populares. Entre junio y octubre llegan las ballenas así que si haces el vuelo entonces las vistas son todavía mejores. Además, estos acantilados contienen el sistema cavernario más grande del mundo y todavía quedan muchos kilómetros por explorar.

Si te detienes arriba de los acantilados verás que la en la tierra hay trozos pequeños de conchas marinas, lo que revela que alguna vez hace millones de años la zona de Nullarnor fue un lecho marino. Se calcula que esta magnífico paisaje se formó entre 100 y 50 millones de años atrás cuando Australia se separó de la lo que hoy es la Antártida. El océano inundó la tierra, la tierra se elevó después y estos acantilados son la parte que se zambulló para después emerger. Por eso las cuevas dentro esconden tesoros que revelan aquella lejana fauna, enorme, que habitaba por entonces el planeta.

Si decides viajar a Australia conoce los Acantilados Bunda. Si vas entre mayo y septiembre verás las ballenas desde Head of Bight, aunque si vas en otra época del año las vistas desde aquí siguen siendo las mejores. Un vuelo panorámico cuesta alrededor de 140 dólares australianos la media hora.

Por supuesto que hay muchos otros acantilados preciosos así que no me olvido de los Étreat en Francia, de los acantilados de Santorini, de Los Gigantes de Tenerife o del impresionante Preikestlen noruego.


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Mariela Carril

Soy Licenciada y Profesora en Ciencias de la Comunicación. Me gusta mucho leer y escribir y los viajes, por lo menos uno o dos por año, son mi... Ver perfil ›

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