Melilla, sol y alegría

Melilla desde el mar

Viajar a la ciudad de Melilla supone un viaje en el tiempo, pues su fundación se debió a los fenicios en el siglo VII antes de Cristo, quienes le dieron el nombre de Rusaddir. Tras ellos, pasaron por la zona cartagineses y romanos, hasta que, en 1497, llegaron los españoles.

En cuanto al origen de su nombre, existen varias etimologías posibles. Pero la más aceptada es la que lo deriva de mritch, que procede del bereber tamlilt, que significa «la blanca» y que haría referencia a la caliza de ese color sobre la que se asienta la localidad. En cualquier caso, la ciudad de Melilla es muy bonita y te ofrece más de una sorpresa. A continuación, te hablamos de todo ello.

Ubicación exacta y cómo llegar

Melilla

Vista aérea de Melilla

Como sabes, Melilla es una parte de España situada al noroeste del continente africano. Concretamente, se halla en la parte más septentrional de la región del Rif, ocupando unos doce kilómetros del cabo Tres Forcas y bañada por el Mar de Alborán. Asimismo, se encuentra a los pies del monte Gurugú y en la desembocadura del río de Oro.

Puedes llegar a la ciudad tanto por mar como por vía aérea. En cuanto a esta última, tienes vuelos desde Madrid y Málaga todos los días del año. Esta última es la opción más económica, pero también puedes volar desde Sevilla, Almería y Granada. Asimismo, en verano se añaden otras líneas procedentes, por ejemplo, de Barcelona o Palma de Mallorca.

Por su parte, el trayecto marítimo se realiza a través de ferry. En su caso, las ciudades de origen son, igualmente, Málaga y Almería, a las que se añade Motril. El trayecto más corto es el que sale de Almería y, en cuanto a los precios, rondan los sesenta euros (ciento veinte ida y vuelta) para no residentes. Sin embargo, el Patronato de Turismo de Melilla suele ofertar bonos descuento que te permitirán ahorrarte dinero.

Por otra parte, para moverte por la ciudad, puedes hacerlo a pie. Recuerda que solo tiene unos doce kilómetros cuadrados de superficie. No obstante, también puedes recurrir a la bicicleta o, si deseas más comodidad, al transporte público, que incluye autobuses urbanos y taxis.

Arquitectura de la ciudad de Melilla

Primera fortificación de Melilla

Primera fortificación de Melilla la Vieja: frente de Trápana

Una vez te hemos explicado cómo llegar a la localidad y la forma de moverte por ella, queremos mostrarte los principales monumentos que te encontrarás en ella. Su patrimonio abarca desde el siglo XVI hasta el presente y, como no podía ser de otra forma, tiene un importante elemento de carácter militar. Su ubicación estratégica lo exigía así.

Pero también destaca la ciudad por su maravillosa arquitectura modernista y por sus museos. Todo ello le ha valido el distintivo de Conjunto Histórico Artístico. Vamos a conocerla mejor.

Melilla la Vieja

Puerta de la Victoria

Puerta de la Victoria, en Melilla la Vieja

Con este nombre se conoce la ciudadela fortificada de la localidad, que mide unos dos mil metros, lo cual la convierte en una de las más grandes de España. Se edificó entre los siglos XVI y XIX, por lo que combina rasgos de distintos estilos arquitectónicos. Estos van desde el renacentista hasta el propio de los baluartes flamencos.

Asimismo, se distinguen en Melilla la Vieja cuatro recintos fortificados que se superpusieron a medida que crecía la ciudad. El primero abarca elementos como los torreones del Bonete (sobre el que se halla el faro), de los Bolaños o de las Cabras. Pero también cuarteles como los de Santa Ana o la Maestranza, así como baterías entre las que destaca las de San Felipe y baluartes como los de la Concepción.

Por su parte, las segunda y tercera fortificaciones están conformadas por las zonas más antiguas de la ciudad. Entre sus elementos, destacan el foso del Hornabeque, la Plaza de Armas, los baluartes de San José y San Pedro o puertas como la de la Victoria y cuarteles como el de San Fernando. Finalmente, el cuarto recinto destaca por sus grandes fuertes. Entre ellos, los de las Victorias, el Rosario, de San Carlos y de San Miguel.

Pero también cuenta Melilla la Vieja con edificaciones religiosas. Entre ellas, destaca la Real y Pontificia Iglesia de la Purísima Concepción, que alberga la imagen de Nuestra Señora de la Victoria, patrona de la ciudad. Se construyó a mediados del siglo XVI siguiendo los cánones del estilo renacentista.

Más curiosa aún es la capilla de Santiago, pues, aunque data de la misma época, es gótica y se considera la única que existe de esta corriente en todo el África Continental. Por su parte, a la capilla de la Enramada, también del mismo periodo, se le añadió en el siglo XVIII la torre de la Vela, conocida popularmente como Casa del Reloj.

En fin, otras construcciones de la ciudadela que debes conocer son los edificios del Gobierno Militar, de estilo clasicista; el almacén de las Peñuelas, sobre el que volveremos al hablarte de los museos de la ciudad, y los hospitales de la Botica de San Francisco y del Rey.

Otros fuertes de la ciudad

Fuerte de Camellos

El fuerte de Camellos

Pero también tiene Melilla un sistema de fuertes exteriores más modernos para protegerla. A diferencia de los ya citados, unidos por la muralla, estos no tienen comunicación entre ellos. Si los visitas, lo primero que llamará tu atención es su belleza arquitectónica. De hecho, no parecen construcciones defensivas, sino monumentales, con formas curiosas de tipo neomedieval y pintadas de vivos colores.

Entre ellos, te mencionaremos los fuertes de la Purísima Concepción, de Rostrogordo o de San Francisco, pero, sobre todo, nos centraremos en tres. El de Cabrerizas Altas se edificó a finales del siglo XIX y tiene gran tamaño. Al mismo periodo pertenece el de Camellos, que te sorprenderá por su planta redonda. Finalmente, el de la Reina Regente es aún más curioso, pues posee forma de dodecágono.

El ensanche modernista de la ciudad de Melilla

La Reconquista

Edificio de los antiguos almacenes La Reconquista

Probablemente no sepas que Melilla es, tras Barcelona, la ciudad española con más construcciones modernistas. Sus edificios de este tipo se cuentan por cientos, por lo que solo podremos mencionarte algunos de ellos. Pero antes te diremos que el ensanche también está catalogado como Bien de Interés Cultural y que se debe, sobre todo a tres arquitectos: Enrique Nieto, Emilio Alzugaray y Tomás Moreno.

Rasgos art decó tienen el Palacio de la Asamblea y el Monumental Cinema Sport. En cambio, la Casa Roja destaca por su esbeltez y su cúpula gallonada, mientras que la de los Cristales recuerda a la arquitectura típica del norte de la Península Ibérica por su amplia superficie de ventanas. Por su parte, el Casino Militar se inspira en el clasicismo; la antigua redacción de El Telegrama del Rif es una joya de corte ecléctico y la casa de David J. Melul es la cima del modernismo floral en la ciudad.

En fin, el Economato Militar destaca por sus alegres colores; los antiguos almacenes La Reconquista también son una maravilla del citado modernismo floral y la casa de Miguel Gómez Morales llama la atención por el carácter asimétrico de sus fachadas.

Museos de Melilla

Almacén de las Peñuelas

Almacén de las Peñuelas, sede del Museo de Arqueología e Historia de la ciudad de Melilla

Ya te hemos mencionado el importante conjunto museístico que tiene la ciudad de Melilla. Algunas de estas instituciones son fruto de la dilatada historia que posee a sus espaldas, mientras que otros son resultado de su importancia militar. Pero también los hay de tipo artístico, etnográfico e incluso más curiosos, como, por ejemplo, el del Automóvil. Vamos a conocer algunos de ellos.

Museo de Arqueología e Historia

Monedas cartaginesas

Monedas del Tesorillo Púnico en el Museo de Arqueológía e Historia

Lo encontrarás en el almacén de las Peñuelas, que ya te hemos citado al hablar de Melilla la Vieja. Se debió al trabajo de Rafael Fernández de Castro, quien recopiló todas las piezas obtenidas en las excavaciones del Cerro de San Lorenzo. Fundamentalmente, dispone de dos secciones. La propiamente arqueológica cuenta con cerámicas de El Zafrín, monedas cartaginesas, un tesorillo musulmán y numerosos planos.

Por su parte, la otra sección es el llamado Museo Etnográfico de las culturas Sefardí, Bereber y Gitana. En ella destacan la reproducción de la sinagoga de Or Zaruah, edificio neoárabe que se halla en el ensanche, y una colección de joyas bereberes.

Museo Histórico Militar de la ciudad de Melilla

Museo Militar

Una de las salas del Museo Militar de Melilla

También lo hallarás en Melilla la Vieja, concretamente, en el baluarte de la Concepción Alta. Cuenta con piezas traídas desde el Museo del Ejército entre las que destacan dioramas, uniformes y armas. Pero, sobre todo, despertarán tu atención sus cañones, morteros, una silla de montar de Isabel II y una máquina Enigma, que era la usada por los alemanes para cifrar sus comunicaciones durante la Segunda Guerra Mundial.

Museo Andrés García Ibáñez de Arte Moderno y Contemporáneo

Torre de la Vela

Torre de la Vela, sede del Museo Andrés García Ibáñez

Una vez más, está en la primera fortificación de Melilla la Vieja, en su caso, se ubica en la torre de la Vela. Como su propio nombre indica, el grueso de sus piezas pertenece a la colección del artista andaluz Andrés García, quien la donó a la ciudad.

Alberga obras fechadas entre los siglos XVIII y XX y cuenta con pinturas, fotografías y esculturas. Entre estas últimas, hay creaciones de Antonio Reyna, Juan López y Félix Alonso. Respecto a las primeras, hay cuadros de Victorio Manchón, Vicente Maeso, Eduardo Morillas o Francisco Hernández.

Otros museos de la ciudad de Melilla

Museo del Automóvil

Uno de los coches del Museo del Automóvil

Más curioso te resultará el Museo del Automóvil, que se debe al coleccionista Miguel Ángel Hernández, quien tuvo la ayuda del historiador Juan Diego Sánchez y de otros expertos. Posee modelos muy curiosos fabricados desde los años veinte hasta los ochenta del siglo pasado, entre los que destaca un viejo autobús.

Completan el patrimonio museístico de la ciudad el de Artes y Costumbres Populares de Melilla, el de Arte Sacro o el Gaselec de la Electricidad y de la Industria, que posee elementos que pertenecieron a la antigua Compañía Hispano-Marroquí.

Playas y parques de Melilla

Parque Hernández

Parque Hernández, uno de los más bonitos de la ciudad de Melilla

No podemos abandonar la ciudad sin hablarte de sus preciosas playas, algunas con el distintivo Bandera Azul que concede la Unión Europea. Conforman un total de dos kilómetros de arenales y destacan las de Aguadú, la Alcazaba, San Lorenzo o los Cábabos. No obstante, las más extensas son las del Hipódromo y de la Hípica que encontrarás en pleno centro de la ciudad.

En cuanto a los parques, el más antiguo es el Hernández, que además está considerado parque histórico. También es muy bonito el de Lobera, que posee templetes, estanques con cascadas artificiales y esculturas. Finalmente, tienes el de Agustín Jerez y, ya en las afueras, el parque forestal Juan Carlos I Rey.

En conclusión, te hemos mostrado lo más bonito de la ciudad de Melilla, así como la forma de llegar hasta ella. Como sucede con Ceuta, la otra localidad española de África, quizá sea una gran desconocida para los peninsulares, que viajamos poco a ella. Anímate a hacerlo.


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