¿Qué tipo de viajero eres?

Yo, que normalmente cuando viajo lo hago para “alimentar” mi experiencia de vida, soy muy observadora con el resto de viajeros que me voy encontrando en mi camino. A veces sonrío cuando veo al típico con cámara a cuestas, que más que disfrutar con sus propios ojos de los bonitos paisajes y grandes construcciones hechas por el hombre, lo hacen sobre todo a través de la pequeña lente de su cámara réflex.

No todos los viajeros somos iguales, ni tenemos las mismas inquietudes a la hora de viajar. ¿Qué tipo de viajeros eres? Si quieres saberlo, quizás te identifiques con alguno de estos.

Fotografía va, fotografía viene

Es el típico que mencionábamos anteriormente en la entrada de este artículo. Pueden olvidarse perfectamente el pijama pero nunca se olvidarán una batería extra para su cámara. Sus utensilios de viaje suelen ser los siguientes:

  • Réflex.
  • Objetivos.
  • Trípode.
  • Filtros.
  • Baterías.
  • Mochila.
  • GoPro (para captar también aquellos momentos en los que hay un poco más de acción).
  • Portátil.

Ven una captura fotográfica allá donde miren y siempre van en busca del mejor encuadre, la mejor luz y el mejor macro para captar.

El adicto a las compras

Si van a su viaje con una mochila o maleta pequeña, suelen regresar con esta y con otra más grande que han tenido que comprar en su lugar de destino para poder llevar todo lo que han comprado durante el viaje. Es común ver entre estos viajeros a padres de familia (con sus hijos ya crecidos) que no pueden evitar pensar en ellos y en sus necesidades durante sus viajes: regalo para la hija, regalo para el hijo, regalo para los nietos, sábanas, toallas, perfumes, bolsos, objetos de decoración, etc. ¡Todo les gusta!

Siempre están en busca de las gangas y de lo típico de cada lugar. Más que lo interesante cultural y arquitectónicamente de cada destino, lo que le interesan son sus tiendas y puestecillos ambulantes.

El “cultureta”

Con mapa en mano va a todo aquel destino que pueda enseñarle algo. No sólo recorre museos y casas culturales sino que también se implica en conocer la cultura e historia de cada lugar que viaja.

Suele hablar mucho con las personas locales y preguntar de todo: desde la gastronomía típica hasta los misterios que envuelven a cada rincón.

Algunos de sus lugares favoritos de visita son las cafeterías, las bibliotecas y las oficinas de turismo. En las cafeterías intentará hacer “amigos” que puedan hablarles en primera persona de los encantos del lugar; en las bibliotecas podrá encontrar pasajes históricos referentes a la ciudad; y por último, en las oficinas de turismo le indicarán con todo tipo de detalle (desde panfletos hasta mapas con recorridos culturales) lo que debe visitar para conocer más y mejor el sitio.

El explorador

Aquel que huye de los lugares más transitados para adentrarse en aquellos rincones nada explorados por los turistas viajeros. Sus utensilios de viaje suelen ser:

  • Ropa y zapatillas cómodas (normalmente deportivas).
  • Mochila con ‘snacks’, zumo y agua.
  • Cámara digital para inmortalizar lo explorado y poco visto del lugar.
  • Libreta y bolígrafo (cuaderno viajero).
  • Mapa.

Este tipo de viajeros nunca recurrirán a un guía local que les indique, sino que preferirán encontrar los sitios más interesantes por si solos.

Suelen ser personas con un carácter aventurero e intrépido, que no les interesa lo típico, sino llenarse de experiencias que contar y recordar toda la vida.

El estresado

Aunque es cierto que todos los que viajamos lo hacemos en parte para desconectar de la rutina y del estrés diario, hay un tipo de viajero, llamémosle “el estresado”, que es aquel que lo principal que busca en su viaje es desconectar y descansar.

Este tipo de viajero es muy de buscar lugares retirados del ajetreo de la vida diaria. Les gusta la naturaleza, los deportes al aire libre y el silencio. Adoran levantarse por la mañana y no escuchar ni un sólo coche, por lo que buscarán sobre todo sitios muy retirados, destinos rurales o casitas inmersas en plena naturaleza.

El negociador

Aquel que aprovecha cualquier viaje para sacar tajada de ello. No es que no le gusta desconectar o descansar, es que simplemente no puede, y aunque pudiera, le gusta negociar y seguir creciendo en sus proyectos profesionales.

Aunque debamos distinguir en este apartado entre viajes de ocio y viajes de negocios, propiamente dicho, el que es negociador por naturaleza aprovechará cualquier viaje de ocio para “negociar”.

Por lo tanto, no sólo le interesarán aquellos destinos culturales sino también aquellos destinos donde la economía esté en alza y donde los negocios sean cada vez más diversos y relacionados con su temática de trabajo.

¿Te identificas con alguno de estos viajeros? ¿Crees que faltan mucho más prototipos de viajeros actuales? Si es así, me encantará saberlo, así que para ello, utiliza el apartado de comentarios. ¡Feliz fin de semana!


Categorías

General

Creo que viajar es de las experiencias más ricas que puede vivir una persona... Una pena, que para ello se necesite dinero, ¿o no? Quiero y voy a hablar de todo tipo de viajes en este blog pero si a algo voy a darle importancia es a esos destinos a los que ir sin dejarse un dineral en trayecto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*