Qué visitar en Florencia

Florencia es una ciudad inolvidable, cultural y artística. Aunque mucha gente se queda dos o tres días, visita lo más obvio y se va, mi consejo es que si puedes te quedes más tiempo porque solo así ella quedará en tu memoria para siempre y de la mejor manera.

Yo me quedé cinco días. ¿Es mucho? Tal vez, pero a mí me gusta vivir las ciudades con tranquilidad, con mis pausas y descubriendo los propios tiempos de esas calles que se abren desconocidas para mí. El turismo fast no es lo mío, así que aquí te dejo mi guía de lo que tienes que visitar y hacer en Florencia.

Florencia, Firenze

Alquiler de bicis en Florencia

Está a poco más de dos horas de Roma y desde la capital llegas en un tren de alta velocidad que parte regularmente desde Termini. No es necesario comprar por anticipado los tickets, salvo que visites Italia es temporada muy alta y te gusta tener todo organizado. Yo fui en octubre y no tuve problemas en llegar a la estación con mis valijas, comprar el billete y subir al tren. En menos de dos horas partía rumbo a la Toscana.

Estación de Florencia

La estación Santa María Novella es la terminal de Florencia. Si llegas temprano y falta para el check in hay un almacén de equipaje en el último andén. Como la estación está muy cerca del casco histórico puedes ir y venir caminando. Cuando sales de la estación tienes la iglesia del mismo nombre y allí las callecitas que se internan en la parte más antigua de la ciudad.

Autobuses en Florencia

Para moverse por ella tienes taxis y autobuses, pero mi consejo es que camines y luego alquiles una bicicleta. Por entre siete u ocho euros tienes doce horas una bici a tu disposición y te permitirá ir más lejos, pasear, llegar rápido de un punto a otro, cruzar el Arno para visitar el Palazzo Pitti o subir a la Iglesia de San Miniato al Monte, por ejemplo. Alquilar un coche no es recomendable ya que la ciudad tiene muchas zonas cerradas al tránsito vehicular.

Florencia es una ciudad de iglesias, plazas, palacios y museos.

Museos de Florencia

Museo Galilei

Si te gustan el arte y la arquitectura Florencia es el mejor destino de Italia. Tiene la Galería Uffizi, la Galería de la Academia, el Museo Leonardo Da Vinci, el Museo Barghello y el Museo Galileo, por ejemplo.

  • Galería Uffizi: es uno de los museos más visitados de Italia así que conviene comprar los tickets por anticipado y estar dispuesto a esperar para ingresar. Verás dentro el Nacimiento de Venus y la Primavera, de Botticelli, la Venus de Urbino, obras de Giotto, de Caravaggio, Rembrandt y Michelangelo. Funciona en un edificio con forma de letra U que Cosimo de Medici mandó a construir para sus magistrados. El Corredor Vasari es su perla, un corredor – puente que une el Palazzo Vecchio y la Galería con el Palacio Pitti del otro lado del río Arno (1 kilómetro de largo, construido en el siglo XVI).
  • Museo Barghello: para esculturas renacentistas está este museo. Hay obras maestras de Cellini Michelangelo y Donatello, tapices, muebles, textiles, marfiles, sellos, bronces, mayólicas y medallas. La puerta de entrada decorada con heraldica es espectacular. Está ubicado sobre la Vía del Proconsolo y la entrada cuesta 4 euros. Abre de 8:15 a, a 5 pm de lunes a domingo.

El David

  • Museo Leonardo Da Vinci: se trata de un pequeño museo privado perdido en las calles de la ciudad. Hay reproducciones de sus famosas y curiosas máquinas. Se ingresa por una librería que está sobre la calle de Servi, una callecita angosta que conecta la Piazza Annunziata con la Plaza de la Catedral. La entrada cuesta 7 euros y abre de noviembre a marzo todos los días de 10 am a 6 pm y entre abril y octubre hasta las 7 pm.
  • Galería de la Academia: es un museo muy popular porque tiene el David, de Miguel Ángel. Mi consejo es que vayas después de las 5:30 pm porque cierran las puertas a las 6 y hay mucha menos gente, tanto en la galería como en la tienda. También verás el Rapto de las Sabinas y la Madonna y el Niño o la Madonna del Mar, ambas de Botticelli. La entrada cuesta 8 euros.
  • Museo Galileo: una belleza. Está frente al río y hay muchas herramientas e instrumentos diseñados o hechos por Galileo. Hay colecciones científicas, muchos telescopios centenarios, el dedo de Galileo mismo, mapas antiguos y mucho más. Cada piso es un arcón de tesoros.

Palacios de Florencia

Palazzo Vecchio

A su vez algunos de los palacios de Florencia son museos pero prefiero catalogarlos así, por separado. En este apartado podemos incluir el Palazzo Davanzati, el Palazzo Pitti y el Palazzo Vecchio.

  • Palazzo Davanzati: lo que sorprende es el precio de la entrada: ¡2 euros! Vale la pena visitar esta antigua mansión florentina porque es una ventana al pasado, descubrirás cómo vivía una familia de cierta holgura económica en la Florencia medieval. También es recomendable para ir con niños. Paseas por los distintos pisos de esta casa, descubres cómo funciona la cisterna, cómo se comunicaban los sirvientes entre piso y piso, verás habitaciones y hasta baños internos. Está sobre la Vía Porta Rossa, 13 y cierra el segundo y cuarto domingo de cada mes, el primer, tercer y quinto lunes.
  • Palazzo Vecchio: la historia del palazzo se remonta a los romanos pero hoy es una mezcla de cimientos romanos, fortaleza medieval y decoraciones renacentistas. El salón más impresionante es el Salone dei Cinquecento con un cielorraso de 18 metros de alto hermosamente decorado con molduras doradas y frescos. Hay una parte pública y una parte privada, estudios y capillas. También conviene trepar hasta arriba de todo para contemplar la ciudad y sentarse a disfrutar de la vista un rato.

Palazzo Davanzatti

  • Palazzo Pitti: la familia lo construyó a mediados del siglo XV bajo el diseño de Filippo Brunelleschi. Los Medici lo compraron en 1549 y detrás del complejo palaciego están los Jardines Boboli. Dentro funcionan varios museos recomendados: la Galería Palatina, los Apartamentos Reales, el Museo de la Plata, la Galería de Arte Moderno, el Museo de la Porcelana, la Galería de los Vestidos con moda de tres siglos. Una belleza. Por cada uno se paga entrada aparte: por la Galería de Arte 8, 50 euros, por el Museo de la Plata 7 euros, por el de la Porcelana siete euros, por el del Vestido 7 euros, por la Galería Palatina y los Apartamentos Reales, 8.50 euros.
  • Jardines Boboli: componen el espacio verde más grande de Florencia y se remontan a la segunda mitad del siglo XVI. Tienen un hermoso anfiteatro, una Gruta diseñada por Buontalenti, un obelisco egipcio, un estanque con peces y una red de bonitos senderos para caminar que te llevan a las mejores vistas de Florencia.

Jardines Boboli

Iglesias de Florencia

Vista desde el Campanario de Florencia

Como todo ciudad italiana en Florencia hay muchas iglesias. A algunas puedes ingresar en cualquier momento del día, son todas antiguas y todas te parecen bonitas, pero sin dudas uno no puede dejar la ciudad sin visitar la Catedral, el Baptisterio y el Campanario. Un mismo ticket para los tres que dura 24 horas. La Catedral es muy sencilla y no hay mucho para ver, salvo la cripta por la que tienes que pagar un extra. Allí hay un museo.

Vista desde el campanario

Para subir a la cúpula es necesario volver a pagar pero es lo que no puedes perderte. ¡Es una aventura! Trepas por pasadizos angostos, subes escaleras de piedra y después de un largo trecho llegas arriba de todo y las vistas son de lo mejor. Lo mismo cuando terminas de subir al Campanario. Hay que andar mucho, es cierto, no es para gente con problemas o gente muy mayor, pero si no es tu caso yo creo que es uno de los mejores paseos turísticos en Florencia.

Piazza Michelangello

Entre estas visitas yo incluirá las Capillas de los Medici, el mausoleo familiar, con todas sus obras de arte. Si te gusta la pintura de la Última Cena hay varias escondidas en las iglesias y conventos: la de San Salvi, realizada por Andrea del Sarto, la que está en el Convitto della Calza, antiguo hospital, y la de la Iglesia de Santa Croce, hecha por Taddeo Gaddi.

Finalmente, con la bici o en autobús puedes subir a la plaza Michelangello, donde hay una reproducción del David. Las vistas son muy lindas al atardecer y si subes un poco mas llegas ala Iglesia San Miniato al Monte donde los monjes todavía cantan cantos gregorianos. Hay un cementerio, un bosquecillo y mucha paz.

Iglesia San Miniato al Monte

El caso es que, como dije al comienzo, si te quedas muchos días siempre puedes hacer más cosas. Por ejemplo, visitar el Museo Stilbert con sus hermosas y antiguas armaduras o hacer algún paseo por la campiña y visitar algún viñedo.

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