Tiahuanaco, misterio y aventura en Bolivia

En América del Sur hay muchos destinos turísticos interesantes y entre ellos se encuentra Bolivia. El Estado Plurinacional de Bolivia es pequeño y rico, en historia, en cultura, en grandeza de su gente, en valentía de su actual presidente y porqué no, también en misterios arqueológicos.

A unos 15 kilómetros del famoso Lago Titicaca se encuentran las ruinas de Tiahuanaco o Tiwanaku, un yacimiento arqueológico en el departamento de La Paz. Lo que ha quedado de sus construcciones megalíticas llama la atención de arqueólogos, visitantes, curiosos y teólogos de los antiguos astronautas debido al tamaño monstruoso de algunas piedras que conforman edificios. Uno no puede imaginar como fueron colocadas en su sitio o qué significa sus tallas, muchas de ellas perfectamente trazadas, como para encajar entre sí.

Tiahuanaco

 

Según los arqueólogos Tiahuanaco fue el centro de la cultura del mismo nombre, una cultura de origen pre-incaico ganadera y agricultora. Esta cultura no solo ocupó tierras de la actual Bolivia sino que llegó más allá, a parte del Perú, Chile y Argentina. En su tiempo la ciudad disponía de un puerto sobre el mismo Lago Titicaca del que hoy dista 15 kilómetros. Algunos dicen que la cultura tihuanaco se desarrolló entre el 1500 y el 1000 a.C, otros que entre el 900 y el 800 a.C. Lo cierto es que un buen día se esfumó.

Lo que también se supone es que el grado de desarrollo de esta cultura preincaica puede colocarla como madre de las civilizaciones americanas o como una civilización poderosa y avanzada que existió en esta parte del mundo hace muchísimos siglos, cuando Europa todavía gateaba. ¿Y por qué se dice que la cultura tiahuanaco era de avanzada? Es que sus edificios están ubicados según los astros, lo que revela conocimientos de astronomía, y además su cerámica y sus textiles hablan de una mano maestra.

Vale aclarar que si bien llamamos a estas ruinas Tiwanaku o Tiahuanaco no se sabe el verdadero nombre. Tiahuanaco las llamaron los españoles tras interrogar a los nativos y escuchar cómo ellos mismos las nombraban. Más misterio todavía. Lo cierto es que cuando caminas por esas ruinas, te paras bajo esos portales megalíticos o pasas la mano entre las piedras, dándote cuenta de que ni un fino papel puede entrar entre dos bloques, no puedes más que preguntarte qué tecnología maravillosa pudo hacer eso.

Los arqueólogos dicen que los edificios eran fastuosos, que todo fue precisamente calculado, que esta gente sabía trabajar incluso los metales para adornar la piedra y hacer que brillara bajo el sol. Y por si fuera poco, todo ordenado según un mapa estelar.

Qué visitar en Tiahuanaco

Pues la Puerta del Sol se lleva todos los aplausos, eso seguro. Se trata de un pórtico, portal, que está trabajado en un solo bloque de piedra que debe pesar diez toneladas. El portal formaba parte de un edificio que ya no está y que se especula pudo estar sobre la llamada Pirámide de Akapana o en kalasasaya, donde hay más edificios con ese tipo de piedra, la andesita. La puerta tiene un friso que representa al Dios Sol con un cetro de aves en cada mano. Hay figuras zoomorfas que salen de sus testa y algunas terminan en discos solares. Parece el rostro de un puma y hay a su alrededor 32 figuras de Hombres Sol y 16 de Hombres Águila.

La Pirámide de Akapana suma misterio al lugar. Tiene tiene 800 metros de perímetro y unos 18 metros de alto. Es una pirámide escalonada de siete terrazas y arriba de todo hay templos. El Kalasasaya del que hablaba más arriba, cuando me refería a la Puerta del Sol, es el Templo de las Piedras Paradas. Su diseño es astrológico y según parece se lo usaba para medir el cambio de estación y el año solar. El sol sale por determinado sitio cada equinoccio y cada solsticio hace lo mismo.

El Monolito de Ponce fue descubierto en 1957 por un arqueólogo boliviano, Carlos Ponce. Su estado de conservación es genial y el arte con el que ha sido trabajo lo mismo. Se trata de una figura humana que sostiene un vaso sagrado o kero. También esta el Templo subterráneo, a más de dos metros del nivel del suelo, cuadrado, con muros y mas de 50 pilares y sillares de arenisca que a su vez están adornados con cabezas de piedra caliza, todas diferentes entre sí, como si fueran etnias distintas. El edifico tiene un sistema de drenaje perfecto que aún hoy funciona.

El Monolito de Pachamama es un monolito de mas de siete metros de alto con 20 toneladas de peso que fue llevado a La Paz y hoy está de regreso en el museo del lugar. Este monolito estaba empotrado en el suelo de este templo subterráneo. Kantatallita es otra estructura interesante que muestra que la cultura tihuanaco también sabía tallar con curvas y usaba oro como decoración, aunque claro, el oro voló hace rato.

Por último, debes ver de cerca la pirámide Pumapunko, Putuni o Palacio de los Sarcófagos por sus cámaras funerarias con puertas corredizas, el Monolito Fraile y la Puerta de La Luna, un monumento de 2.23 metros de alto y 23 centímetros de grosor, un arco con bajos y altos relieves similares a los de su hermana, la Puerta del Sol.

Cómo ir a Tihuanaco

Si estás en La Paz puedes ir en autobús. Los autobuses parten de la zona del cementerio municipal, sobre la calle José María Asín, cada media hora. El viaje es de hora y media. Otros autobuses salen del centro, de la calle Sagárnaga, en la zona de la Iglesia de San Francisco.  Y sino de la Terminal de Buses. Por supuesto, también puedes contratar un tour en alguna agencia de viaje.

Consejos para visitar Tiahuanaco

Las ruinas abren de 9 am a 5 pm. Puedes hacer la visita en un día o quedarte a dormir en algún hotel cercano. Hay un pueblo cerca de las ruinas y si duermes ahí puedes volver a visitarlas temprano en la mañana.

Para visitar las ruinas te conviene llevar protector solar, sombrero, gafas, un abrigo liviano pues si se nubla puede hacer frío o puede lloviznar y agua. ¿Cuándo conviene ir? El invierno comienza en junio y eso asegura buen tiempo y cielos muy claros. El 21 de junio tienen lugar las fiestas del año nuevo aymara y se encienden muchas fogatas. Es pintoresco pero el humo queda dando vueltas un par de días.

Hay guías turísticos que puedes contratar en el sitio, para saber lo que estás viendo, y también hay un museo que exhibe las distintas piezas, textiles y cerámicas, que se han encontrado en las excitaciones arqueológicas. Tiene baño y un bar.

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Mariela Carril

Soy Licenciada y Profesora en Ciencias de la Comunicación. Me gusta mucho leer y escribir y los viajes, por lo menos uno o dos por año, son mi... Ver perfil ›

Un comentario

  1.   Luis Calderón dijo

    Si vas a Perú, puedes acercarte a Tiahuanaco desde Puno, a orillas del Lago Titicaca. Es una excursión de un día y vas bordeando el lago. Los trámites en la frontera de Desaguadero son sencillos.

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