Si te gustan los pueblos medievales un buen destino de recreo es Buitrago del Lozoya, no muy lejos de Madrid y con todo el encanto de los siglos pasados. Lo cierto es que España tiene muchos de estos viejos y hermosos pueblos que gozan de interés cultural e invitan a ser recorridos.
Hoy entonces nos vamos a los pies de la sierra de Guadarrama, a conocer este municipio cuya fundación se pierde en el tiempo y nos ofrece, por eso mismo, un riquÃsimo patrimonio cultural.
Buitrago del Lozoya

El pueblo pertenece a la Comunidad de Madrid, tercera en cantidad de población y primera en densidad poblacional ya que contiene la capital nacional. El rÃo Lozoya pasa cerca, circunda el pueblo y pincela el mismo paisaje ocupado por suaves y alomadas sierras, casi sin picos y con bosques de encinas, hayas y robles. Es, sin dudas, una postal preciosa y de las más hermosas que podemos ver cerca de Madrid.

La fundación del pueblo, como dijimos más arriba, no se sabe a ciencia cierta pero algunas referencias históricas hablan de orÃgenes romanos de los que no ha quedado ni una piedra. Tampoco se han encontrado restos medievales de antes de la Reconquista, pero sin dudas Buitrago dice presente en tiempos de Alfonso VI, hacia fines del año 1000.
Por entonces, se alzaron las primeras construcciones de lo que a la postre serÃa el casco urbano de Buitrago, sobre un promontorio en una curva del rÃo, entre dos embalses, justo a la mitad del valle, entre los 860 y 1200 metros sobre el nivel del mar.

Es Alfonso VI quien ordena a la villa naciente que pueble la zona y por eso le otorga facultades y un escudo de armas. Más adelante estos territorios pasarÃan a manos de la familia González de Mendoza por orden de Enrique II, y a la postre la misma se convertirÃa en poseedora del tÃtulo de duques del Infantado. ¿Pero cómo es el pueblo Buitrago del Lozoya?
Pues tiene una parte antigua, la llamada villa, que es la parte superior de lo que está dentro del recinto amurallado y que podrÃa ser de la época de la dominación árabe. Pero es pequeña asà que como Buitrago estaba en un camino importante de trashumancia debe haberse saturado pronto. De allà la aparición de barrios externos, uno sobre la orilla del rÃo, llamado AndarrÃo, y el otro del lado sur conocido como San Juan.

Este diseño urbano, que incluye varias parroquias, podemos verlo incluso hoy. Las construcciones mas valiosas o más ricas datan de la época en la que la familia Mendoza ganó poderÃo, es decir los siglos XV y XVI. Después poco cambiarÃa el pueblo hasta la invasión de Napoleón que harÃa arder las murallas y su interior. Otro tanto, en materia de destrucción y descuido, harÃa el siglo XX, principalmente con la Guerra Civil.
En 1931 su recinto amurallado fue declarado por fin Monumento Nacional y desde 1993 todo el casco histórico es considerado Conjunto Histórico – ArtÃstico y bien de interés cultural.
Qué ver en Buitrago del Lozoya

Pues primero lo primero: el recinto amurallado es una perla de origen musulmán que data del siglo XI y que, por suerte, ha sido reconstruido. La muralla recorre 800 metros y tiene dos adarves, uno alto y otro bajo. El adarve bajo corre paralelo al rÃo y tiene dos metros de grosor y poco menos de seis de alto. No tiene nada, ni una torre, amén de algunos contrafuertes.

Por su parte el adarve alto va por los lados suroeste y sur de la muralla. Tiene 16 metros de grosor en algunos puntos y en promedio nueve metros de altura. Este sà tiene foso, torreones, torre, alcázar, barbacana y coracha. Al dÃa de hoy llegaron casi enteros los torreones, de la barbacana solo ha quedado un tramo con algunas torres, del foso lo mismo pero hay que resaltar el excelente estado de conservación de la coracha, una de las mejores de todo el continente.

En segundo lugar, está el Castillo de Buitrago. Originalmente un alcázar, el conjunto arquitectónico que vemos es de estilo gótico – mudéjar y data del siglo XV. Tiene un hermoso patio de armas en el centro, diseño rectangular y siete imponentes torres que son distintas entre sÃ. Más allá de una fortaleza el edificio también ofició aluna vez de palacio asà que su interior tiene algunos detalles de calidad en techos y yeserÃas.

La familia Mendoza, por su parte, dotó al pueblo de valiosos edificios. Uno de ellos es la Casa del Bosque, la casa de recreo familiar que data de comienzos del siglo XVII y que imitan a las tradicionales villas italianas. Hoy está en muy mal estado y debes recorrer dos kilómetros a las afueras del pueblo para verla pero tiene lo suyo. También fueron responsables de la Iglesia de Santa MarÃa del Castillo, del año 1321.

Es un templo simple de una sola nave ero su torre es alta y de estilo mudéjar. Hoy en dÃa queda poco original de esta iglesia, la portada, algunos muros y la torre, ya que fue incendiada durante la Guerra Civil. El resto ha sido restaurado. Por otro lado está el Puente del Arrabal que cruza el rÃo y que une el recinto amurallado con el barrio viejo de AndarrÃo. Supo servir de acueducto y está más o menos.

Por último, podemos hablar del Museo Picasso. El peluquero del artista, amigo además, era natural de Buitrago y donó al pueblo algunas de sus obras. El museo abrió en 1985 y tiene 60 obras entre bocetos, cerámicas y grabados. Hoy en dÃa ofrece visitas guiadas gratuitas a todas sus exposiciones temporales. Estas son los domingos, menos en agosto, a las 12 del mediodÃa.

Pero a Buitrago del Lozoya también se lo conoce por sus fiestas religiosas asà que una buena oportunidad de recorrer los escasos 75 kilómetros que lo separan de Madrid es para las fiestas.
Desde fines de los años ’80 los vecinos organizan un popular Belén Viviente en el que participan mas de 200 personas y se recrean muchas escenas en lugares históricos del pueblo. Esto ha atraÃdo desde entonces mucha gente asà que se ha convertido en un gran evento turÃstico.

También está el Corpus Christi, las fiestas de Nuestra Señora de la Asunción y la Fiesta de San Roque. El pueblo además organiza una colorida Feria Medieval desde 2001. Tiene lugar el primer fin de semana de septiembre y acuden miles de personas para recordar el pasado medieval y sus costumbres. Todo gira alrededor de la música, la gastronomÃa, el teatro y los puestos que se arman en esas antiguas callejas.
Como ves, a menos de cien kilómetros de Madrid tienes un encanto de pueblo para conocer.