Un viaje a IrĂ¡n, sus atractivos turĂ­sticos

La semana pasada hablamos un poco sobre IrĂ¡n, sobre el paĂ­s, su cultura, un poco de su historia y de cierta informaciĂ³n bĂ¡sica que es necesario conocer antes de emprender un viaje. SĂ­, viajar a IrĂ¡n. De eso se trata. A veces hay que apagar un poco la tele y dejarse llevar.

Si eres curioso e investigas un poco los relatos de viajeros y viajeras que han caminado ese paĂ­s los miedos van a calmarse y con cada lĂ­nea que leas y foto que veas te entrarĂ¡n cada vez mĂ¡s ganas de descubrir un paĂ­s que seguro no deberĂ­a estar tan demonizado. ¿Te gusta la historia? Entonces debes visitar estos lugares Ăºnicos, sus principales atractivos turĂ­sticos.

QuĂ© visitar en IrĂ¡n

IrĂ¡n tiene un puñado de ciudades importantes pero para simplificar la informaciĂ³n vamos a reducir todo a dos lugares, TeherĂ¡n y PersĂ©polis. No me olvido de Esfahan y Shiraz, pero los dejamos para otro artĂ­culo. Empecemos por uno de sus atractivos mĂ¡s conocidos: PersĂ©polis.

PersĂ©polis estĂ¡ en Takht-e Jamshid y supo ser la capital del Imperio Persa. EstĂ¡ a solo 75 kilĂ³metros de Shiraz asĂ­ que solo hay que organizarse un poco para trazar un buen itinerario. ComenzĂ³ a construirla el rey DarĂ­o I pero las obras se extendieron como doscientos años. Alejandro Magno llegĂ³ hasta aquĂ­, la atacĂ³, la ocupĂ³ y destruyĂ³ en el año 330 a.C, marcando su abandono y posterior final.

QuedĂ³ en ruinas que a lo largo de los siglos algunos viajeros tuvieron la dicha de contemplar. DespuĂ©s llegarĂ­an los exploradores europeos y a ellos les debemos los dibujos de cĂ³mo lucĂ­a en los siglos XVII, XVIII, y XIX. Hoy, de todas maneras, sigue impactando: escalinatas monumentales, relieves preciosos, puertas imponentes, columnas derribadas aquĂ­ y allĂ¡, todos testigos mudos de una gloria pasada y eterna.

Ojo que si vas a PersĂ©polis de mayo a octubre encontrarĂ¡s muchĂ­simo sol y muy poca sombra asĂ­ que que no te falten las gafas y agua. Considera que no se permite el ingreso con mochilas ni trĂ­podes asĂ­ que todo tiene que entrar en tus bolsillos. La entrada cuesta US$ 4, 50 y hay un estacionamiento que cobra US$ 1, 50.

TeherĂ¡n es la capital y como tal concentra muchos atractivos. El precioso y colorido Bazar Tabriz es Patrimonio Mundial: tiene siete kilĂ³metros cuadrados, enormes salones techados y casi mil años de antigĂ¼edad aunque la estructura que hoy vemos data en su mayorĂ­a del siglo XV. Hay muchas tiendas dedicas a la venta de alfombras, la variedad es numerosa, pero tambiĂ©n se venden especias, hierbas medicinales, perfumes, sombreros tradicionales de lana tejida llamados azari, zapatos, cosas de oro, utensilios domĂ©sticos, etcĂ©tera.

Abre de sĂ¡bado a jueves de 8 am a 9 pm y la mejor manera de entrar es por el callejĂ³n estrecho que estĂ¡ al este de la oficina de turismo. Te lleva derecho a las tiendas de joyas. DespuĂ©s, ¡buena suerte! Otro destino en la capital es el Palacio Golestan, un sitio precioso que fue el eje de la ciudad. EstĂ¡ ubicado entre el Bazar y la Plaza Iman Khomeini y es realidad es un complejo palaciego rodado de un precioso jardĂ­n.

Lo malo es que para entrar a cada edificio del complejo hay que pagar entrada. Los edificios no son tan antiguos, aunque se alzan sobre una vieja ciudadela, ya que se construyeron bajo el reinado del Sha Nasser al-Din durante la segunda mita del siglo XIX. ¿QuĂ© no hay que perderse? El SalĂ³n de Audiencia de Ivan-e Takht-e Marmar, un salĂ³n abierto que tiene un trono que te quitarĂ¡ el aliento, construido en 65 piezas de alabastro amarillo. Hasta aquĂ­ llegas caminando a lo largo de la piscina que ves apenas pasar la taquilla.

Lo segundo es una terraza elevada que permite una vista estupenda del complejo. Fue construida por Nasser al-Din y es su tumba de mĂ¡rmol la que hoy se guarda aquĂ­. El SalĂ³n de los Espejos estuvo cerrado tres dĂ©cadas pero ya abriĂ³. Fue un sitio de coronaciones y bodas reales y hoy alberga candelabros gigantescos traĂ­dos de Rusia y regalos de otros paĂ­ses. Se lo conoce tambiĂ©n con el nombre de Museo Talar-e Ayaheh.

Puedes apuntar tambiĂ©n: el Edificio del Sol, con vistas panorĂ¡micas de la ciudad y con un interior de salones espejados repletos de regalos y muebles traĂ­dos de Europa, la GalerĂ­a FotogrĂ¡fica HistĂ³rica con valiosas imĂ¡genes de la vida en la corte, el SalĂ³n del Diamante o Talar-e Almas, con artes decorativas europeas, el Museo EtnogrĂ¡fico con maniquĂ­es vestidos a la antigua y y las torres de viento que se usaban como primitivo pero eficaz sistema de aire acondicionado. El complejo abre de domingo a viernes de 9 am a 4:30 pm y la entrada cuesta US$ 4, 50. DespuĂ©s debes sumar US$ 1, 50 por edificio.

TambiĂ©n en TeherĂ¡n estĂ¡ el Complejo Museo Sad-abad. Fue una residencia real de verano durante el PerĂ­odo Pahlavi y ocupa 104 hectĂ¡reas cerca de las montañas. Tiene dentro 18 museos dedicados a los coches reales, pinturas en miniatura, vajilla real, lo que se te ocurra. Recorrerlo entero puede durar tres horas. Este lugar abre de martes a domingos de 9 am a 4:30 pm y los tickets se compran en la puerta de entrada o en la puerta norte pero debes decidir quĂ© vas a visitar antes de comprarlo porque no hay un ticket que incluya todos los museos. La entrada cuesta US$ 4, 50 y por cada museo pagas un extra de US$ 1, 50.

Si ingresas por la puerta principal puedes subirte al minibus gratuito que conecta dos sitios imperdibles: el Palacio Blanco y el Palacio Verde.  El Palacio Blanco se construyĂ³ en los años ’30 del siglo XX y verĂ¡s en la entrada dos gigantescas botes de bronce que es lo Ăºnico que queda de una estatua enorme del Sha Reza. Tiene 54 salones y casi nada ha cambiado desde la RevoluciĂ³n, es muy pero muy lujoso.

Por su parte el Palacio Verde estĂ¡ colina arriba y es de estilo mĂ¡s clĂ¡sico.  TambiĂ©n es opulento, con espejos de piso a techo incluso en el dormitorio real. DespuĂ©s lo puedes hacer todo a pie y asĂ­ conocerĂ¡s el Museo de los AutomĂ³viles Reales con los Cadillacs y los Mercedes Benz, el Museo de Artes Finas, el Museo de la Vajilla Real y el Museo Militar, por ejemplo. Una maravilla de la riqueza extrema.

Yo agrego un sitio mĂ¡s: el Tesoro de las Joyas Nacionales. Pertenece al Banco Central y de hecho estĂ¡ dentro de su edificio. Si viste las fotos de la realeza con joyas y vestidos suntuosos pues aquĂ­ verĂ¡s esas joyas en vivo y en directo. Hay visitas guiadas regulares en inglĂ©s, Ă¡rabe, alemĂ¡n y francĂ©s y tambiĂ©n folletos. Estas visitas estĂ¡n incluidas en el precio del ticket y para no dejar nada en el tintero conviene apuntarse.

¡Hay un diamante rosa de 182 quilates sin cortar, al parecer el mĂ¡s grande del mundo, el Trono del Pavo Real, la Corona Kiani del siglo XVIII, las coronas del Ăºltimo sha antes de la revoluciĂ³n de Khomeini y el Globo de Joyas con mas de 51 mil piedras preciosas donde el mundo estĂ¡ construido con esmeraldas, rubĂ­es y diamantes.

Eso sĂ­, nada de fotos ni mochilas. Este sitio muy recomendable lo encuentras sobre la calle Ferdosi y abre de 2 a 4:30 pm, de sĂ¡bados a martes y hasta las 3:30 pm entre noviembre y marzo. El precio de la entrada es de US$ 4, 50 y no se permiten niños menores de 12 años. Este artĂ­culo llega a su fin y es increĂ­ble la cantidad de lugares turĂ­sticos que me han quedado en el tintero, pero prometo volver porque IrĂ¡n me gusta cada vez mĂ¡s.


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