Puentes romanos famosos

El puente de Alcántara

Hay muchos puentes romanos famosos a lo largo de Europa. De hecho, los latinos fueron grandiosos ingenieros y construyeron pasos sobre ríos que han durado muchos siglos. Gracias a su pericia, todavía hoy gozamos de la contemplación de esos puentes en muchas ciudades. Y algunos de ellos aún se mantienen en uso.

Lógicamente, buena parte de esas construcciones se encuentran en la actual Italia. Pero también los hay majestuosos en otros lugares que estuvieron sometidos a la dominación romana, sin ir más lejos, España. En nuestro país también se conservan acueductos como el de Segovia o restos de otras construcciones latinas como el anfiteatro de Tarragona e incluso de ciudades enteras como la Híspalis sevillana. Pero, sin más preámbulos, vamos a hablarte de puentes romanos famosos. Asimismo, en cada lugar donde se encuentren, aprovecharemos la ocasión para hacer un pequeño recorrido por sus otros monumentos.

Puente romano de Alcántara

Vista del puente de Alcántara

Puente de Alcántara

Comenzamos nuestro recorrido por el que, quizá, sea el más famoso de España. Se trata del puente de Alcántara, que se halla en la ciudad cacereña del mismo nombre sobre el río Tajo. Se ha fechado en torno al año 103 después de Cristo y todavía hoy destaca por su magnificencia.

Está compuesto por seis arcos de medio punto a alturas diferentes. A su vez, estos se disponen sobre cinco pilares con altos contrafuertes. Asimismo, en el centro de su plataforma verás el arco de Trajano y en su entrada desde la parte de Alcántara hay un pequeño templo. Te sorprenderá su perfecto estado de conservación. No obstante, ha sido restaurado en varias ocasiones.

Esta construcción formaba parte de la vía Norba, que unía la zona con la Lusitania y, a su vez, comunicaba esta con la más importante vía de la Plata. El puente tiene casi doscientos metros de longitud y una altura de casi sesenta.

Por otra parte, ya que te encuentras en Alcántara, te aconsejamos que visites también el puente de Segura, igualmente de época romana, aunque más humilde que el anterior. También debes ver las iglesias de Santa María de Almocóvar y de San Pedro de Alcántara, construidas en el siglo XII y XVII respectivamente. Pero, sobre todo, no dejes de visitar el castillo y su recinto abaluartado, así como el espectacular convento de San Benito, con su imponente galería de Carlos V y su claustro.

Puente del Gard de Nimes

Puente de Gard

El puente de Gard

La ciudad francesa de Nimes fue una importante urbe romana. Ocupada por los latinos en torno al año 120 antes de Cristo, la convirtieron en un importante núcleo de comunicaciones. En este contexto se inscribe la construcción del puente del Gard.

Su principal curiosidad radica en que no es una construcción autónoma, sino que forma conjunto con el imponente acueducto que traía agua a la ciudad. Fue edificado en el siglo I después de Jesucristo y recibe su nombre del río que salva. Tiene casi trescientos metros de longitud y unos cincuenta de altura y se dispone en tres niveles.

Como curiosidad, te diremos que fue construido sin usar argamasa. Sus piedras, algunas de seis toneladas, están unidas por grapas de hierro. De hecho, fue una compleja obra de ingeniería que requirió de un complicado andamio que sustentase la estructura mientras se levantaba. Y de la participación de casi mil trabajadores.

Por otra parte, ya que estás en Nimes, no dejes de visitar otros monumentos de época romana. Entre ellos, la Arena o anfiteatro, construido en los mismos años que el puente. Y también la Maison Carrée, un espectacular templo, y la Torre Magna, que formaba parte de la muralla y está enclavada en el monte Cavalier.

Finalmente, te aconsejamos que veas la catedral basílica de Nuestra Señora y San Castor, una joya del Románico (también presenta partes góticas) que se edificó, justamente, sobre un antiguo templo latino.

Puente de Tréveris

Puente de Tréveris

Uno de los puentes romanos más famosos: el de Tréveris

Este puente romano es el más antiguo de Alemania, pues se halla en la ciudad de Tréveris, ubicada en el estado de Renania-Palatinado. Salva el río Mosela y tiene la curiosidad de que es el tercero edificado allí en tiempos de los latinos. Previamente hubo otros dos que fueron derruidos para construir el que te estamos presentando.

Asentado sobre fuertes pilastras, forma, junto a otros monumentos de la ciudad, un conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad. Entre estos, puedes verlos igualmente de época romana como el Anfiteatro, las Termas Imperiales o la Porta Nigra. Pero también posteriores como la imponente catedral de San Pedro o la iglesia de Nuestra Señora.

No en balde, Tréveris fue una de las capitales de la llamada Tetrarquía. Esta fue creada por Diocleciano para dirigir el Imperio Romano en el siglo III después de Cristo. Y recibe ese nombre porque contaba con dos emperadores mayores y dos césares menores.

Puente de piedra de Verona

El puente de Piedra de Verona

Puente de Piedra de Verona

Lógicamente si de época latina hablamos, como te decíamos, muchos de los puentes romanos famosos se encuentran en Italia. Es el caso del puente de piedra de Verona, construido para salvar el río Adigio. Mide noventa y cinco metros de longitud y cuatro de anchura y presenta cinco grandes arcadas.

En tiempos romanos, Verona llegó a tener siete puentes, aunque el de piedra es el único que se conserva. No obstante, la ciudad del Véneto te ofrece muchas otras maravillas. Por ejemplo, el teatro y el anfiteatro romanos, que datan del siglo I antes de Cristo o el castillo de San Pedro. Igualmente, puedes visitar la impresionante catedral, recubierta de mármol blanco y rosa; la torre Lamberti, de época medieval, o la popular basílica de San Zenón.

No obstante, Verona ha quedado ligada para siempre a Romeo y Julieta. También la casa de esta última puede visitarse, con su famoso balcón, aunque la verdad es que, en este caso, su historia se basa en una mezcla de fantasía y realidad.

Puente Aelio

Puente Aelio

Puente Aelio en Roma

Entre los muchos puentes latinos que conserva Roma este es, quizá, el más conocido y, sin duda, una de los más espectaculares. También se le conoce como puente de Sant Ángelo debido a que fue construido para llegar al castillo homónimo.

En consecuencia, ambas construcciones fueron encargadas por el emperador Adriano en el siglo II después de Cristo. También cuenta con varias arcadas, pero lo más impresionante de él es que está cubierto por mármol travertino. Asimismo, cuenta con varias estatuas de ángeles en sus balaustradas laterales.

Actualmente, es peatonal y te brinda unas magníficas vistas, precisamente, del castillo de Sant Ángelo. En todo caso, como te decíamos, es solo uno de los muchos puentes romanos de la Ciudad Eterna. También te aconsejamos que veas el puente Cestio, el Emilio, el Fabricio y, sobre todo, el Neroniano, que une el Campo de Marte con el Vaticano y también es impresionante.

Puente de Tiberio

El puente de Tiberio

El puente de Tiberio

Viajamos ahora a la ciudad de Rímini para hablarte del puente de Tiberio, terminado en el siglo I después de Cristo bajo el mandato del emperador que le da nombre. Fue levantado para salvar el río Marequia con piedra de Istria, aunque aparenta más austeridad que otros puentes romanos.

Presenta cinco arcos de medio punto y de él partían dos famosas vías de la época: la Emilia, que llevaba a Piacenza, y la Popilia, que iba a Rávena. Igual que sucede con otras ciudades, el puente no es el único monumento romano de Rímini. También puedes visitar el anfiteatro, del siglo II después de Cristo, y el Arco de Augusto, que contaba con una espectacular estatua en bronce de este emperador lamentablemente destruida.

Asimismo, Rímini te ofrece otros maravillosos monumentos como el Templo Malatestiano, nombre que recibe la catedral por haber sido reconstruida por Segismundo Malatesta, y el castillo Sismondo, fechado en el siglo XV.

Puente romano de Mérida

El puente romano de Mérida

Fragmento del puente romano de Mérida

Hemos elegido para terminar nuestro repaso de los puentes romanos famosos el situado en Mérida, ciudad con un impresionante patrimonio latino. Tiene nada menos que 790 metros de longitud y 60 arcadas. Fue edificado en el siglo I antes de Cristo para atravesar el río Guadiana.

Para que te hagas una idea de la pericia en ingeniería de los romanos, te diremos que fue construido en una de las zonas donde el río tiene menos profundidad. Incluso aprovecha una isla natural y el fondo está compuesto por dioritas, que ofrecían un fundamento sólido para la edificación.

Este puente forma parte del Conjunto Arqueológico de Mérida, que goza de la categoría de Patrimonio de la Humanidad. Entre las maravillas que lo integran se hallan el anfiteatro, el circo, el acueducto de Los Milagros, el templo de Diana o el arco de Trajano.

Pero, quizá, la gran joya del conjunto sea el teatro romano, construido en el año 15 antes de Cristo según las normas arquitectónicas de Vitrubio. Curiosamente, no fue recuperado hasta principios de la centuria pasada. Entretanto, había estado cubierto por la tierra. Sin embargo, hoy, tras ser debidamente asegurado, todavía acoge el Festival de Teatro Clásico de la ciudad emeritense.

En conclusión, te hemos mostrado algunos de los puentes romanos famosos que todavía se conservan. También te hemos mostrado otros monumentos que puedes ver en las ciudades donde se encuentran. Sin embargo, hay otros puentes que merecen tu visita. Por ejemplo, el de Salamanca o el de Cangas de Onís, sin salir de España. Y, fuera de nuestro país, el del Eurimendonte en la antigua ciudad griega de Aspendos, el de Misis en la localidad turca de Adana o el de Aquae Flaviae, en la portuguesa Chaves. ¿No te parece increíble que estas maravillas hayan subsistido durante tantos siglos?

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