Las mejores excursiones desde Tokio

Una de las ciudades más fascinantes de Asia es Tokio. Tal vez ahora su modernidad no llame tanto la atención porque los avances tecnológicos se globalizan rápidamente, pero me imagino que en los ’70 u ’80 pasear por sus calles debía ser, para muchos, estar en otro planeta. En cierta forma Tokio sigue siendo así, pero ya no tanto por los avances tecnológicos que muestra sino por su cultura centenaria y por su sociedad, una alquimia difícil de describir pero que se siente apenas pones un pie en la capital japonesa.

Muchos la definen como “un pueblo grande”. No es que hay rascacielos apretados por doquier, es más bien una ciudad extendida, amplia, con parques y una enrevesada trama de calles, avenidas y callejuelas sin aceras. Podríamos escribir mucho sobre las atracciones turísticas en Tokio, pero hoy propongo viajar más allá y conocer algunas de las mejores excursiones que pueden hacerse desde Tokio. Con el tren bala las distancias se acortan como por arte de magia y tienes la posibilidad de descubrir otro Japón a pocos kilómetros de la gran metrópolis.

Yokohama

Es la ciudad más cercana a Tokio y la segunda más grande del país. Está situada a solo media hora de la capital en tren así que es como el satélite más cercano. Fue el primer puerto japonés en ser abierto al comercio con Occidente, a la fuerza, en el siglo XIX, así que conserva algo de esa ciudad portuaria en la que se convirtió y tiene el mejor Barrio Chino de todo Japón y algunas residencias antiguas y de estilo occidental en el distrito Yamate.

Puedes pasear por el Barrio Chino, con sus cuatro pórticos de colores e infinidad de restaurantes chinos y tiendas dentro. Puedes descansar en el Puerto Osanbashi, terminal de cruceros, con vistas geniales de la costa, caminar por Yamate y Otomachi, donde están las viejas casas de los comerciantes y diplomáticos occidentales, o visitar tal vez el Museo del Ramen, la popular sopa de fideos japonesa.

Kamakura

Kamakura está a menos de una hora de Tokio, sobre la costa de la prefectura de Kanagawa. Fue una ciudad muy importante en la Edad Media, antes de que el centro del poder pasara a Kioto. Lo cierto es que Kamakura ha quedado bien pequeña pero en contrapartida ofrece un puñado maravilloso de antiguos santuarios, templos, monumentos históricos y hermosas playas para escapar del calor.

El Gran Buda de Kamakura es una de las estatuas de bronce más grandes del mundo. El templo Kenchoji es el templo zen más importante de aquí y el segundo es el Templo Engakuji. Entre los santuarios sintoístas, la religión animista tradicional del Japón, están el Santuario Hachimangu y el Zeniarai Benten. Después hay muchos más, pero como la zona es boscosa lo mejor es caminar, recorrer los senderos que hay y terminar en alguna de sus playas con hoteles y termas.

¿Cómo llegar a Kamakura? En tren derecho desde la estación de Tokio o desde la Estación Shinjuku. Dentro de la ciudad y por la zona hay tranvías y autobuses, pero como es una zona pequeña puedes hacer el recorrido principal a pie o alquilando una bici.

Los Cinco Lagos del Fuji

Esta es una región a los pies del Monte Fuji, la montaña sagrada de Japón. Está sobre el lado norte y a unos mil metros de altitud están los cinco hermosos lagos del Fuji. La postal del monte y los lagos es una de las más hermosas y recomendables para el turismo. Los lagos son el Saiko, el Yamanakako, el Shojiko, el Motosuko y el Kawaguchiko. En la zona hay muchas termas y museos.

El lago Kawaguchiko es el que te conviene visitar  porque es el de más fácil acceso. Aquí tienes un funicular que cuesta 720 yenes ida y vuelta, termas y museos. Al resto cuesta llegar sin coche. Si puedes elegir un momento del año para ir tal vez sea buena idea hacerlo entre fines de abril y junio pues tiene lugar el Fuji Shibazakura, un festival en el que los campos se cubren de miles de flores, las shibazakura, de color rosa fuerte, blanco y púrpura.

Nikko

En Nikko está el santuario y mausoleo de Tokygawa Ieyasu, uno de los grandes señores feudales que gobernó la nación hasta la reaparición del poder del emperador. Fue él el fundador del shogunato Tokugawa y aquí está enterrado.  Este santuario y otros viejos santuarios en Nikko se ubican a unos 40 minutos de caminata desde las estaciones de tren de Nikko o de Tobu. Si compras el pase diario a 500 yenes puedes usar gratis el autobús. Hoy es un parque nacional muy hermoso en el otoño, con lagos y pueblos termales.

Onsen Ikaho

Este onsen o pueblo termal no es el único que se encuentra en los alrededores de Tokio pero nos sirve para que conozcas de qué se trata. Este onsen está en las laderas del Monte Haruna y es uno de los onsenes más populares de la prefectura de Gunma. Se trata de un antiguo pueblo conocido por unas peculiares escalinatas de piedra que recorren 300 metros y en cuyos laterales hay ryokanes, albergues tradicionales japoneses, y tiendas.

Y ya que estás aquí, como excursión, se puede subir a ver el lago de la caldera del Monte Haruna. Recordemos que en Japón la actividad volcánica es importante y por eso mismo hay terremotos y aguas termales por todas partes. Como ves, en los alrededores de Tokio hay mucho para ver y hacer. Y todo, absolutamente todo es inolvidable.

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Mariela Carril

Soy Licenciada y Profesora en Ciencias de la Comunicación. Me gusta mucho leer y escribir y los viajes, por lo menos uno o dos por año, son mi... Ver perfil ›

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