Parque Nacional da Peneda-Gêres

Imagen| Wikimedia Commons

Ya sea durante una escapada a Galicia o como parte de un viaje a Portugal visitar el Parque Nacional da Peneda-Gêres es un plan altamente recomendable, sobre todo para los amantes del ecoturismo. Se trata del primer parque nacional del país luso y el más importante. Fue declarado como tal en 1971 y constituye un paraíso natural impresionante.

Si te gusta la naturaleza, hacer senderismo, respirar aire puro y disfrutar de bonitos paisajes éste es el plan perfecto para unos días de relax.

¿Cómo llegar?

Este Parque Nacional tiene varios accesos por carretera. Los más usados son el de río Caldo, en la Albufeira da Caniçada junto al río Cávado y el de Portela do Homem, que linda con Orense.

¿Cuándo ir?

La mejor estación para ir al Parque Nacional da Peneda-Gêres es en primavera o en otoño ya que los días son más largos y soleados y hay menos probabilidad de bajas temperaturas y precipitaciones. Es decir, entre finales de abril y principios de octubre.

¿Dónde hospedarse?

Rio Caldo y Vila do Gerês son las poblaciones más aconsejables para alojarse dentro del parque, especialmente esta última ya que es el pueblo más grande de la zona y en él se pueden encontrar pequeños hoteles, albergues, tiendas, cafés e incluso termas.

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¿Qué ver en el Parque Nacional da Peneda-Gêres?

Mata de Albergaria

Al norte del parque encontramos Mata de Albergaria, que cuenta con un elevado nivel de protección pues si riqueza natural es impresionante. Hasta el punto que en la carretera que la atraviesa desde Portela do Homem ( la N308 paso fronterizo de Galicia a Portugal) no está permitido pararse con el vehículo en un tramo de varios kilómetros.

Geira-Vía Romana XVIII

Este camino que comunicaba Braga con Astorga hace que parezca que el tiempo se ha detenido. La ruta romana es maravillosa y atraviesa estos bosques en los que ir descubriendo sus miliarios, sus puentes y sus muros a través de kilómetros y kilómetros. Recorrer la Geira-Vía Romana XVIII a través del parque es sencillamente mágico.

Vila do Gêres

Vila do Gêres es una de las localidades turísticas más famosas del Parque Nacional da Peneda-Gêres y destaca por sus termas y su excelente balneario. Durante el verano, en esta zona boscosa se puede disfrutar de las pozas aptas para el baño que se forman con el discurrir de los ríos. Ideal para refrescarse y hacer un alto en el camino para descansar.

Cascada do Arado

De todas las cascadas y saltos de agua que podemos encontrar en el Parque Nacional da Peneda-Gêres, la más popular es Cascada do Arado. Se puede llegar a ella por medio de un lindo sendero que parte de Ermida, a pocos kilómetros de Vila do Gêres.

Imagen| Pixabay

Soajo

La aldea de Soajo es célebre por sus espigueiros, los típicos hórreos portugueses hechos en piedra. A su alrededor transcurren caminos para conocer este lado del Parque Nacional da Peneda-Gêres entre los que destacan el Caminho do Fé, el Trilho do Ramil y el Caminho do Pho.

Albufeira de Caniçada

A poco más de 30 kilómetros de Braga se halla la Albufeira de Caniçada, el centro de las actividades acuáticas del Parque Nacional da Peneda-Gêres. Aquí los visitantes pueden subirse en kayaks o lanchas motoras y practicar wakeboard entre otras cosas.

Lindoso

Lindoso es otro de los imprescindibles durante una visita al Parque Nacional da Peneda-Gêres. Es en este lugar donde se da la mayor concentración hórreos construidos en piedra de Europa con un total de 62. Además, en Lindoso se alza un imponente castillo del siglo XIII en un fantástico estado de conservación y los espigueiros a su alrededor. Está catalogado como Monumento Nacional desde 1910.

Dentro de esta fortaleza destaca un museo con exposiciones permanentes y su torre del homenaje, que se alza hasta 15 metros de altura.

Vilarinho das Furnas

El Museo Etnográfico Vilarinho das Furnas ofrece información sobre el entorno natural y las rutas de senderismo que pueden realizarse en la zona así como una exposición trajes tradicionales, útiles de labranza y pinturas de la localidad.

La antigua aldea de Vilarinho das Furnas se encontraba en el lugar en el que, actualmente, se puede observar un gran embalse que la sepultó bajo sus aguas en 1972. No obstante, cuando el nivel del agua desciende es posible ver sus restos.

Castro Laboreiro

En el municipio de Melgaço, al sur de la población Castro Laboreiro y a 1.033 metros de altitud se encuentra el castillo homónimo en una ubicación privilegiada y con unas vistas maravillosas de los alrededores.

Las ruinas de esta fortaleza medieval aún conservan sus murallas y sus puertas, siendo la más popular la Porta do Sapo. En este entorno pasa el río Laboreiro, frontera natural entre el concello de Entrimo, en Orense, y Melgaço en Portugal.

Pitões das Júnias

A 1.200 metros de altitud se localiza Pitões das Júnias, una aldea cuyos orígenes se remontan al siglo IX cuando se empezó a construir aquí el Monasterio de Santa Maria das Júnias. Las ruinas de este templo y las cabañas de techos de paja típicas de la región son dos de los atractivos turísticos de este rincón del Parque Nacional da Peneda-Gêres.

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