Montaña más alta de España

Vista del Teide

La montaña más alta de España, curiosamente, se halla fuera de la Península Ibérica. Se trata del Teide, ubicado en la isla canaria de Tenerife, un coloso de 3718 metros de altura sobre el nivel del mar. Conforma un parque natural que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad.

Bien es cierto que, al pico insular, le sigue a corta distancia el Mulhacén, con sus 3478 metros de altitud. Situado en Sierra nevada, es, por tanto, la montaña más alta del territorio hispano peninsular. Y, a continuación, tenemos el Aneto, en los Pirineos aragoneses y con 3408. Ya para encontrar la cuarta estribación montañosa más alta tienes que volver a Sierra Nevada, pues se trata del Pico Veleta, cuya altura desciende ya a los 3398 metros sobre el nivel del mar. Pero en este artículo vamos a hablarte de la montaña más alta de España.

Un poco de historia del Teide

Geología del Teide

Recreación de una de las etapas formativas del Teide

Lo primero que debemos decirte es que el Teide no es una montaña propiamente dicha, sino un volcán. Hace en torno a quince millones de años, existía en la isla de Tenerife otro aún mayor que el actual, pero desapareció. Esta circunstancia habría estado causada por su fraccionamiento y posterior caída al mar o por un colapso de todo el territorio que provocó su hundimiento.

Son las dos hipótesis que se manejan, pero, a través de cualquiera de ellas, se formaron las Cañadas del Teide. Posteriormente, nuevas erupciones dieron lugar a la montaña actual. El territorio resultante está conformado por materiales de tipo basáltico, aunque en sus capas superiores dominan los sálicos. También hay depósitos piroclásticos de piedra pómez.

Esta composición geológica, en buena medida, es responsable de que el Teide, cuando no tiene nieve, cambie su color visto desde lejos. Al atardecer, lo presenta rojizo, mientras que el resto del día es beis, gris e incluso azulado.

Mitología en torno al Teide

Sombra del Teide

El fenómeno de la sombra del Teide

Como sucede con otras grandes montañas del mundo, el pico canario ha sido fuente de creencias mitológicas desde tiempos ancestrales. Para los guanches era una montaña sagrada de la que, por cierto, conseguían obsidiana. Según sus creencias, en el interior del volcán moraba Guayota, el espíritu del Mal.

Por eso, se han encontrado muchos restos de objetos indígenas en sus cuevas. Los guanches los dejaban como ofrendas para contrarrestar el poder del citado espíritu. Sin embargo, otras teorías apuntan a que la montaña era considerada por ellos más bien un axus mundi. Reciben este nombre en mitología los lugares tenidos por ejes del mundo o puntos de confluencia de diferentes niveles del universo.

También fascinó el coloso canario a los autores de la Antigüedad Clásica. El griego Herodoto lo llamaba Atlante y el romano Plinio el Viejo hablaba de las nieves de Ninguaria, nombre que daba a la isla de Tenerife. Ya en el Renacimiento, muchos quisieron ver en las Islas Canarias los restos de la legendaria Atlántida y al Teide como el monte que Poseidón entregó a Atlas.

Fue ya en el siglo XVIII cuando se empezó a ver la montaña más alta de España con criterios científicos. No obstante, autores como Julio Verne continuaron imaginando historias sobre él. En cualquier caso, la primera ascensión documentada al pico fue la de los italianos Próspero Casola y Leonardo Torriani en 1588.

Por otra parte, si de curiosidades te hablamos, tenemos que referirnos al fenómeno de la sombra. Fue descrito por primera vez por otros montañeros que subieron a la cima: los ingleses Phillips Ward y John Weber, que lo hicieron en torno a 1650. Consiste en que el Teide arroja la mayor sombra del mundo proyectada sobre el mar. Es tan grande que llega a cubrir parcialmente la isla de Gran Canaria o la de La Gomera, según el momento del día. Por si ello fuera poco, aunque la montaña no tiene forma exactamente triangular, su sombra sí lo es. En cualquier caso, lo cierto es que este fenómeno es único en el mundo.

La flora y la fauna de la montaña más alta de España

Tajinaste rojo

Tajinaste rojo en la montaña más alta de España

Todo el parque nacional del Teide es uno de los espacios naturales más destacados del mundo por la enorme cantidad de especies endémicas de fauna y flora que posee. Como sabrás, un endemismo es una subespecie que solo existe en una región del planeta.

En cuanto a ellas, en la flora hay unas cincuenta y ocho. Destacan la violeta del Teide, el cardo de plata, el tajinaste rojo, el rosal del guanche o la hierba conejera, así como varias especies de musgos y borriza. Algunas de ellas se encuentran en peligro de extinción. Por ello, las autoridades canarias están realizando distintas actuaciones para preservarlas.

Respecto a la fauna, también son endémicas de la zona unas setenta especies. Representativos de ellas son el murciélago orejudo y el lagarto tizón. Pero también son muy abundantes otras introducidas posteriormente como el erizo moruno, el conejo y el muflón. Precisamente, este último constituye una amenaza para la citada hierba conejera, ya que forma parte de su dieta. Junto a ellos, también habitan el parque otras muchas especies como la abubilla o el búho chico entre las aves, el perenquén común entre los lagartos o el gato cimarrón asilvestrado entre los mamíferos.

La ascensión al Teide

Teleférico del Teide

El teleférico del Teide

Curiosamente, a pesar de su altura, no es difícil subir a la montaña más alta de España. De hecho, existe un teleférico que llega hasta una altitud de 3555 metros. A continuación, debes tomar la ruta de senderismo número diez, también conocida como sendero de Telesforo Bravo, que te llevará directamente al cráter del volcán.

Este trayecto parece sencillo, pues solo consta de unos seiscientos cincuenta metros de longitud, bien es cierto que ascendentes. El desnivel es de 163 metros y se tarda unos cuarenta minutos. Sin embargo, justamente esa diferencia de altura y la escasez de oxígeno hacen que la subida no sea fácil. No obstante, si te consideras un montañero avezado, también puedes hacer la ruta a pie desde la base. En este caso, la ruta sigue el sendero de la Montaña Blanca.

Cualquiera de ambas opciones es buena. Elegir una u otra depende de tus facultades. Otra cosa es el tema de los permisos. Para llegar a la cima necesitarás uno, pues el acceso está limitado a doscientas personas por día. Además, hay una lista de espera de dos meses. Es decir, si piensas realizar la ascensión, por ejemplo, en septiembre, tendrás que solicitar el permiso en julio.

Para pedirlo tienes dos caminos. El primero es a través de la página web de parques nacionales. En cambio, la segunda es mediante una excursión con guía. Para esta última, solo tendrás que contratar a una empresa acreditada. Ella se encargará de los permisos.

Sin embargo, en caso de que pernoctes en el refugio de Altavista, del cual te hablaremos más adelante, y subas antes de las nueve de la mañana, no necesitarás permiso para subir a la cima del Teide.

Otras rutas en el Teide

Refugio de Altavista

Refugio de Altavista en el Teide

Por otra parte, desde el teleférico puedes hacer otras rutas. Como muestra de ellas, te hablaremos de dos. La primera es la número once o del mirador de la Fortaleza. Se dirige hacia el noroeste y te muestra la vertiente más perfecta del cono volcánico. Este queda a la izquierda y, al otro lado, puedes ver la Montaña Blanca y restos de antiguas coladas. Pero, sobre todo, al llegar al mirador que le da nombre, tendrás espectaculares vistas de toda la parte norte de la isla de Tenerife. También verás el valle de la Orotava y el cordal del macizo de Anaga.

La segunda ruta es la número doce o del mirador Pico Viejo. Te lleva hacia la vertiente oeste del Pilón y te ofrece la imponente visión del cráter de Montaña Chahorra (o Pico Viejo), con ochocientos metros de diámetro. Asimismo, en este caso, apreciarás la vertiente sur de la isla, con la Montaña Guajara, los Roques de García e incluso, en la llanura, el espectacular Pinar de Flor y La Gomera.

Finalmente, en la ruta número siete tienes el refugio de Altavista, que ya te hemos citado. Es el único del Teide y consta de dos edificaciones. Cuenta con tres dormitorios comunes que tienen una capacidad total de cincuenta y cuatro personas. Las camas están equipadas con su adecuada ropa, por lo que no necesitarás saco de dormir.

Asimismo, te ofrece otras instalaciones como salón, comedor, cocina e incluso enfermería. Todo el conjunto está equipado con calefacción y aseos, aunque no dispone de duchas.

El refugio se construyó en 1892, si bien ha sido totalmente reformado en 2007. También dispone de bebidas calientes, agua y refrescos, pero la comida tendrás que llevarla tú. No obstante, como te decíamos, tiene cocina para calentarla. La estancia queda limitada a una sola noche. Pero disfrutarás de unas maravillosas vistas del cielo canario.

En conclusión, te hemos hablado de la montaña más alta de España. También te hemos explicado todo lo que necesitas saber para subir a su cima. No obstante, ya que te encuentras en la isla de Tenerife, queremos aconsejarte que también visites otros lugares de interés que te ofrece. Entre estos, la capital, Santa Cruz, pero también el turístico Puerto de la Cruz, la rural Masca, en el Parque del Teno y las históricas San Cristóbal de la Laguna y La Orotava. ¿No te apetece conocer este coloso de roca y las localidades que lo rodean?

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