Que ver en Extremadura

Extremadura es una de las comunidades autónomas de España y la componen dos provincias, Badajoz y Cáceres. Es una tierra con muchos miles de años de historia, como lo atestiguan los dólmenes, pinturas rupestres e ídolos que se conservan hasta nuestros días.

Estos milenios nos traen muchos destinos turísticos y una cultura riquísima, así que hoy te proponemos un viaje a Extremadura y sus atractivos. Hoy, entonces, qué ver en Extremadura.

Extremadura

Es una zona que está al suroeste de la península ibérica y como dijimos antes, está compuesta por dos provincias cuyas capitales son las ciudades más pobladas. Con un clima de cálido a templado, aquí se cultivan tomates, pimientos, tabaco y uvas, a partir de las cuales se elaboran sabrosos vinos.

Los romanos se asentaron aquí, construyeron caminos, ciudades ricas con circos, mercados y edificios públicos. Mérida, por ejemplo, llegó a ser una ciudad enorme, viva, rica culturalmente. Después caería el imperio y llegarían algunos pueblos bárbaros entre los que estuvieron los visigodos, desplazados a su vez por los sarracenos en la Edad Media.

Este período musulmán no fue menos rico que el romano y duró cinco siglos hasta la Reconquista, con el Reino de León primero y el Reino de Castilla después. Tras la unificación de ambos reinos las dos regiones de Extremadura bajo esas coronas también se unieron. La comunión de judíos, cristianos y musulmanes terminó con la orden de los Reyes Católicos de que todos debían convertirse al cristianismo o serían expulsados.

Muchos de los aventureros españoles que llegaron a América en el siglo XVI eran de Extremadura. Por ejemplo, Hernán Cortés, Francisco Pizarro, Pedro de Valdivia… Más tarde llegarían los conflictos internos y la Guerra de la Independencia de España, y de su mano, pesares y sufrimientos y migraciones internas masivas para escapar de ellos.

Qué visitar en Extremadura

Habiendo dicho que Extremadura tiene siglos de historia en principio debemos hablar del legado de esos cientos, miles de años. Del período romano podemos visitar la Mérida romana. Las ruinas romanas están en la Plaza Margarita Xirgu y nos abre una ventana al estilo de vida romano en la península. es Patrimonio de la Humanidad y uno de los conjuntos arqueológicos mas importantes de España.

Las ruinas romanas están intramuros de la colonia: hay un teatro, la casa del anfiteatro y el anfiteatro, un circo y una basílica. Está el Acueducto de los Milagros, el Pórtico del fro, el Arco de Trajano, la Casa de Mitreo y el Templo de Diana. Extramuros hay otro acueducto, el de San Lázaro, un puente sobre el río Guadiana, las termas de Alange ( 18 kilómetros de Mérida, se cree del siglo III d.C, con sus cúpulas), y dos presas, la de Proserpina y la de Cornalvo.

Este conjunto arqueológico abre de abril a septiembre de 9 am a 10 pm y entre octubre y marzo de 9 am a 6:30 pm. La entrada cuesta 15 euros por todo el conjunto y 6 euros por cada monumento. Otro sitio romano son las ruinas de Cáparra, a pocos kilómetros de la ciudad de Plasencia. Hay una ruta que sigue el visitante y que lo guía por el centro de interpretación, tres necrópolis, puertas y anfiteatro. La entrada es gratuita.

Dejando el periodo romano atrás nos metemos en el período árabe con La Alcazaba, la residencia de los reyes de la tarifa desde el comienzo de Badajoz. Hoy lo que vemos data de la época almohade, el siglo XII, pero se cree que sus orígenes se remontan al siglo IX.

La Alcazaba es una fortaleza que controlaba además la frontera con Portugal y es muy grande e imponente. Tiene cuatro puertas y puedes ingresar por cualquiera de ellas. A la puerta de la Coraxa y la de Yelves se suman las puertas del Apéndiz y la del Capitel que son de la época almohade.

También hay torres, la Torre de Espantaperros, octogonal, se destaca entre ellas. dentro está el palacio de los Condes de Roca con un patio que hoy funciona como Museo Arqueológico Provincial, la Torre de Santa María, la Torre del Palacio Episcopal y los jardines.

Las vistas panorámicas de la muralla de La Alcazaba son estupendas. La entrada es libre y no se cobra entrada. Se ubica en el cerro de la Muela. En Cáceres se encuentra el Real Monasterio de Guadalupe deriva de una pequeña ermita que se convirtió en iglesia mudéjar bajo el reinado de Alfonso XI.  La iglesia del monasterio ha tenido tres versiones y la actual es de estilo gótico. El retablo tiene esculturas del hijo de El Greco, Jorge Manuel Theotocópuli.

En verdad tiene interiores muy bellos y sus museos valen la pena: uno es de bordados, otro es de pintura y escultura y otro es de libros miniados. El monasterio abre de 9:30 am a 1 pm y de 3:30 a 6 pm. La tarifa general es de 5 euros. Otro monasterio interesantes es el Real Monasterio de Yuste, un imponente conjunto monacal en el que pasó sus últimos días Carlos V. Su estancia solo lo embelleció. El monasterio forma parte del Patrimonio Nacional de España. En invierno abre de martes a domingo de 10 am a 6 pm, y en verano de 10 am a 8 pm. La entrada cuesta 7 euros.

Si hablamos de paisajes naturales entonces le toca el turno al Parque Nacional de Monfragüe, para amantes de la flora y de la ornitología. Se ubica en el triangulo que forman Plasencia, Navalmoral de la Mata, y Trujillo. El río Tajo es su columna y la UNESCO ha declarado el parque Reserva de la Biosfera.

En estas sierras bravas hay embalses, arroyos, roquedos, bosques y matorrales que son el hábitat ideal para una variada y rica flora y fauna. Aves de todo tipo, cigüeñas negras, buitres, águilas, y animales como gatos monteses, ciervos, nutrias…

Dentro del parque está el castillo de Monfragüe, árabe, habitado en su momento por la princesa Noeima, según la leyenda enamorada de un cristiano y por eso mismo castigada. También está el pueblo de Villareal de San Carlos, donde puedes alojarte, comer y visitar centros turísticos para obtener información de la zona. Hay rutas señalizadas que te llevan por el parque y muy especialmente, hacia el salto del Gitano, un acantilado de 300 metros de alto sobre el río Tajo. ¡Qué belleza!

Otro sitio para hacer senderismo y meterse en piscinas naturales puede ser el meandro del Melero. El Monumento Natural Los Barruecos, en Cáceres, podrás ver un paisaje rocoso llamativo con charcas y domos. La Playa de Orellana es la playa del embalse del mismo nombre, en Orellana la Vieja, en Badajoz.

Es una playa de Bandera Azul y es una playa de interior. Se la conoce también como Playa Costa Dulce y se pueden hacer varios deportes acuáticos. A orillas de otro embalse, el embalse de Gabriel y Galán, pero en Cáceres, está el Conjunto Histórico Granadilla.

Fue una ciudad fundada por los musulmanes en el siglo IX, amurallada, y en proceso de ser recuperada para convertirse en destino turístico cultural. Conserva sus murallas almohades, la alcazaba devenida en castillo cristiana, las residencias familiares de gente importante, a veces originales en sus estructuras y la iglesia parroquial del siglo XI.

Con esta somera lista de lo que hay que ver en Extremadura seguro nos estamos quedando cortos. Y es que Extremadura es una comunidad muy grande, imposible de recorrer toda si cuentas con pocos días. Si es tu caso un último consejo, para concentrar sitios e ideas: Mérida y Cáceres son imperdibles, Badajoz también, pero además de lo que te sumamos, si quieres algo mas tranquilo que estas ciudades, recurre a los pueblos. Ahí podrás realmente descansar.

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