7 razones para hacer una escapada a la exótica Filipinas

Playa Filipinas

Filipinas es un país único. No sólo a nivel geográfico sino también cultural y espiritual. Más allá de sus innegables atributos físicos, este país posee cierto aire peculiar que cautiva a cuantos lo conocen.

Filipinas es un archipiélago formado por 7.107 islas que debe su nombre al rey Felipe II. Su naturaleza es magnífica y poderosa: peculiares formaciones rocosas, playas paradisíacas, imponentes volcanes… Pero sus virtudes son también otras pues este país es bien conocido por la hospitalidad de sus gentes y su rica gastronomía con toque hispánico incluido.

Si estás pensando viajar a Filipinas, te damos algunas razones por las que este país es una gran alternativa al popular sudeste asiático.

Filipinas no está masificado

A diferencia de otras zonas de Asia, Filipinas aún no recibe demasiados turistas de modo que es un destino bastante exclusivo. Todavía quedan muchos rincones por descubrir como Snake Island o Entalula Island, en Palawan.

Playas de Filipinas

Las playas son el paraíso

Filipinas cuenta con algunas de las playas e islas más increíbles del mundo (al fin y al cabo cuenta con más de siete mil) y en sus aguas limpias y cristalinas se pueden contemplar las más variadas especies de animales nadando. El espectáculo que que descubrirás bajo sus aguas es realmente bello: tortugas marinas, tiburones ballena, jardines de coral…. Ya sea haciendo buceo con botella o snorkeling podrás contemplar su bella riqueza marina.

El fondo del mar es sorprendente. La White Beach de Boracay es una de las playas estrellas del país, los arrecifes de colores de Mindoro y Tubbataha son espectaculares al igual que los jardines de coral de Anilao. Los más atrevidos incluso podrán vivir la experiencia de nadar junto a tiburones ballena en Donsol.

Para quienes prefieran un plan más tranquilo es posible bucear para encontrar tesoros escondidos como las reliquias del barco japonés Olympia Maru.

Filipinas es perfecta para viajar con amigos o en pareja

Se trata de un lugar estupendo para conocer en compañía y profundizar en su esencia. Aquí los viajeros pueden nadar entre tiburones, explorar islas desiertas, bucear en lugares extraordinarios, escalar volcanes, gozar de las vistas de antiguos arrozales en terraza o aventurarse en la selva al encuentro de tribus.

Fiestas y cultura de filipinas

Un país muy hospitalario

Los filipinos son personas muy atentas que enseguida se interesan por la gente que conocen. Su carácter es abierto y agradable por lo que es fácil entablar conversación con ellos y conocerlos más de cerca.

El tagalo no es difícil de aprender si se te dan bien los idiomas. Cuando los españoles llegaron a Filipinas, los indígenas no tenían palabras para muchas cosas como por ejemplo las horas o los días de la semana. Por eso adaptaron los sonidos hispánicos a su lengua. Algunos ejemplos son tenedor, enero o coche.

Plato de arroz en Filipinas

Arroz, uno de los ingredientes básicos en la gastronomía de Filipinas

Gastronomía filipina

La cocina filipina es se encuentra muy influenciada tanto por las gastronomías del sudeste asiático como por la hispánica. Por regla general los filipinos toman tres comidas al día: almusal (desayuno), tanghalian (almuerzo) y hanupan (cena) aunque por la tarde también toman un aperitivo al que llamar meryenda, la cual se basa en bollos o chocolates.

El arroz es el ingrediente indispensable de la cocina filipina pues lo toman con todas las comidas y lo adoran tanto que incluso los restaurantes de comida rápida americana lo sirven para acompañar a las hamburguesas.

Kare-kare

El Kare-kare es uno de los platos de carne más conocidos de Filipinas

En la cocina filipina, los españoles dejaron su huella a lo largo de sus tres siglos de colonización introduciendo ingredientes como los tomates, el maíz y el ajo así como técnicas de elaboración entre las que destacan los guisos, escabeches, adobos y la preparación de embutidos. ¡De hecho, hay incluso chorizo filipino!

Como platos tradicionales podemos mencionar el pancit malabon, cuya base son los fideos, cebolla, pimiento y tomate; el suman, bolas de arroz envueltas en hojas de plátano; y el kare kare, un guiso de rabo de buey con salsa de pescado.

Muchos postres se elabora con el delicioso mango filipino, que como curiosidad, entró a formar parte del récord Guiness como la fruta más jugosa y dulce el mundo. Aunque probablemente el plato más popular es el halo-halo que contiene un popurrí de ingredientes con boniato, garbanzos, coco, arroz, plátano caramelizado y hielo picado.

Filipinas para ecoturistas

Los turistas que acuden a Filipinas lo hacen con la intención de vivir experiencias única como pueden ser nadar entre tiburones, explorar islas desiertas, bucear en lugares extraordinarios, escalar volcanes, gozar de las vistas de antiguos arrozales en terraza o aventurarse en la selva al encuentro de tribus.

Por ejemplo, las colinas de chocolate en Bohol (formadas por 1268 montañas simétricas) y las terrazas de arroz de Banaue (construidas hace más de dos mil años) son paisajes que parecen sacados de otro mundo.

Además, los más aventureros disfrutarán realizando una excursión a cualquiera de los volcanes repartidos por todo el archipiélago. Algunos ejemplos son el imponente monte Pinaturbo o el volcán Taal, el más pequeño de Filipinas.

Los urbanitas también disfrutarán en Filipinas

Manila, la capital de Filipinas, es una ciudad de enormes contrastes. Aquí se mezcla lo moderno con lo tradicional, la pobreza con la riqueza y lo convencional con lo exótico.

La influencia estadounidense en Filipinas es evidente aunque aún se perciben huellas de España en Manila, ya sea en cada calle, plaza, iglesia o museo. De esta manera resulta muy curioso pasear por las calles Tetuán o Dasariñas así como visitar la primera universidad asiática la cual fue fundada por los españoles (Universidad de Santo Tomás) o leer placas conmemorativas en español.

Durante las horas punta se aconseja evitar el tráfico y darse una vuelta por los intramuros de la ciudad, los cuales permiten empaparnos del pasado español de Filipina. Aquí el viajero encontrará numerosas tiendas artesanales y grandes patios interiores en los que hacer un descanso frente al caos de coches que se vive en el exterior.

Algunos de los lugares más interesantes para visitar en Manila son: la Universidad de Santo Tomás, el Fuerte de Santiago, la Catedral de Manila, la iglesia de San Agustín o el Santuario de San Antonio, entre muchos otros.

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