Patrimonios Mundiales en Hungría

Hungría puede ser un país pequeño pero tiene muchos sitios que la UNESCO considera merecedores de ser Patrimonio Mundial. Cuando pase esta pandemia y podamos volver a programar viajes, ¿qué te parece visitar Hungría?

En la lista de la UNESCO figura una región vitivinicultora, una vieja abadía, llanuras de pastoreo encantadas, Budapest, una necrópolis cristiana y grutas enterradas en la tierra que parecen de cuento de hadas.

Patrimonios Mundiales en Hungría

Empecemos nuestro recorrido por la capital de Hungría, la encantadora Budapest. Esta ciudad tiene orígenes celtas y posteriormente romanos, llegando a ser ocupada por los húngaros en el siglo IX. Después llegarían los mongoles y los otomanos, las revoluciones, los soviéticos… Todo eso ha dejado su huella.

Hablando de la lista de la UNESCO en Budapest, la zona que es Patrimonio Mundial va desde el Puente Margarita hasta el Puente de la Libertad. Aquí hay que visitar el Castillo de Buda, las riberas del Danubio y la avenida Andrássy. En la postal costera del Danubio están los tres incluidos.

El Castillo de Buda o Budai Vár, es la casa real histórica. Tiene un estilo gótico tardío y se construyó en el siglo XIV, sobre una colina que hoy en día está en el barrio medieval que conforma parte del valioso patrimonio.

Hasta la fortaleza se llega hasta el en funicular, qué de momento tiene suspendido el servicio pero reanudará el mes que viene. El edificio cumple una función cultural y ha tenido varias transformaciones a través del tiempo. Si bien hay algunos detalles medievales en la ciudadela a sus pies, lo cierto es que abundan las construcciones de estilo barroco. Hay que subrayar la existencia de viejos nichos medievales a través de los cuales los productores de vino vendían su producto y que han llegado hasta la actualidad.

La Iglesia de Matías, símbolo de la ciudad, está en el corazón del barrio. Data del siglo XIII y también fue mezquita en época de los turcos. Hoy tiene estilo neogótico, pero lo adoptó recién en el siglo XIX. Tiene dos torres de distinta altura y hermosas tejas azulejadas. La torre más alta precisamente es la que llaman torre de Matías y hasta su punta se puede subir por escalera espiralada.

Dentro de la iglesia hay muchas obras de arte, cerámicas y vitrales exquisitos. Es un sitio muy visitado en Budapest así que no puedes perdértela. Y si tienes mas ganas de pasear pues en el monte hay cuevas y túneles para perderse un rato.

A la lista sumamos la costa del Danubio. Aquí mi consejo es que pasees por la orilla del río y llegues hasta Duna-korzó, una parte ubicada entre el puente Lánchid y el Puente de Isabel. Es aquí donde está el monumento del holocausto: 60 pares de zapatos de mujer, hombre y niño que recuerda a las víctimas, a los que resistieron, a los mártires judíos.

Finalmente, en Budapest, hay que pasear por la Avenida Andrássy. La avenida es del siglo XIX, siglo de reformas urbanistas en todo Europa. Inspirado en París, su diseñador, el conde Gyula Andrássy, le dio forma a una calle elegante y algo pomposa, asfaltada en un comienzo con adoquines de madera con jardines y tiendas. Aquí está la Ópera Estatal, el Gran Almacén de París y el Museo Oriental Hopp Ferenc.

La calle se divide en tres partes y por debajo corre el metro más antiguo del continente europeo con estaciones elegantes que también hay que conocer. Una caminata, alguna compra, un café y un paseo en metro y puedes dar por hecho el paseo.

Dejando Budapest viajamos a la región vitivinicultora de Hungría, Tokaj. Aquí se juntan los paisajes con la cultura. Tokaj en el noreste del país, está a los pies de la sierra de Zemplén, en la conjunción de los ríos Tisza y Bodrog. El nombre completo de la región del vino es Tokaj-Hegyalja00 y cobró forma en 1737 con 27 asentamientos dedicados a la vid. El suelo volcánico, el clima, todo ayuda a que los vinos sean geniales.

¿Qué tipo de vino es? Aquí se produce un vino dulce muy exquisito y exclusivo. Dicen que Luis XV lo llamaba «vino de reyes«. Lo bueno es que puedes visitar los viñedos, las bodegas, hacer catas o pagar por cenas de lujo y llevarte algún recuerdo.

Por otro lado, está la vieja necrópolis cristiana de Pécs, antigua Sopianae. Tiene orígenes romanos y data del siglo II. Fue una importante capital provincial en el siglo IV y la necrópolis data de finales de la época romana y comienzos del cristianismo. Hay cientos de tumbas, capillas y criptas masivas. Si te gustan el arte y la arquitectura es un sitio interesante porque es el cementerio europeo en el que se conserva una cantidad interesante de edificios con paredes con decoraciones originales de época.

Otro de los Patrimonios Mundiales de Hungría es la abadía de Pannohalma, al norte de Hungría, en la región de Pannon. Es una abadía milenaria de gran valor cultural. Fue fundada en el 996 por los monjes benedictinos en honor a San Martín. Tiene un hermoso jardín, un herbario, un viñedo, una vinoteca, un salón de té y restaurante y un albergue. La comunidad monacal sigue vigente.

Finalmente, las grutas de Aggtelek de origen kárstico. La zona es muy rica desde el punto de vista paleontológica, geológica y biológica y se desparramada entre Hungría y Eslovenia. El senderismo está a la orden del día y las caminatas mas duras pueden durar tranquilamente siete horas. Pero en cuanto a cuevas, la Cueva Baradla tiene más de dos millones de años y 26 kilómetros de largo. Es enorme, repleta de estalagmitas, las más populares son Lengua de Suegra, Salón de los Gigantes, Salón de las Columnas o Cabeza de Dragón, aunque no es la única, hay como 1200 cuevas más.

Holloko es una localidad antigua, al norte del país. Es bien medieval rural, con paredes blancas, porche, ordenadas en un plano que conduce a la iglesia de torre de madera. Hay 67 casitas que son patrimonio, aún habitadas ya sea convertías en museo o en talleres de artesanías que reciben turistas. es un sitio folclórico, con dialecto propio, cocina propia y ropajes propios.

Y filialmente, la región de Hortobagy, tierra de praderas extensas. El ganado pasta aquí con tranquilidad, hay jinetes, ovejas, posadas tradicionales para pasar la noche y comer y deleitarse con la vista inconmensurable de las praderas mas extensas de Europa. Si vas en otoño lo mejor es no perderse la migración de la grulla, bandadas y bandadas surcando el cielo.

Estos son los Patrimonios Mundiales de Hungría. Bellísimos.

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