Trafalgar Square, un must de Londres

Londres es la ciudad cosmopolita por excelencia. Yo creo que en este sentido supera a Nueva York, y aunque hoy en día la inmigración es todo un tema la riqueza étnica de los llegados en las últimas décadas le ha dado una impronta única y genial.

Uno de los sitios emblemáticos de la capital inglesa es Trafalgar Square, una plaza de esas que no puedes dejar de visitar.

Trafalgar Square

La Plaza de Trafalgar está en el centro de Londres y como su nombre lo indica ha sido bautizada así en honor de la Batalla de Trafalgar protagonizada por la armada de Napoleón y la Armada Inglesa. Esta batalla naval tuvo lugar el 21 de octubre de 1805 y del lado del Reino Unido peleaban también Suecia, Nápoles, Austria y Rusia contra, obvio, Napoleón.

La Batalla de Trafalgar tiene lugar frente a la costa del cabo de ese nombre, en Cádiz, España, y el héroe de la misma termina siendo el vicealmirante Nelson. Esta información es básica a la hora de acercarse a conocer la plaza. Plaza que, vale decirlo, existía antes de la importante batalla pero tenía otro nombre: Guillermo IV.

Tiempo después, hacia 1820, el rey Jorge IV le encarga al arquitecto en boga, John Nash, la urbanización de esta parte de Londres y es entonces que adquiere la fisonomía actual. Con el tiempo se convirtió también en epicentro de manifestación y fiestas populares.

La plaza tiene la siguiente forma: tiene un corazón y salen calles de tres de sus lados mientras que en el cuarto hay escaleras que llevan a la Galería Nacional. Hace poco más de diez años los coches podían cruzar la plaza por una de estas calles pero ya no es posible, y hoy los cruces son subterráneos.

Qué ver en la Plaza Trafalgar

En principio, la Columna de Nelson. Es una obra de William Railton y honra la gesta de Horatio Nelson, el almirante británico que se llevó la victoria en la Batalla de Trafalgar pero también la muerte. La columna es una obra de 1840 al conmemorarse su muerte, y tiene 46 metros de alto. Es de granito y sostiene una estatua de Nelson que a su vez alcanza los 5,5 metros de alto.

La estatua de Nelson mira al sur, hacia el Palacio de Westminster. A su vez, la columna tiene un capital de estilo corintio, inspirado en el Foro de Augusto de Roma, y decorado con hojas de bronce que se extrajo de los cañones británicos fundidos.

Tiene además un pedestal de forma cuadrada con plafones que relatan las cuatro victorias de Nelson: Trafalgar, pero también Conpenhague, Cabo de San Vicente y Nilo. Estos plafones, que son cuatro, se hicieron con el bronce fundido de las armas francesas que se capturaron. Verás también unos leones, con la firma del artista Edwin Landseer, sobre la base de la columna, y de bronce proveniente de la fundición de las armas españolas.

La Columna de Nelson se inspecciona cada dos años para mantenimiento, limpieza y reparaciones necesarias. Se retira la caca de las palomas, se coloca cera en los bronces, ese tipo de cosas. Ademas de este monumento la plaza tiene algunas fuentes que se agregaron al conjunto en 1845. Tienen sirenas, tritones y delfines pero aparecieron un poco después. Es raro que las fuentes no estén funcionando.

A su vez hay estatuas en la plaza. Las estatuas de bronce pertenecen al General Sir Charles James Napier, situada al sudoeste, al Mayor General Sir Henry Havelock, en el sudeste, y la del Rey Jorge IV que está en el noreste de la plaza. Hay un cuarto zócalo en la plaza que está vacío. Se conoce como Cuarto Plintio, que tras no colocarse nunca la estatua de Guillermo IV, quedó vacío. Lo ves en el noroeste de la misma y su contenido varía. El actual tiene que ver con arte contemporáneo.

En el año 1876 las Medidas Imperiales fueron ubicadas dentro de la muralla de la terraza norte. Fuera del café, en la plaza, encuentras información sobre ellas. Hoy en día todavía se pueden chequear instrumentos y medidas antiguas y relacionarlas con las actuales yardas o pies. Estas Medidas Imperiales cambiaron de sitio cuando se construyó la escalera. Otro espacio “antiguo” es la vieja cabina de policía que está al sudeste de la plaza, con su lampara original de 1826. Hoy es un pequeño almacén pero está allí está todavía.

Con el tiempo la plaza ha tenido algunas modificaciones: la terraza norte es hoy peatonal y permite la unión con la Galería Nacional, y se le ha agregado un café, baños públicos y acceso para personas con discapacidad.

Lo cierto es que una visita a Trafalgar Square es una muy buena idea porque la plaza está rodeada de museos, espacios culturales y edificios históricos que no hay que perderse en Londres. Y, tal vez, en tu visita puedas presenciar alguna protesta o manifestación ya que es usual que tengan lugar aquí especialmente los fines de semana.

También en Navidad se coloca un abeto que suele ser donado por la ciudad de Oslo como agradecimiento por la ayuda inglesa durante la Segunda Guerra Mundial.

Si vas en navidad verás este abeto y si vas en Año Nuevo podrás ser uno más entre los asistentes a los festejos del cambio de año. No es una fiesta organizada por la ciudad pero la gente se ha tomado la costumbre de acercarse hasta aquí para festejar. Lo mismo en las celebraciones del Año Nuevo Chino y, naturalmente, siempre que se recuerda la Batalla de Trafalgar los 21 de octubre cuando llega el Cuerpo de Cadetes de la Marina Real Británica.

Cómo llegar a Trafalgar Square

  • Puedes llegar en metro usando las Líneas Bakerloo y Northern, bajando en la estación de Charing Cross.
  • También en autobús: 3, 6, 9, 11, 12, 13, 15, 23, 24, 53, 77A, 88, 91, 139, 159, 176, 453.

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