Visita el Arco del Triunfo, en París

París tiene una lista de sitios que no puedes perderte y en ella está una imponente construcción que domina los amplios bulevares parisinos: el Arco del Triunfo. Seguro lo has visto infinidad de veces en fotografías y películas, ¿pero lo visitaste?

No es una atracción que implique mucho tiempo, como otras en París, así que puedes programarla para una mañana o una tarde, un par de horas, una vista estupenda, una excelente foto y listo, puedes tachar el Arc de Triomphe de tu lista de sitios para conocer en París.

El Arco del Triunfo

No es el único arco del triunfo que se construyó en la historia pues en verdad este tipo de monumentos era ya bastante popular en tiempos de los romanos. De hecho, a ellos les debemos la costumbre de erigir estos arcos para conmemorar victorias militares. No forma parte, en general, de murallas o demás puertas de una ciudad, sino que se alza solitario y de manera autónoma, distintivamente.

Es decir, hubo arcos de triunfo construidos en tiempos romanos y también otros construidos en tiempos posteriores. Tuvieron una vuelta a la moda en el Renacimiento que fue cuando el interés por la Antigüedad renació con fuerza. Entonces, distintos soberanos de Europa construyeron arcos triunfales como los viejos emperadores. En Alemania, el Reino Unido, Rusia e incluso en España y por fuera de Europa en Estados Unidos y aunque no lo creas, en Corea del Norte.

Pero sin dudas, aunque no es el más grande, el Arco del Triunfo de París es el más conocido del mundo. Y que París sea… pues, París, ayuda mucho. Este arco fue construido entre 1806 y 1836 por órdenes de Bonaparte. ¿Qué victoria militar conmemora? La Batalla de Austerlitz, la Batalla de los Tres Emperadores como también se la conoce, que tuvo lugar en diciembre de 1805 en las que las fuerzas del emperador Napoleón I vencieron a las fuerzas conjuntas del zar Alejandro I y el emperador austriaco Francisco I.

Si bien la idea de Napoleón Bonaparte era construirlo en la plaza de la Bastilla, sitio simbólico si los hay por aquí y que además por entonces era la ruta que seguían las tropas que regresaban de la guerra, no pudo ser y se alzó en la Plaza de la Estrella o Place de l’Etoile.

Al principio del artículo dije que el arco dominaba la red de bulevares parisinos y así es. Este nuevo diseño urbano que barrió en parte con la París medieval lleva la firma de Haussman, un barón que por entonces trabajaba en la ciudad y a quien se le debe este diseño en forma de estrella.

Nada es casual. El concepto tras las avenidas amplias que parten de una plazoleta es que este diseño urbano impide o dificulta las barricadas y permite el paso de las fuerzas armadas con mayor facilidad. Hoy en día, de la Plaza de la Estrella parten la Avenida de la Gran Armada, la Avenida de Wagram, la Avenida Kleber y la más popular de todas, la de los Campos Elíseos o Champs Ellysees.

El Arco del Triunfo fue diseñado por Jean Chalgrin, aunque murió en 1811 y debió ser completado por Jean-Nicolas Huyot muerto a su vez cuatro años después de inaugurado el bendito arco. Huyot se inspiró en el Arco de Tito de Roma y le dio forma a un monumento de 49 metros de altura y 45 de ancho con cuatro macizos pilares.

En la parte exterior del arco verás grabadas las victorias militares napoleónicas y del lado interno hay 558 nombres que corresponden a los generales del imperio francés. Los subrayados son los que murieron en el cumplimiento del deber.

En cada uno de los pilares hay una estatua y también hay frisos, trabajos que llevan la firma de los artistas Corot, Etex y Pradier. La estatua mas sobresaliente de todas es la que lleva la firma del romántico Francois Rude, La Marseillaise. Son cuatro los grupos escultóricos del arco, en las jambas del mismo: El triunfo de Napoleón, La marcha de los voluntarios, La toma de Alejandría y La Batalla de Austerlitz. A la segunda es a la que comúnmente se la llama La Marsellesa.

Aquí también está la Tumba al Soldado desconocido de la Primera Guerra Mundial y por supuesto se mantiene encendida una llama eterna que recuerda por siempre a los dieron la vida por la Patria. La llama y su cuenco circular de bronce decorado con frisos de espadas es una obra del arquitecto Henru Favier, y el primer encendido ceremonial tuvo lugar el 11 de noviembre de 1923 de la mano de Maginot, político francés impulsor de la famosa Línea Maginot, una red defensiva que fue un fracaso en la Segunda Guerra.

Pero lo más importante es que desde entonces la llama se reaviva a las seis y media de la tarde todos los días, siempre por un representante de alguna de las novecientas organizaciones de ex combatientes, reunidas en una asociación especial para el arco. Y hay que decir que ni siquiera en tiempos de la ocupación nazi la llama se apagó y que hay un acto oficial cada 11 de noviembre que es cuando Francia conmemora el final de la Primera Guerra.

Hace nueve años, en 2018, comenzaron las obras de restauración del arco ya que toda la estructura, pero especialmente los relieves, estaban muy sucios. Además, el tratamiento hidrófugo ya tenía dos décadas así que hubo que limpiar, restaurar los relieves y después volver a aplicar un nuevo hidrófugo.

Desde el año 2008 hay dentro del arco un museo con una exhibición permanente multimedia. La misma se llama Entre guerras y paz y hace un recorrido por la historia del monumento y de los arcos como memoriales. Lo bueno es que además del museo y la flama eterna del soldados desconocido se puede subir al techo y disfrutar de unas vistas fenomenales de los Campos Elíseos, la Plaza de la Concordia, el Arco de la Defensa y el Museo del Louvre.

Funciona además una tienda de regalos y si compraste el París Museum Pass puedes utilizarlo.

Información práctica para visitar el Arco del Triunfo

  • Horarios de apertura: del 1 de abril al 1 de septiembre abre de 10 am a 11 pm; del 31 de octubre al 31 de marzo lo hace hasta las 10:30 pm. Cierra el 1 de enero, el 1 de mayo, el 8 de mayo por la mañana, el 14 de julio y el 11 de noviembre por la mañana también y el 25 de octubre.
  • Precio:  12 euros y 9 con precio reducido.El primer domingo del mes la entrada es gratuita, del 1 de noviembre al 31 de marzo. Si eres ciudadano europeo menor de 26 años o profesor de primaria o secundaria también. Puedes pagar en efectivo o con tarjeta de crédito.
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