Islas italianas

Foto de Capri

Capri

Hay unas trescientas cincuenta islas italianas. Podemos decir, por tanto, que estas son uno de los mayores atractivos de la nación transalpina. Además, entre tanta variedad, existen algunas con paisajes volcánicos, otras con preciosas playas de arenas blancas y mares cristalinos e incluso unas terceras donde abundan los restos arqueológicos de culturas primitivas y los monumentos de épocas esplendorosas.

También las hay de gran tamaño y muy pobladas junto a otras de reducida extensión donde apenas existen pequeños pueblos. Pero, en conjunto, son una maravillosa oferta turística para que las visites. Si te animas, puedes hacer un recorrido previo con nosotros.

Las islas italianas más bonitas

Vamos a llevarte desde las grandes islas de Cerdeña y Sicilia hasta la pequeña y popular Capri, donde vivió su retiro el Emperador Tiberio, pasando por Elba, donde estuvo recluido Napoleón, y por Ischia, bañada por el mar Tirreno, entre otros maravillosos lugares.

Cerdeña, un pasado hispano

Por su tamaño, es la segunda isla más grande de Italia y la octava de Europa. Y por su población nada tiene que envidiar a regiones enteras, ya que cuenta con casi un millón setecientos mil habitantes. Pero lo más bonito de Cerdeña se halla en sus paisajes, restos arqueológicos y monumentos.

Es también una isla montañosa. En este sentido, si viajas a ella, debes ver la imponente garganta de Gorropu, que es el cañón más grande de Europa, y la cascada de Sa Spendula. Pero también puedes disfrutar de maravillosas playas y de numerosos lagos artificiales.

En lo monumental, la isla alberga restos arqueológicos de la cultura nurárgica, autóctona de Cerdeña, que se desarrolló entre los años 1700 y 268 antes de Cristo. El yacimiento más importante se halla en la fortaleza denominada Su Nuraxi di Barumini, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1997. Y también cuenta con restos de época fenicia en Tharros.

Vista de Cagliari

Cagliari

La capital de Cerdeña es Cagliari, donde puedes ver un impresionante anfiteatro romano del siglo II después de Jesucristo; el castillo de San Michele, donde vivía el gobernante de la isla; la torre de San Pancracio, edificada en el siglo XIV y que tiene 130 metros de altura, o el barrio de Castello, casco viejo de la ciudad donde están la catedral de Santa María y palacios como el Arcivescovile y el Reggio.

También deberías visitar Alghero, donde se habla, además de italiano y sardo, un catalán antiguo que es reminiscencia de la dominación hispana de Cerdeña. No es la única evidencia de esta. La catedral de Santa María y otros edificios históricos responden al estilo gótico catalán. En suma, de todas las islas italianas, esta es de visita obligada.

Sicilia, la reina de las islas italianas

La mayor de las islas italianas cuenta con unos cinco millones de habitantes. Separada de Calabria por el estrecho de Messina, posee una dilatada historia que se inició en el Neolítico. De este, quedan restos arqueológicos en Termini Imerese. Después fue colonizada por los fenicios y, más tarde, por los griegos, que fundaron en ella ciudades como Siracusa.

De esta civilización quedan numerosos vestigios en la isla. El más importante es el parque arqueológico de Neápolis, donde puedes ver el teatro griego y las latomías, unas canteras que se usaron como prisión. Asimismo, en la isla de Ortigia se hallan la fuente de Aretusa y los templos de Apolo y de Zeus Olímpico.

Otros lugares dignos de ver en Siracusa son el castillo Maniace, el precioso palacio Beneventano del Bosco o la basílica de San Juan Evangelista. Pero la isla cuenta con otra peculiaridad. Se trata de la arquitectura normanda. Este pueblo dominó la isla entre los siglos XI y XII dejando en ella maravillas como las catedrales de Santa Ágata de Catania y de Monreale o los castillos de Milazzo, Adrano y Caronia. Finalmente, no te olvides de visitar Agrigento, donde está el impresionante valle de los Templos.

Foto de la isla de Elba

Isla de Elba

Elba, la hermosa cárcel de Napoleón

Cambiamos radicalmente de registro para llevarte a la pequeña isla de Elba, conocida mundialmente por haber ejercido como cárcel de Napoleón Bonaparte. Se encuentra en la costa toscana y pertenece a la provincia de Livorno. Es verde y montañosa, pero también hallarás en ella preciosas playas de aguas tranquilas.

Su capital es Portoferraio, fundada en 1548 por Cosme I de Médicis como baluarte defensivo. Por ello, cuenta con una muralla y tres fuertes que todavía puedes visitar en la actualidad.

Ischia y sus aguas termales

Esta isla volcánica se encuentra en el mar Tirreno, en el golfo existente al norte de Nápoles. Aunque es pequeña (apenas cuarenta y siete kilómetros cuadrados), funciona como un importante centro turístico ya que es famosa por sus aguas termales.

También ha recibido visitantes ilustres como los escritores Henrik Ibsen o Alphonse de Lamartine. Y, en el monte Vico puedes visitar los restos de una acrópolis de la Edad del Bronce micénica. Además, es un lugar perfecto para el senderismo y el buceo.

Sant’Angelo es un precioso pueblo de pescadores y no debes abandonar la isla sin probar el rucolino, un licor autóctono que se elabora con rúcula.

Foto de Ischia

Ischia

Capri, la más famosa de las islas italianas

También se halla en el golfo de Nápoles y es, desde el punto de vista turístico una de las más famosas islas italianas. De su belleza te dará idea el hecho de que fue elegida por el Emperador Tiberio para retirarse. Apenas cuenta con diez kilómetros cuadrados de extensión y unos doce mil habitantes. Pese a ello, tiene dos poblaciones que han sostenido, desde tiempo inmemorial, una rivalidad enorme. Son la costera Capri, punto neurálgico del comercio de la isla, y la interior Anacapri, que se halla en la falda del monte Solaro y desde la cual tienes maravillosas vistas del golfo de Nápoles.

Estrómboli, la isla del volcán

Famosa por el volcán del mismo nombre que le ha dado fama, esta pequeña isla del Tirreno apenas recibe turistas por lo que te ofrece mucha tranquilidad. Cuenta con dos pequeñas poblaciones a cual más pintoresca: Ginostra, con el puerto más pequeño de Europa, y Estrómboli, con una peculiar playa de lava negra.

Lípari, la mayor de las Eolias

Como la anterior, pertenece al archipiélago de las islas Eolias, que es Patrimonio de la Humanidad desde 2000. Te resultará un verdadero placer caminar por las estrechas calles típicas de su capital, de apenas cuatro mil habitantes.

Foto de Lípari

Lípari

Un poco de gastronomía

Como sabes, la cocina italiana es exquisita e incluye mucho más que pastas y pizzas. Para terminar nuestro viaje por las islas italianas vamos a proponerte algunos de los platos más típicos de las mismas. Así, debes probar el queso picorino sardo en Cerdeña, el cannoli en Sicilia, la imbollita (tortilla con higos) de Elba, el conejo a la cazadora de Ischia, la ensalada caprese de Capri y el pane cunzato de Lípari.

En conclusión, las islas italianas te ofrecen de todo. Maravillosas playas y paisajes, restos arqueológicos de un pasado importante, muchos monumentos y una sabrosa gastronomía.

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