Que hacer en Dresden

Dresden es una ciudad alemana, capital del estado de Sajonia. Es una ciudad antigua, muy cultural, genial si te gusta la vida artística que gire en torno a conciertos, coros y museos. ¿Es así? Entonces no la dejes fuera de un viaje por Alemania.

Hoy nos concentraremos en esta antigua ciudad que ha renacido de las cenizas de las bombas de la Segunda Guerra como el Ave Fénix

Dresden

La ciudad tuvo suerte en la Primera Guerra, pero poco antes de terminar la segunda las bombas aliadas convirtieron su casco histórico en ruina y provocaron más de 25 mil muertes. El ataque no ha estado exento de polémica, pero lo cierto es que ese día de febrero de 1945 la ciudad ardió en llamas.

Después de la guerra la ciudad quedó en manos de la Unión Soviética, y fue bajo este gobierno que el casco histórico fue reconstruido y el resto de la ciudad ampliada siguiendo los estándares de la arquitectura comunista. Tras las terribles inundaciones de 2002, el Valle del Elba en Dresde fue declarado Patrimonio Cultural Mundial, categoría que perdió en 2009 cuando se construyó un moderno y controvertido puente.

Dresden está a orillas del Elba, en el valle del río, extendiéndose sobre ambas orillas. Es la cuarta ciudad en tamaño de Alemania y hoy en día es una de las ciudades con mayor espacios verdes de todo Europa.

Turismo en Dresden

Como dijimos, es una ciudad super cultural, tiene decenas de teatros, de museos y eventos musicales. Entonces, ¿qué tenemos que visitar en Dresden? En primer lugar la iglesia, Frauenkirche, con uno de los domos mas grandes del continente. La iglesia original se terminó de construir en 1743 pero en 1945 ardió en llamas. Quedó así, en ruinas, como memorial de la guerra, hasta que en los años ’80 se preparó su reconstrucción.

Esta reconstrucción comenzó en 1994 usando muchas de las piedras originales. Las obras terminaron en 2005 y la cruz y el orbe fueron forjados en Londres como gesto de reconciliación por la destrucción bélica. En segundo lugar, hay que conocer el Palacio Zwinger, un elegante edificio barroco cuya construcción fue ordenada por el Elector sajón Augusto II el Fuerte a fines del siglo XVI.

Nació como un orangery pero se convirtió en un complejo rico y muy ornamentado de pabellones, jardines y estatuas. Contiene la hermosa Fuente de la Ninfa, con nichos, balaustrada y estatuas. Hoy en día los pabellones albergan museos con colecciones públicas y uno de los mejores es la Gemäldegalerie Alte Mesiter ya que contiene una maravillosa colección de obras italianas, holandesas, españolas y del renacimiento flamenco.

Esta colección la comenzó Augusto I en el siglo XVI pero tomó forma en 1746 de la mano de Augusto III al comprar gran parte de la colección del Duque de Módena. Hay obras de Rembrant, van Eyck, Titian, El Greco, Zurbarán y Rubens, entre las 750 obras exhibidas al mismo tiempo, solo un tercio de la cuantiosa colección.

La Casa de la Ópera de Dresden, Semperoper, abrió en 1878 y es el segundo edificio en el mismo lugar ya que el primero se quemó en 1869. Es de estilo neo barroco y renacimiento italiano, se dañó en la Segunda Guerra y fue reabierta en los años ’80. Hay actuaciones pero también tours para conocer su hermoso interior.

El palacio renacentista que fue la de los residencia de los electores y los reyes de Sajonia desde el siglo XVI hasta el siglo XIX es el Residenzschloss. Hoy contiene varios museos, la Cámara del Tesoro, armaduras históricas y un Salón Turco con arte otomano.

Alberga también el Kupferstich – Kabinett, con una colección de 500 bosquejos, impresos y dibujos de artistas como Goya, Miguel Ángel, Jan van Eyck, Rubens y Rembrandt, y el Münzkabinett, la colección de monedas.

La Bóveda Verde es un conjunto de cámaras reales convertidas en museos. Ocupan el primer y el segundo piso del ala oeste del palacio. El nombre, bóveda verde, se le ha dado al primer piso, del siglo XVIII, con alrededor de 3 mil obras de arte en marfil, oro, plata y ámbar. En el segundo piso está la Nueva Bóveda Verde, un museo separado con obras que el genial herrero Dinglinger hizo para Augusto II el Fuerte.

En el ala este del palacio, hay un mural  de porcelana de 102 metros de largo. Este mural comenzó a ser pintado hacia 1870 pero después se lo suplantó por tejas de porcelana, hacia 1900. Se lo conoce como Fürstenzurg y retrata a los 35 gobernantes de la casa de Wettin, desde los margraves del siglo XII, pasando por los duques y electores imperiales hasta los reyes del siglo XIX.

Hablando de porcelanas en Dresden también está la Colección de Porcelana de Dresden, en los salones sur del Palacio Zwinger. La colección estatal fue establecida por Augusto II en 1715 y contiene tesoros chinos y japoneses del siglo XVIII. La colección está compuesta por alrededor de 20 mil piezas pero solo hay un 10% en exhibición.

Para una vista estupenda de parte de la ciudad está la Terraza Brühl, al norte de la iglesia. es una terraza panorámica de 50 metros que mira al río Elba desde la orilla derecha entre los puentes de Augusto y Carola. La terraza se conecta con la catedral mediante una escalinata ceremonial y data de la época de las viejas fortificaciones de la ciudad, las murallas. De todo esto solo quedan algunas jardines en el lado este.

Albertinum es el nombre que recibe el lugar donde está la colección real de esculturas y está aquí en la terraza. Hoy en día contiene además una galería nueva con arte adquirido en el siglo XIX y muchas obras del Impresionismo.

La Catedral de Dresden está en el lado oeste de la Terraza de Brühl, tiene estilo barroco italiano, y fue reconstruida tras la guerra. Hay 49 miembros de la familia Wettin enterrados aquí, en la cripta, incluido Augusto I y III y todos los reyes de Sajonia del siglo XIX. Guarda además el último órgano que queda del maestro Silbermann.

Sobre la orilla derecha del Elba, Neustadt es el nombre del distrito de Dresden que fue reconstruido tras el fuego de 1730. De aquí el nombre, «nuevo», neu, parte interna contiene las fortificaciones medievales, la parte externa tiene mas de 150 bares y restaurantes y es genial para salir de noche y pasarla bien.

Si te gustan los palacios, puedes hacer un day trip a pocos kilómetros para conocer la residencia de verano de los electores y reyes de Sajonia. Hay tres palacios, el Wasserpalais, el Bergpalais y el Neues Palais. Hoy son museos de muebles, cerámicas y textiles y tiene hectáreas de hermosos jardines para pasear.

Finalmente, esta ciudad alemana tiene una tarjeta de descuentos turísticas que puede resultare útil: la Dresden City Card que es válida para moverte en trenes urbanos, tranvía y autobuses y ferries dentro de la ciudad. existe de un día, dos y tres días, single y familiar y un modelo llamado Regio.

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