Viaje a Vladivostok

Vladivostok es una ciudad rusa muy cercana a la frontera con China y Corea del Norte. Se trata de una ciudad portuaria ubicada a poco más de 9300 kilómetros de Moscú y es el puerto ruso más importante en las costas del Pacífico. Así, es un sitio importante para el comercio marítimo.

La primera vez que escuché hablar de Vladivostok fue en el colegio, en la clase de Geografía, cuando aprendimos sobre el mítico Ferrocarril Transiberiano. Sobre el pizarrón el profesor dibujó una línea y dos ciudades: Moscú y Vladivostok y los kilómetros eternos que unían ambas. Desde entonces me preguntó cómo es Vladivostok, qué se puede hacer en ella, qué ofrece…

Vladivostok

Como dijimos es una ciudad portuaria de Rusia sobre el océano Pacífico, muy cerca de la frontera con Corea del Norte y China. Desde fines de los años ’50 hasta la caída del régimen soviético la ciudad estuvo cerrada a todos los extranjeros ya que aquí estaba la sede de la Flota del Pacífico Soviética.

Geográficamente hablando en Vladivostok hay una parte continental y una parte de islas que están en el Golfo de Pedro el Grande. Parte de la ciudad está sobre la península de Peschany y se habla de algo así como 56 mil hectáreas en tierra firme y alrededor de 7.500 insulares.

No siempre estuvo en manos rusas, supo estar en manos chinas un tiempo y antes en manos de otros pueblos locales. Rusia obtuvo estos territorios en 1858 y un año después se fundó un puesto naval. A partir de entonces el asentamiento empezó a crecer y crecer hasta que en 1891 la construcción del Transiberiano comenzó y entonces lejanos destinos de Rusia como esta ciudad empezaron a conectarse al mundo.

El tren tenía la intención de conectar este importante puerto con el resto de Europa, uniendo la capital rusa y otras ciudades más en el recorrido. La elegante estación fue construida en 1912 y por suerte desde 1991 los extranjeros podemos visitarla. La National Gregraphic ha dicho que es una de las 10 ciudades costeras más importantes porque tiene puentes iconicos, paisajes increíbles, islas con hermosas playas…

A eso hay que sumarle la vida nocturna que tiene, su gastronomía mezcla de comida rusa, asiática y europea, sus museos…

Turismo en Vladivostok

La historia va de la mano con esta ciudad, así que si te gusta especialmente la historia del siglo XX, puedes y debes visitar el Museo Militar y de Historia de la Flota del Pacífico. Se centra en la Segunda Guerra y es muy interesante. Otro museo es el Museo del Submarino S-56, monumento a los rusos caídos en todas las guerras.

También puedes visitar el Museo de la Casa de Sukhanovs que refleja como era la ciudad antigua, con sus muebles, su decoraciones, una ventana al pasado. Y por supuesto, hay un par de museos de arte. Otra cosa interesante es el Acuario Primorsky, en la Isla Russky. El edificio tiene una curiosa forma de ola y abrió sus puertas en 2016 con un modelo del Mir-1 y fósiles de cangrejos que vivieron hace 450 millones de años.

 

Un paseo que nadie puede perderse es la subida a la Colina Nido de Águila, desde donde se tienen unas vistas fantásticas de las bahías y la ciudad. Se sube en funicular, el único en el Extremo Oriente de Rusia, sobre la cuesta de la Sopka Orlínaya. Fue construido en 1959 bajo el gobierno de Nikita Jrushchov, sus dos únicos vagones fueron construidos en Leningrado y empezó a funcionar en 1962. El funicular te deja arriba de la colina, un volcán extinto que es parte de la cadena de Sikhote Alin. Las vistas son las mejores.

Una vez vista la ciudad desde buena altura puedes recorrerla a pie. La mejor manera es explorar sus calles comenzado por la calle Svetlanska, la primera calle de la ciudad. Sus elegantes edificios son parte de la historia de la ciudad, recuerdos de comienzos del siglo XX, hoy convertidos en hoteles y casas de huéspedes. También está el Puente Dorado y la Bahía del Cuerno Dorado, ambas atracciones muy populares.

El puente es uno de los cinco puentes de cables más largos del mundo. Se terminó de construir en 2012 y cruza la Bahía del Cuerno Dorado, en el corazón de Vladivostok, conectando la ciudad con las áreas más remotas y la autopista federal. El Puente Dorado comienza en la orilla derecha de la bahía.No es el único puente, en total hay tres: el segundo cruza el Bósforo Este hacia la Isla Russky y el tercero cruza la Bahía Amur.

Todos los puentes de Vladivostok se construyeron en tres años, contra viento y marea, ya que nunca se había construido tanto en tan poco tiempo. Y tampoco se había construido un puente sobre un estrecho marino en Rusia, o un puente sostenido con cables para cubrir tanta distancia. Así, se pidió el consejo de chinos, franceses y japoneses, más experimentados. Finalmente, los puentes se diseñaron en San Petersburgo y sí vieron la luz.

Hoy, estos tres puentes son un éxito de ingeniería y cualquiera que vaya a Vladivostok los cruza. La experiencia de cruzar el Puente Russky en invierno, con sus vientos fuertes, es impresionante… ¡si no sales volando con coche y todo! Sin coche puedes cruzar el Puente Zolotoy a pie, en un día calmo.

Por otro lado está el faro de Tokarevskaya Koshka, destino de muchas excursiones. Tiene 150 años señalando la entrada de los barcos al puerto. Siempre hay turistas tomando fotos. También hay que visitar la Fortaleza Vladivostok, un complejo de fortificaciones hoy devenidas en museo. O las iglesias cristianas que los protestantes, católicos y rusos ortodoxos han construido a lo largo del tiempo.

Estos grupos religiosos no son los únicos en la ciudad con presencia histórica, hay ucranianos, moldavos, polacos, fineses… pero la construcción de templos siempre requiere dinero y estos tres grupos mayores son los que tuvieron ventajas. Algunas de las iglesias de Vladivostok fueron destruidas y otras lograron sobrevivir a la época socialista, a veces sin funcionar ya como templos. Hay en total 40 iglesias ortodoxas, pero la más grande y majestuosa es la Iglesia de la Intersección de la Madre de Dios, cuya restauración se dio post caída de la Unión Soviética.

Su campanario tiene 10 campanas y la más pesada pesa 1300 kilos. Este templo tiene capacidad para mil personas y trata de parecerse lo más posible a su versión original, la de cinco domos. Con la cruza, tiene una altura de 40 metros. Otra iglesia para conocer es la Iglesia Católica de la Más Sagrada Madre de Dios, perteneciente a la comunidad polaca y la Iglesia Luterana de San Pablo.

Independientemente de que se puede recorrer la ciudad a pie también podemos usar su red de transporte que incluye trolebuses, tranvías y autobuses. El metro tiene solo siete estaciones. Y si quieres ir a conocer las islas circundantes hay botes y ferries. Así puedes ir a la Isla Russky, la Isla Rusa, de mil metros cuadrados, ideal para hacer paseos y picnics.

Puedes ir a Vladivostok desde Japón o puedes recaer en Vladivostok desde Moscú. Si vas en bote y te quedas menos de 72 horas no hace falta que tengas visa. Si te decides por el tren, puedes tomar el Transiberiano en Moscú a las 13:20 y llegar a Vladivostok a las 4:25 en el servicio rápido. La versión más barata llega casi a las 19 horas del día siguiente que parte de la capital rusa. El tren se detiene en Ilan Ude, Irkutsk, Krasnoyarsk, Novosibirsk, Omsk, Yekaterinburg y Nizhni Novgorod.

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