Cinco excursiones desde Dublin para disfrutar el verano

Irlanda es un buen destino de verano y Dublin en particular tiene fama de ser una ciudad encantadora con gente muy sociable. Si todos los paisajes de estas islas son fantásticos el plus de Irlanda es su gente, su sociabilidad y su alegría de vivir aún con las dificultades que le ha impuesto su historia.

Las visitas en Dublin son verdaderos clásicos turísticos, la Destilería Guiness, Temple Bar, el Ayuntamiento, pero ahora que es verano y el clima acompaña podemos irnos un poco más lejos y hacer excursiones, paseos desde Dublin. Recordemos que la ciudad está en una bahía y a su alrededor, sobre la linea de la costa, hay muchas aldeas pintorescas que son estupendos destinos para day trips.

Excursiones costeras desde Dublin

Bahía de Dublin

La Bahía de Dublin tiene forma de letra C y mira al Mar de Irlanda. Tiene unos diez kilómetros de ancho de norte a sur y unos siete kilómetros de largo hacia su centro que es la ciudad de Dublin. Hay varias islas o bancos de arena grande y un estrecho y en ella desembocan varios arroyos y ríos que vienen desde lejos.

Dublin metropolitana rodea la bahía desde tres lados y el Mar de Irlanda cubre su costa este. La ubicación de la ciudad se la debemos a los vikingos que la fundaron allí para tener un rápido y fácil acceso al río Liffey, que allí desemboca, y que les permitía subir Irlanda adentro.

Las aldeas en cuestión que hoy podemos visitar van de norte a sur y el resto de la costa no tiene asentamientos ya que el terreno o es rocoso o es fangoso. Conozcamos las cinco aldeas que podemos visitar desde Dublin:

Malahide

Malahide

Lo bueno de estas aldeas es que en su mayoría son accesibles con transporte público. Por supuesto que siempre conviene el coche por independencia y rapidez, pero no te amedrentes si no tienes o no puedes alquilar uno. A Malahide se llega en autobús o en el DART (tren ligero de cercanías). El viaje es bonito porque los paisajes son postales.

Malahaide está en el estuario de Broadmeadow a unos 16 kilómetros de Dublin y es un destino para la gente que pesca o navega. Tiene orígenes pre vikingos y guarda construcciones antiguas muy valiosas como el Castillo Malahide del siglo XII con sus hermosos jardines abiertos al público. Detrás de la fortaleza están los Jardines Botánico Talbot, otra perla de colores.

Castillo Malahide

Pero además Malahide ofrece una gran oferta de restaurantes, bares, cafeterías y tiendas así que puedes pasar un rato agradable recorriendola. Extra data: el castillo abre todos los días de enero a diciembre entre las 9:30 a.m y las 5: 30 p.m.

Howth

Howth

También se llega en el DART y el viaje no dura más de media hora. Se trata de una vieja aldea de pescadores ubicada en la Península Howth. El paso del tiempo no le ha quitado su encanto antiguo y las vistas desde su costa son preciosas porque se avistan la islas lejanas.

Caminar por la playa es algo que recomiendo hacer para sentir el mar, las aves, la naturaleza. La caminata termina en los acantilados, lo que es todavía mejor. Como en toda aldea irlandesa que se precie hay restaurantes y bares así que si se trata de comer y beber no tendrás problema. Y si hay sol y quieres disfrutar más de la playa puedes comprar el almuerzo fresco en el mercado local e ir a disfrutarlo frente al mar.

Dún Laoghaire

Dún Laoghaire

A este pueblo costero puedes llegar en el DART directamente o en autobús desde Dublin. De cualquiera de las dos maneras no hay más de 40 minutos de viaje. En el siglo XIX era un balneario victoriano muy popular así que las construcciones de aquella época son elegantes. ¿Qué puedes hacer por aquí?

Caminar, comer pescados y mariscos del día, recorrer el malecón, pasear en kayak, hacer un paseo por el mar, alquilar un segway y hacer lo mismo por el centro.

Dalkey

Dalkey

Siempre rumbo sur llegamos a Dalkey, un pueblo pesquero centenario dedicado por entero a la pesca. Tanto la gente local como los visitantes se lanzan al mar en los pequeños botecitos que parten de sus muelles.

Es una aldea con castillo, el Castillo Dalkey. Aquí puedes enterarte de su pasado medieval ya que hay visitas guiadas dentro y por fuera y además de abrir el pasado también recuerda la tradición literaria del pueblo que ha dado a las letras irlandesas varios escritores, entre ellos Samuel Beckett. Las vistas desde las murallas del castillo son maravillosas: el mar y las montañas a la distancia.

Castillo Dalkey

En Dalkey también puedes explorar una antigua iglesia cristiana y su viejo cementerio y lo que yo no me perdería es la experiencia interactiva que ofrece el Centro de Patrimonio de Dalkey pues te permite conocer la historia entera del lugar, la llegada del cristianismo, de los vikingos, la época medieval, los ingleses, la época victoriana y mucho más hasta el presente. Está disponible en doce idiomas así que no hay problema.

También puedes apuntarte a las caminatas guiadas que parten desde el Castillo Dalkey los miércoles y viernes entre junio y agosto al mediodía. Debes reservar antes pero valen la pena.

Skerries

Skerries

Si las otras aldeas costeras estaban más al sur Skerries está al norte de la Bahía de Dublin. El viaje en tren es igual de precioso y la aldea misma es un encanto pero no está en la ruta de las demás así que será tu decisión hacer el esfuerzo de ir a contramano para conocerla o no.

Es una aldea de pescadores que todavía se sirve de la pesca del día para la cocina de su gente y de los restaurantes. Hay cafeterías y casas de té y restaurantes familiares que así como sirven cocina irlandesa también se animan a sabores italianos, por ejemplo. La atmósfera de las tabernas es bien de pescadores y considerando la naturaleza alcohólica de los irlandeses no nos sorprende que en un pueblito así haya 12 irish pubs…

Crucero por la Bahía de Dublin

Estas son las cinco aldeas de la costa de la Bahía de Dublin. Cada una es encantadora a su manera y lo mejor de todo es que los viajes que te llevan a conocerlas también lo son. El hecho de que puedes subirte al tren y llegar directamente es un gran provecho, pero ¿sabías que también puedes llegar por mar? Así es, puedes tomar un crucero por la Bahía de Dublin y conocer estos y otros destinos.

Faro de Baily

El crucero dura 75 minutos y te permite apreciar desde otra perspectiva la enorme bahía. La empresa es familiar y trabaja desde hace varias décadas en el negocio. La flota está compuesta por cuatro barcos, dos barcos y dos ferries, y en el caso del crucero Dublin Bay Cruise te lleva a Dalkey, Dún Laogaire, Howth, la Torre de James Joyce, Dublin Docks, Clontarf, Isla Bull, el faro de Baily y las Islas Eye, por ejemplo.

La opción del crucero es recomendable si es que quieres matar varios pájaros de un tiro. Tu decides.

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