Viaje a Roma con niños

Hoy en día las familias jóvenes viajan con niños, y muchas consideran que no hay lugar en el mundo que no pueda ser visitado con ellos. ¿Es así? Tengo mis dudas, pero sí considero que algunos destinos son mejores que otros. Por ejemplo, ¿se puede viajar a Roma con niños?

La respuesta es sí, aunque hay que sentarse y ver qué ofrece la ciudad para ellos porque son curiosos, es cierto, pero la historia o el arte pueden no interesarles mucho. Planificar. Esa es la palabra a la hora de viajar con niños.

Roma con niños

Roma es una de las grandes capitales de Europa y tiene siglos de historia que están presentes en cada rincón. Un amante de la historia o del arte se maravilla caminando por esta ciudad, pero ¿qué pasa con los más peques?

Dijimos más arriba que hay que panificar y así es. Los niños no gustan de largas colas o esperas así que conviene comprar los tickets por adelantado para evitar cualquier espera prolongada. Lo primero, entonces, es conocer el Coliseo. Los tickets se consiguen online, pero si no los tienes la entrada sur al Foro o a la Colina Palatina tienen menos gente así que puedes aprovechar y comprarlo aquí.

Hay muchos tipos de visitas guiadas y puedes escoger una visita de tipo familiar por el Coliseo y el Foro. Las ruinas no suelen decepcionar y mucho menos el Coliseo con su enorme majestuosidad. ¡Les va a encantar! Especialmente si el tour los lleva a los subsuelos o a las partes más altas donde las vistas son mejores.

No lo dijimos pero el Coliseo, el Foro y la Colina Palatina tienen todos el mismo ticket así que la visita sigue por aquí, con más ruinas. Si es un día de sol es todo al aire libre, así que es precioso. Hacer las tres visitas seguidas puede ser agotador así que conviene almorzar entre las mismas para que los niños descansen.

El Coliseo está muy entero pero el Foro es un conjunto de ruinas bastante desorganizado y abierto a la imaginación. Una buena idea es mostrarles antes de viajar cómo lucía el Foro siglos atrás o bajar al móvil esa imagen para poder jugar y comparar. El mejor final de esta triple visita es terminar en la cima de la Colina Palatina desde la que se tienen vistas estupendas de los otros dos sitios.

Entre el Coliseo  y el Monumento de Vittorio Emmanuel hay una amplia y larga calle. Caminando por aquí puedes ver las ruinas del Mercado de Trajano que se  construyó alrededor del año 100 d.C y donde funcionaban alrededor de 150 tiendas y oficinas. Era un sitio que debía ser algo digno de ver. Cerca está también el Circo Máximo.

En el Circo Máximo solían tener lugar las carreras de carrozas. Hoy ha quedado la traza principal hundida en un terreno largo y angosto. Con poca imaginación uno puede recrear esas magníficas y ruidosas carreras al mejor estilo Ben-Hur. Además, a veces se celebran eventos aquí dentro, así que si ese el caso, puedes acercarte y pasear.

También cerca hay otro conjunto de ruinas: las Termas de Caracalla. Debieron ser de lujo pero solo han quedado algunos muros en pie y restos de las piscinas con sus mosaicos. Las termas eran enormes y están solo a 15 minutos caminando del Circo Máximo. En la puerta suele haber un puesto de venta de helados, super ricos, así que puedes hacer una “parada técnica” aquí que los niños van a agradecer.

Estos baños termales fueron construidos por el emperador Caracalla en el año 217 d.C. Con la caída de Roma a la larga el acueducto que traía el agua se rompió, el sitio empezó a ser usado por indigentes en la Edad Media, algunos sacaron piedras para construir casas y en fin, así ha llegado hasta nuestros días. Lo bueno es que hay letreros por todas partes relatando esta historia así que puedes con paciencia ir contándosela a tus hijos.

Además, los últimos años han introducido un tour con realidad virtual. El tour es audio visual y que teja ver cómo eran los baños en su mejor momento. Eso sí es inolvidable para un niño, ¿no lo crees?

Yo creo que básicamente con estos sitios está cubierta la Roma antigua para niños. Si tienes más tiempo siempre puedes alquilar una bici y salir de paseo por la Vía Appia o acercarte a conocer alguna elegante villa imperial, pero con poco tiempo o con niños no muy interesados en los viejos romanos, esto basta. Ahora hay que pasar a la Roma cristiana y aquí de nuevo hay mucho para ver así que toca seleccionar.

Puedes empezar por el Vaticano que es el corazón del catolicismo. Puedes acercarte a la plaza y caminar por los puestos que hay alrededor o puedes dar un paso más allá y visitar los Museos Vaticanos. Aquí hay tesoros de todo el mundo y está la famosa Capilla Sixtina. Uno puede pasear por horas y nunca llegara a conocer todo, es cierto, pero no es mala idea comprar el ticket y hacer la cola. Hay tours para niños.

La Basílica de San Pedro puede cerrar la visita al Vaticano y una foto con la Guardia Suiza puede ser el mejor souvenir. Si los niños tienen energía puedes trepar a la cima del domo de la iglesia y contemplar Roma. Otra cosa inolvidable.

Ya sea antes o después del Vaticano puedes acercarte al Castillo Sant’Angelo. Frente a la entrada hay un puente decorado con estatuas. Este castillo supo ser una fortaleza papal y hay un túnel secreto que lo une al Vaticano. Funciona hoy un museo y también tiene la terraza abierta para tener geniales vistas de todo. ¿Y qué hay con el Panteón? Aquí se une la Roma antigua con la Roma cristiana.

Es uno de los edificios romanos clásicos mejor conservados y data del año 120 d.C. El interior es majestuoso y desde el agujero del techo se cuela la luz del sol o la lluvia, si tienes mala suerte y el día de la visita llueve. Aquí descansa Rafael así que hay que buscar y encontrar su tumba antes de irse. Finalmente, afuera hay muchos sitios para comer o beber algo así que es otro buen lugar para descansar.

Obviamente Roma es una ciudad repleta de iglesias. Si algo he descubierto es que todas son hermosas y muchas son de entrada gratuita y desconocidas. Cerca del Foro hay dos iglesias pequeñas y preciosas, pero si quieres algo mas popular está Santa María Maggiore con un arte de mosaicos que quita el aliento y otra que puede ser interesante es la pequeña iglesia de Santa María en Cosmedin.

Aquí es donde está la famosa Boca de la Verdad, anterior a la construcción misma de la iglesia. La encuentras cerca del Circo Máximo, en la Plaza de la Boca de la Verdad. Si a tus hijos les gusta lo macabro una cripta tiene que estar en la lista de qué visitar con niños en Roma. Puedes elegir la Cripta de los Monjes Capuchinos, un sitio con seis habitaciones repletos de huesos y algunos restos que parecen momificados.

La Villa Borghese y sus jardines, la Fontana di Trevi y algunas excursiones a las afueras puedes incluirse. Ostia Antica, las ruinas de Pompeya o más lejos, Florencia, están a mano.

Yo creo que la planificación es esencial cuando viajas con niños pues puedes organizar las mejores vacaciones de sus vidas brindándoles experiencias. No se trata solo de pasear o ver sino de hacer: andar en bici por la Vía Appia, jugar a ser gladiador en el Coliseo, apuntarse a una clase de pizza o pasta…

No le escapes a viajar con niños. Puede ser genial.

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