Tallin, capital de Estonia

Tallin

Tallin es la capital de la República de Estonia y su ciudad más poblada, situada en el golfo de Finlandia. Es una ciudad que se caracteriza por ser bella y por tener un casco histórico que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad. Al tratarse de una ciudad que es grande pero con unas zonas para ver que no nos llevan tanto tiempo, es ideal para una escapada de varios días.

Vamos a ver cuáles son los principales puntos de interés de la ciudad de Tallin, una urbe que tiene un casco histórico que parece sacado de un cuento medieval. Recorrer sus callejuelas y descubrir todos los tesoros que nos esperan es algo que nos hará disfrutar.

Plaza del Ayuntamiento

Plaza del ayuntamiento

Casi todas las ciudades y cascos históricos tienen una plaza principal en la que se desarrollaba la vida de la ciudad y en donde se realizaban todos los actos de importancia. En Tallin tenemos la conocida como Plaza del Ayuntamiento o Raekoja plats. Es el centro de su zona histórica y suele tener mucho movimiento con un mercado que se hace de forma regular y en el cual podemos comprar desde souvenirs a productos típicos. Si tienes suerte también podrás asistir a algún evento, ya que es el lugar en el que se celebran la gran mayoría. En la plaza también podremos apreciar el bello ayuntamiento de estilo gótico del siglo XV que destaca con su imponente torre. Otro de los edificios más representativos de la plaza es la farmacia Burchart, que es una de las más antiguas del mundo. También disfrutaremos sacando fotos de las coloridas fachadas. Si tenemos la suerte de ver este lugar en invierno, aquí es donde se realiza el genial mercadillo de Navidad repleto de puestos.

Murallas del casco antiguo

Murallas de TAllin

La defensa de las antiguas ciudades siempre llegaba con la construcción de las murallas. En Tallin todavía se conservan en bastante buen estado y por ello se han convertido en una parte importante en las visitas a la ciudad. Estas murallas contaban con 35 torres de vigilancia que las unían, las cuales destacan por su planta circular y el tejado en tonos rojizos. Se conservan hoy en día 25 torres y es posible andar por algunos tramos de la muralla, una experiencia que no debemos dejar pasar. También contaban con varias puertas de acceso a la ciudad y hoy en día podemos ver por ejemplo la puerta Viru.

Colina de Toompea

Si subimos a la colina de Toompea nos encontraremos con los mejores miradores de la ciudad para obtener una panorámica del casco histórico con sus bonitos tejados rojos. Es otra zona que tiene puntos de interés, ya que se puede subir por la famosa calle Pikk y nos encontramos de camino con la catedral de Alejandro Nevski y la de Santa María. Al llegar a la parte de los miradores nos encontramos con el de Kohtu y Patkuli, dos lugares desde los cuales se puede ver la ciudad en diferentes perspectivas.

Catedral de Alexander Nevski

Catedral Alexander Nevski

Esta catedral es otro de esos lugares imprescindibles que hay que ver en Tallin. Es una catedral ortodoxa y se construyó en el siglo XIX, mientras la ciudad formaba parte del Imperio Ruso. Hoy en día luce con sus magníficas cúpulas y dentro se pueden ver unas bonitas vidrieras aunque no permiten sacar fotografías. Se trata de una catedral que habla de su pasado y que en vez de ser destruida como se pensó en su día, fue renovada para formar parte de los puntos de interés en la ciudad.

Calle Pikk

Esta es una de las calles más pintorescas que nos podemos encontrar en la zona del casco histórico. Esta ciudad está muy bien conservada y prueba de ello es esta calle por la que además podemos subir a los miradores. En esta calle hay casas que fueron los lugares en los que se encontraban los principales gremios de la ciudad antigua. Al final de la calle nos encontramos con la Puerta Costera que pertenece a las murallas de la ciudad y la torre de Margarita la Gorda en donde está el Museo Marítimo.

Kiek in de Kök

Kiek in de Kok

Esta torre forma parte de las murallas y es la torre de artillería. Hoy en día cuenta con tres espacios diferentes que se pueden visitar en conjunto o por separado. En la exhibición permanente podremos conocer más sobre los orígenes y la historia de la ciudad. Por otro lado se pueden ver los llamados Túneles del Bastión, una interesante visita si queremos conocer los antiguos túneles defensivos de la ciudad. El último de los espacios que se pueden ver es el Museo de piedra tallada, con figuras en piedra de la época medieval, una de las épocas más prósperas de la ciudad.

Iglesia de San Olaf

San Olaf

Esta iglesia es otro punto imprescindible. Es una iglesia del siglo XIII que tiene de peculiaridad la estupenda torre. Si subimos a ella podremos tener unas excelentes vistas de la ciudad.

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