Plaza Mayor de Salamanca

Plaza Mayor de Salamanca

Realizar un viaje a Salamanca es visitar una bella ciudad con un casco histórico muy cuidado. Uno de los lugares que más nos llaman la atención de esta ciudad es sin duda la Plaza Mayor de Salamanca, el auténtico centro de su vida social durante años. Es una plaza antigua, construida en el siglo XVIII en estilo barroco que sorprende por su gran armonía.

Esta plaza cuenta con una gran historia y además estamos ante una auténtica obra de arte que sorprende porque su estilo es muy similar a la de Madrid. Vamos a ver cómo surgió esta bonita plaza que hoy en día es todo un símbolo de Salamanca y qué podemos saber de ella antes de visitarla.

Historia de la Plaza Mayor

Plaza Mayor de Salamanca

En la ubicación en la que se encuentra esta Plaza Mayor con su arquitectura ya había una antigua plaza que era mucho mayor en extensión, abarcando la zona del mercado y mucho más. Este era el centro de la ciudad, el lugar en el que se llevaban a cabo los mercados, los eventos y las festividades, por lo que era su centro neurálgico. Llegó a decirse que esta fue la mayor plaza de la cristiandad. Ya en el siglo XVIII surgió la idea de que debía dotarse a la plaza de una mayor presencia, como se hizo en otras ciudades, por lo que se contrató al arquitecto Alberto de Churriguera para realizar la plaza. Al morir este famoso arquitecto del barroco terminó su obra Andrés García de Quiñones.

Esta plaza cuenta con unos lados a los que se les llama pabellones. El primero en ser construido fue el pabellón Real, el de la izquierda al situarse de espaldas al reloj. Más tarde se construyó el que está frente al ayuntamiento llamado pabellón de San Martín. Las obras en este momento se paralizaron por quince años debido a problemas con los habitantes y dueños de casas y comercios afectados por las obras, que finalmente se resolvieron. Por último se construyeron los pabellones del Consistorial que es en donde está el ayuntamiento y el de Petrineros, el de la derecha.

Al parecer esta plaza mejoraba el diseño de la de Madrid, porque se utilizó piedra franca de Villamayor con un tono dorado característico que le aporta esa armonía visual, pero también porque era totalmente cerrada y la de Madrid no lo era por aquel entonces. Aunque hoy en día vemos su zona central en pavimento gris no siempre fue así. Este pavimento final lo pusieron en los años cincuenta pero hasta entonces había un jardín central con árboles, bancos y un quiosco de música en el medio, con una calle adoquinada alrededor.

Curiosidades de la Plaza Mayor de Salamanca

Plaza Mayor de Salamanca

Aunque podemos pensar que esta plaza tiene una planta regular en cuadrilátero, lo cierto es que ninguno de los pabellones mide lo mismo que los otros, por lo que es irregular, aunque todos están en torno a los ochenta metros. La plaza tiene 88 arcos de medio punto, una cifra que podemos encontrar inscrita bajo uno de los arcos en el pabellón de San Martín. Además, hay 477 balcones abiertos a la plaza.

Podemos ver que los arcos de la plaza se alternan con medallones en los cuales podemos ver a personajes ilustres, algunos muy reconocibles como el busto de Cervantes. Aunque no se consiguió realizar la idea inicial, esta consistía en que en el pabellón Real se pusiesen los bustos de los reyes, en el de San Martín de militares y conquistadores y en los otros dos los de personajes ilustres de las artes, la fe y las letras. De todas formas es interesante poder ver los bustos que conforman la plaza e ir reconociendo personajes ilustres.

Otra curiosidad nos dice que hay túneles de servicio que recorrían la plaza para mejorar la comunicación entre locales. Hoy en día están tapiados pero en algunos servicios en la parte baja se pueden ver los antiguos arcos. Por otro lado, en la zona del ayuntamiento hay ventanas que siempre están cerradas. Es que detrás de ellas no hay habitaciones, puesto que se hicieron para no romper con la armonía de la construcción.

Qué hacer en la Plaza Mayor

Plaza Mayor de Salamanca

Esta plaza es un lugar muy turístico hoy en día, por lo que podemos encontrar en ella gran número de bares en los cuales poder disfrutar de un refrigerio mientras admiramos las dimensiones de la plaza. En la zona de los soportales también encontramos algunas tiendas que cuentan con productos típicos, por lo que no hay que perderse los detalles pues podemos encontrar auténticas delicias. Por otro lado, no debemos dejar de visitar el Café Novelty, que es el más antiguo, abierto en 1905. Este café es un lugar ya histórico con una bonita decoración Art Nouveau que nos transporta en el tiempo y en el cual podemos tomar desde un buen desayuno a deliciosos helados.

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