Algunos castillos del Loire, hermosos y poco conocidos

A lo largo del Valle del Loire, en Francia, hay muchos pueblos, aldeas y castillos. Un paseo por los castillos del Loire es la excursión típica que siempre se ofrece a los turistas. La realidad es que es imposible conocer todos los chateaux en un solo paseo así que las visitas suelen concentrarse en unos pocos, los más populares y los que estar más o menos cerca. Sin coche propio no queda otra que apuntarse a excursiones cuyo precio ronda los 115 euros, pero si alquilas uno tus posibilidades se amplían.

La realeza francesa eligió el valle del Loire para darle forma a sus residencias, alejada un poco de París. Hoy suman unos 300, pero la revolución destruyó algunos más. La UNESCO ha declarado una amplia porción a lo largo del río Loire como Patrimonio Mundial y nuestro consejo es que te animes a conocer aquellos castillos que no están en las rutas más populares. Te vas a sorprender. Pensando en eso aquí tienes algunos castillos poco conocidos del Loire para visitar:

Castillo Villandry

Es el castillo de la que corona el post y nos abre las puertas al mundo maravilloso de los castillos Loire. Se trata de un castillo famoso por sus jardines. Si viajas con niños es uno de los más recomendables porque en los jardines hay un divertido laberinto así que combina historia, cultura, arquitectura y cosas de niños. Fue construido alrededor de 1536 por ordenes de un ministro de finanzas de Francisco I, Jean le Breton. En su lugar había una fortaleza de la que solo queda la torre, hoy algo desproporcionada en relación al chatêau. Tras la Revolución Francesa fue a parar a manos del hermano de Napoleón, José, a comienzos del siglo XIX. Los amplios, verdes y floridos jardines son una belleza diseñada más tarde, en 1906. La entrada cuesta 10 euros para ver el castillo y los jardines y 6,50 si quieres ver los jardines solamente. Abre todo el año y dentro es otra belleza.

Castillo Saumur

Es el castillo de la localidad de Saumur, a orillas del río. Está construido en piedra entre blanca y amarilla así que refleja la luz. Domina el paisaje desde que fuera una simple fortaleza en el siglo XIV. Un siglo después se convirtió en la residencia del Duque Rene d’ Anjou y ha cumplido hasta funciones de prisión. Desde 1906 es una atracción turística y alberga dos museos: uno con tapices y porcelana china y otro, en el ático, que está dedicado al mundo de lo hípico. Las vistas del río y el valle bien lo hacen merecedor de una visita.

Castillo Brissac

Es un castillito redondo que está en el departamento de Maine-et-Loire. En sus comienzos fue una fortaleza de los condes de Anjou, allá lejos, por el siglo XI. En el siglo XV fue comprado por un rico  ministro de la corte del rey Carlos VII  y fue restaurado y reformado. En los revueltos tiempos de las Guerras Religiosas Francesas sufrió tantos daños que se pensó en demolerlo, pero al final se salvó y el novel rey Henri se lo entregó a un fiel servidor a quien nombró Duque de Brissac en 1611. Es hoy un castillo impresionante, de estilo barroco, que logró ser restaurado en el siglo XIX tras el saqueo de los revolucionarios. Se puede visitar y hasta pasar la noche en él.

Castillo d’ Angers

Bajo el reinado de Luis IX comenzó a construirse éste que para mí es uno de los castillos del Loire más imponentes. Se construyó con tufa, piedra entre blanca y amarilla, y tiene nada más y nada menos que 17 torres. Parece impenetrable: tiene puentes levadizos, dos entradas, varios fosos y hoy algunos parques renacentistas alrededor. Las torres eran más altas pero debido al peso fueron reducidas. Lo mejor es que puedes caminar por las almenas y mirar el paisaje desde una buena altura. La entrada cuesta 8 euros si no eres residente europeo.

Castillo Le Grand Pressigny

En el valle del Loire hay mucho castillo devenido en mansión pero me parece que éste sigue teniendo aires medievales. Es una fortaleza que parece impenetrable y fue construida hacia finales del siglo XII, aunque las torres son posteriores. En el siglo XVI fue restaurado y se le sumó una curiosa galería con arcos todo alrededor del patio bajo la cual hoy es maravilloso pasear e imaginar un viaje en el tiempo.

Castillo Montsoreau

Se encuentra en el cruce del río Loire con el Vienne y por eso mismo siempre ha sido importante. Sus fosos eran llenados con agua de los ríos y hasta tenía un peaje ya que se cruzan las regiones de Poitou, Anjou y Touraine. Hoy hay una visita guiada y una exhibición audiovisual sobre su historia, la del valle y la de la navegación por el Loire y las dificultades de convivir con semejante río. También se cuenta la historia de la heroína de La Dame de Montseoreu, obra de Alejandro Dumas, y al lado del castillo está la aldea del mismo nombre, una aldea la mar de pintoresca que cada segundo domingo del mes organiza un mercadillo de pulgas. La entrada cuesta 8,90 euros.

Castillo Sully sur Loire

Parece el castillo de la Bella Durmiente y fue construido a finales del siglo XIV en un cruce sobre el río. El primer Duque de Sully diseñó los jardines para prevenir inundaciones del río y solo ha cambiado de manos en 1962 cuando lo compró el Estado para empezar a restaurarlo. Por la noche se lo ilumina todo y por dentro es un mundo de tapices, muebles, pinturas, esculturas y un Gran Salón que es espectacular.

Como ves, hay otros castillos en el Loire además de los más populares como pueden ser el Castillo de Amboise, Chambord o Chenonceau. Y la verdad es que hay menos turismo y descubres rincones que son muy difíciles de olvidar.

 

 

 

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Mariela Carril

Soy Licenciada y Profesora en Ciencias de la Comunicación. Me gusta mucho leer y escribir y los viajes, por lo menos uno o dos por año, son mi... Ver perfil ›

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