Puente de San Francisco

El Puente de San Francisco es la postal de la ciudad que todo el mundo se lleva a casa durante una estancia en la costa Oeste pues se trata de un destino turístico visitado por más de 10 millones de personas al año.

Esta proeza de la ingeniería que une el condado de Mari en California con San Francisco se ha convertido en todo un icono por su estratégica ubicación y su peculiar color. De noche, de día y casi siempre con niebla, multitud de cineastas, escritores y compositores han forjado toda una leyenda en torno al puente desde su construcción sobre la bahía de San Francisco.

Es un puente colgante que cruza el estrecho Golden Gate, un canal de casi tres kilómetros de largo que une la bahía de la ciudad con el océano Pacífico. Antes de su construcción funcionaba un servicio regular de ferries pero obviamente la necesidad de un puente era imperiosa. La Crisis del 29 demoró la construcción pero finalmente esta comenzó en 1933 y terminó en 1937.

Hoy en día puedes hacer senderismo por él o una simple caminata o pasear en bici o tomar un tour. Tiene su propio Centro de Visitantes con información histórica y venta de souvenires. Esta oficina abre de 9 am a 6 pm y afuera suele haber exhibiciones interactivas. Dos veces por semana hay visitas guiadas gratuitas, los jueves y domingos.

¿Qué tiene el Golden Gate Bridge que lo hace diferente?

  • Lleva el nombre del estrecho en el cual se encuentra construido. Pero ¿Por qué Golden Gate? Es que fue bautizado de esta manera por el capitán John C. Fremont alrededor del año 1846 dado que le recordaba a un puerto de Estambul llamado Chrysoceras o Cuerno de Oro.
  • Su impactante diseño es obra de un matrimonio de arquitectos, Irving y Gertrude Morrow, que simplificaron las barandillas de los peatones, separándolas de forma que no se obstaculizase la vista.
  • Su construcción duró poco más de cuatro años ya que comenzó el 5 de enero de 1933 y el puente fue abierto al tráfico vehicular el 28 de mayo de 1937.
  • Tiene una longitud aproximada de 1.280 metros en su parte colgante sobre las aguas, se encuentra suspendido por dos torres de 227 metros de altura, cada una de las cuales cuenta con 600 mil remaches aproximadamente.
  • Los vientos y mareas a los que se halla sometida su ubicación hicieron que los alambres de acero utilizados para su construcción tuviesen una desmedida longitud, la suficiente para rodear la tierra tres veces. El escepticismo de los ingenieros y ecologistas de la época determinó que dichos alambres fuesen cinco veces más fuertes de lo necesario.
  • A la hora de elegir se seleccionó el naranja ya que combina bien con el entorno natural, dado que es un color cálido en consonancia con los colores  del terreno a diferencia de los colores fríos de el cielo y el mar. También proporciona una mejor visibilidad para los buques en tránsito.
  • Su aspecto requiere de muchos esfuerzos: su pintura debe ser retocada casi a diario. El contenido salino del aire corroe los componentes de acero que lo integran.
  • Cuenta con seis carriles, tres en cada dirección, y otros especiales para peatones y bicicletas. Los peatones y los ciclistas pueden cruzar por las aceras durante el día. Entre semana, peatones y ciclistas comparten la acera este, pero los fines de semana, los ciclistas utilizan la acera oeste.
  • Desde su construcción ha soportado diferentes terremotos, como el conocido gran seísmo de San Francisco en el año 1989. Además, solo se ha cerrado tres veces a causa de los fuertes vientos.
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