Monasterio de las cuevas de Kiev

Kiev es la capital de Ucrania, pero también es el corazón del país, una ciudad antigua, con siglos de historia y riqueza cultural. Aquí está el famoso Monasterio de las cuevas de Kiev, o, más precisamente, el Monasterio Kyivan.

Se trata de un hermoso monasterio cristiano ortodoxo que fue fundado en el interior de un grupo de cuevas allá por el siglo XI. Hoy sigue vigente y es, no solo uno de los tesoros de Kiev, sino también un gran atractivo turístico.

Monasterio de las cuevas de Kiev

El nombre real es Monasterio de la Cueva Kyivan y como dijimos antes pertenece al cristianismo ortodoxo. Fue fundado por San Antonio de las Cuevas a mediados del siglo XI, cerca de la aldea de Berestove. Obviamente en aquella época la cueva estaba aislada, pero el tiempo y el desarrollo de la población ha determinado que quedará en el corazón de la zona metropolitana de la moderna Kiev.

Las excavaciones arqueológicas determinaron que los primeros monjes excavaron más cuevas y entonces terminaron construyendo la iglesia sobre ellas. El primer «abad» o hegumen del monasterio fue Varlaam, en 1057, sucedido por San Teodosio de las Cuevas entre los años 1062 y 1074. Él introdujo la regla studita dando lugar a la creación de la Orden Estudita. Esta regla se desarrolló en verdad en el Monasterio Stoudios de Constantinopla, a partir del siglo V, pero fue San Teodoro el Estudita quien la llevó a Kiev.

Siglos después los comunistas trataron de destruir esta orden de la iglesia ucraniana e incluso hay un mártir que murió en los campos de Siberia en 1951, bajo el gobierno de Stalin. Los monjes estuditas debieron pasar a la clandestinidad y continuaron su fe en las catacumbas. Pero volviendo atrás en el tiempo, en aquellos años del comienzo del monasterio, fueron los príncipes y boyardos de Kyivan quienes patrocinaron a los monjes con regalos, dinero, tierras y fortificaciones. Incluso algunos se volvieron monjes.

El monasterio fue saqueado en varias oportunidades. El hecho de que buena parte de sus monjes fuera gente de dinero, nobles o educados, lo hacía presa codiciada. Los cumanos, tribu nómada turco occidental, atacaron en 1096, peor también lo hicieron algunos príncipes y el mongol Batu Khan en 1240. Tras cada ataque vino la reconstrucción y se alzaron nuevas iglesias y se excavaron más túneles bajo tierra, crecieron las cuevas y las catacumbas.

Los ataques, daños e incendios no hicieron otra cosa que ampliarlo, así, para el siglo XVI, el primer monasterio se había convertido en un complejo de seis claustros. Cada siglo trajo más desastres edilicios pero aún así, tras cada uno de ellos, hubo reconstrucción y expansión. Incluso llegó a contar con una importante imprenta y biblioteca que, lamentablemente, barrió un gran incendio en 1718.

A pesar de los celos que esta situación trajo consigo, para el siglo XVIII el monasterio era muy rico, tenía tres ciudades, siete pueblos, 200 aldeas y poblados menores, 150 destilerías, 150 molinos de harina, 200 tabernas y la lista sigue. Como sucedió en otras partes de Europa, en algún momento el Estado secularizó todo y se quedó con estas propiedades, además de cambiar algunas cuestiones del nombramiento de las autoridades monacales. Comenzó a partir de entonces la rusificación del monasterio.

Antes de la Revolución Rusa de 1917 había unos 1200 monjes y novicias y era el centro del mundo ortodoxo, atrayendo miles de peregrinos. El atractivo eran algunas reliquias de monjes canonizados, pero también las propias cuevas, algunas de origen Neolítico, donde vivieron y fueron enterrados los monjes desde el principio. El laberinto de túneles, las celdas, las catacumbas excavadas en piedra arenisca y polvo arcilloso…

Las Cuevas Lejos y las Cuevas Cerca tienen metro y medio de ancho y dos metros de alto. Los nichos de enterramiento tienen .05 metros de profundidad y 2 metros de largo y uno de alto, todavía con restos momificados de monjes y santos. También hay muchas capillas e iglesias subterráneas, como por ejemplo la Iglesia Varlaam o la Iglesia de San Teodosio.

El complejo monástico está sobre la calle Levantameinto de Enero, entre colinas con bosques, cerca del río Dniéper. Ocupa 28 hectáreas y lo rodean murallas. Hay dos zonas, la alta y la baja o la lejana y la cercana y en las dos hay muchos edificios entre iglesias, museos, monasterios y obvio, las famosas cuevas.

Qué ver en el Monasterio de las Cuevas de Kiev

Iglesias tumbas, túneles y museos, básicamente. La iglesia más importante del complejo es la Catedral de la Asunción construida entre 1073 y 1078. Los soviéticos estallaron el edificio en 1941 y la reconstrucción recién tuvo lugar a fines de los años ’80. También está la Iglesia de Todos los Santos, la de la Elevación de la Cruz, la de la Natividad de la Virgen, la de la Resurrección, la Iglesia de la Santa Trinidad

Entre los edificios más interesantes está la Biblioteca Faviana, el Campanario de las Cuevas Nuevas, la Farmacia o el Refectorio. Hay torres: la Torre de los Pintores, la Torre del Reloj y la Torre Onufrivska, por ejemplo. Entre los museos está el Museo del Libro y la Publicidad, el Museo de Miniaturas, el Museo de los Tesoros Nacionales, entre otros. No hay que olvidar las murallas que rodean el monasterio por completo. Una belleza.

Como dijimos también hay muchas tumbas y entre las más notables está la de San Kusksha, la de Néstor el Cronólogo, la tumba de Oleg, el hijo de Vladimir II Monomakh, la de su hija Eufemia también y la del Papa Clemente I.

Hoy en día, lamentablemente, los restos mas antiguos han quedado separados en esas dos partes que nombramos más arriba, lavra bajo y lavra alto. Las cuevas y el monasterio aún activo están en la parte baja mientras que la parte de arriba funciona bajo la autoridad del Monasterio de Cultura de Ucrania y es lo que se conoce hoy como la un Espacio de Preservación Cultural e Histórica.

¿Un posible recorrido? A los peregrinos se les recomienda lo siguiente: si ingresan por las Puertas de las Cuevas verán una calle que corre a lo largo del jardín del monasterio y está rodeada a cada lado de una galería echada con viñas. Se ve el río y es una bella postal. En la segunda mitad del siglo XVII la galería techada y pavimentada se extendió desde las Cuevas Cerca a las Cuevas Lejos y continuó hacia las Colinas de las Cuevas sumando belleza a todo.

Que no importe si hay sol o lluvia, con cuidado siempre conviene caminar por las laderas para admirar la naturaleza y la arquitectura de este hermoso lugar. La galería que conecta los dos grupos de cuevas se restauró en el siglo XIX y está igual que entonces. Después hay que caminar por el jardín, detenerse frente a la cruz memorial del aniversario dos mil de Cristo, desde donde la vista es panorámica de todas las cuevas.

Debajo del jardín están las Cuevas de Antonio (Cuevas Cerca), mientras que las Cuevas de Teodosio están dentro de la colina opuesta a la Gran Iglesia. Todos, peregrinos y turistas, se congregan en el Monasterio de las Cuevas de Kiev y las Cuevas Cerca y Lejos se desparraman en los cimientos del monasterio. El viaje será increíble. ¿Te animas a emprenderlo?

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