Qué ver en Tudela

Plaza de los Fueros de Tudela

Responder a la pregunta qué ver en Tudela supone un importante esfuerzo de síntesis. Estamos hablando de una de las localidades con más historia de la ya por sí histórica Comunidad Foral de Navarra. De hecho, para que te hagas idea de su importancia, te diremos que ostenta el reconocimiento de ciudad desde 1390, cuando se lo otorgó Carlos III el Noble.

Pero sus orígenes se remontan mucho más atrás. Ya estaba habitada en la Edad del Hierro y también fue asentamiento romano. Posteriormente, la refundaron los árabes con el nombre de Al-Tutili y, tras la reconquista cristina, se convirtió en lugar de residencia, junto a Pamplona, de los monarcas navarros. Fruto de todo ello, es el impresionante patrimonio monumental que te ofrece la ciudad. Y, por eso, a continuación, vamos a mostrarte qué ver en Tudela.

La catedral de Santa María

Catedral de Tudela

Catedral de Santa María de Tudela

Como la mayoría de los edificios monumentales de la localidad, encontrarás este templo en su casco antiguo, delimitado por los ríos Queiles y Ebro, así como por la ladera del cerro Santa Bárbara. No dejes de pasear por él y admirar sus casas nobiliarias.

Pero, volviendo a la catedral, es el edificio religioso más importante de Tudela e incluso uno de los más relevantes de toda Navarra. De hecho, es Monumento Nacional desde 1884. Se construyó a finales del siglo XII siguiendo los cánones del románico, aunque posteriormente se le añadieron elementos góticos. En su origen era la Colegiata de Santa María, pasando a catedral ya en 1783.

Exteriormente, se dispone en planta de cruz latina y tres naves que se rematan con un crucero de cinco tramos y cabecero con ábside. Posee tres puertas: la de La Virgen, de Santa María y del Juicio. Esta última es la más importante. Por su parte, la llamada Torre Nueva es del siglo XVII.

En cuanto al interior, destaca su impresionante retablo mayor dedicado a la Virgen María. Se debe a Pedro Díaz de Oviedo, quien lo creó a finales del siglo XV con arreglo al estilo gótico hispano-flamenco. En cambio, el coro es renacentista y elaborado por Esteban de Obray, mientras que la capilla de Santa Ana (patrona de Tudela), con sus espectaculares yeserías policromadas, es barroca. Finalmente, debes fijarte en la talla de la Virgen Blanca, del siglo XII, y en los retablos góticos de Santa Catalina y de la Virgen de la Esperanza.

Otros templos que ver en Tudela

Iglesia de la Magdalena

Iglesia de Santa María Magdalena, uno de los templos más bonitos que ver en Tudela

El patrimonio religioso de la ciudad navarra abarca mucho más que su preciosa catedral. La iglesia de Santa María Magdalena también es románica y destaca por el magnífico Pantocrátor (Cristo en su majestad) de su tímpano. Las de San Jorge y de la Enseñanza, en cambio, son barrocas. De hecho, esta última se considera la única esencialmente barroca de toda Navarra y destaca por su espectacular cúpula con linterna.

Por su parte, la iglesia y convento del Carmen y el Seminario Conciliar de Santa Ana son manierista del siglo XVI, al igual que la iglesia y convento de las Dominicas. En fin, otros templos que ver en Tudela son el tardogótico del colegio de San Francisco Javier, el de las Capuchinas, el de la Compañía de María o el de Santa María de Gracia, así como las ermitas de Santa Cruz, Santa Quiteria o la Virgen de la Cabeza.

Pero mención aparte entre las construcciones religiosas debemos hacerte del Palacio del Deán, pues alberga el Museo Decanal. Además, se trata de una preciosa construcción de finales del siglo XV que combina los estilos gótico, mudéjar y plateresco e incluso posee elementos italianizantes. La encontrarás junto a la catedral. Por otra parte, cerca de los restos del antiguo castillo de Tudela, se encuentra el monumento al Corazón de Jesús, una figura de doce metros de altura debida al escultor transalpino Carlo Buzzi.

Finalmente es importante el Humilladero, que se halla a la derecha del puente del Ebro, en la entrada a la ciudad. Se trata de un templete del siglo XVI que alberga una cruz ante la que el viajero debía humillarse, de ahí su nombre. Por su ubicación, también se la conoce como Crucifijo del Puente.

Plaza de los Fueros

Casa del Reloj

La Casa del Reloj

Pasamos ahora a los monumentos civiles que ver en Tudela. El centro neurálgico de la localidad es la plaza de los Fueros que encontrarás, justamente, entre el casco viejo y la parte más nueva de la villa. Se construyó a finales del siglo XVII según las normas del barroco. A la misma época y estilo pertenece su edificación más señera: la Casa del Reloj, aunque la torre que alberga este último es cien años más moderna.

Además, en su última restauración se colocó en el segundo piso un castillete destinado a la Bajada del Ángel. Con este nombre se conoce la representación del anuncio a María de la resurrección de Jesucristo que se celebra cada Domingo de Pascua y que ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. También es la plaza escenario del Volatín, que tiene lugar un día antes que el acto anterior. Recibe este nombre un muñeco articulado que representa a Judas y que es volado con un petardo. Asimismo, puedes ver en la plaza el majestuoso edificio del hospital, hoy residencia de Nuestra Señora de Gracia.

La plaza Vieja y el Ayuntamiento

Ayuntamiento de Tudela

El Ayuntamiento de Tudela

Como su propio nombre indica, esta plaza era el eje de la vida en Tudela hasta la construcción de la Nueva. En ella, destaca el Ayuntamiento, un edificio de finales del siglo XV varias veces restaurado. No obstante, la crujía, el zaguán, el Salón de Plenos y la bodega son vestigios de la construcción primitiva. Esta última fue utilizada como cárcel pública durante varios siglos

Ya en el siglo XIX, asimismo, se le añadió al citado Salón de Plenos una espléndida decoración de tipo neorrenacentista. La estancia también se conocía como Cámara del Secreto y está adornada, igualmente, con preciosos cuadros que representan escenas de la historia de la localidad. Completa la ornamentación un grupo escultórico que representa a Santa Ana, como te decíamos, patrona de la villa.

Palacios que ver en Tudela

Casa del Almirante

Casa del Almirante, uno de los preciosos edificios civiles que ver en Tudela

Otra de las características de la ciudad navarra es la gran cantidad de casas señoriales y palacios que jalonan sus calles. Entre las primeras, destaca la Casa del Almirante, de la que te hablaremos después. Pero también la de los Ibáñez de Luna, auténtica maravilla plateresca. En cambio, la Real Casa de la Misericordia es neoclásica.

Por su parte, la Casa de Veráiz alberga el Museo Muñoz Sola, dedicado a este pintor de la segunda mitad del XIX. En cuanto a la Casa de Arízcun es neoclásica del XVIII y la de Labastida es cien años más antigua.

Pero aún más espectaculares son los palacios de Tudela. El del marqués de Huarte está adosado a la antigua muralla y se construyó en 1742 aprovechando la agrupación de tres casas del Medievo. Destacan las pinturas al fresco de su fachada, que presentan temáticas clásicas. Pero, sobre todo, el conjunto del patio, con una escalera que ha sido calificada como «la más bella escalera imperial de Navarra». Actualmente, es la Biblioteca Pública e incluye un pequeño museo de arqueología. Por tanto, es visitable.

El palacio del marqués de San Adrián data de principios del siglo XVI y es una de las más logradas muestras de arquitectura civil renacentista de Navarra. Consta de dos pisos y ático en galería. En su austera fachada destaca, sin embargo, un magnífico alero de madera tallada debido al ya mencionado Esteban de Obray. También cuenta con una preciosa escalera cuadrada y cubierta por un bello artesonado de casetones con rosetas. Hoy es una de las sedes de la Universidad Nacional de Educación a Distancia.

Otros monumentos civiles de la ciudad

La Torre Monreal

Torre Monreal

Asimismo, en el casco antiguo de la ciudad encontrarás otro de los edificios que ver en Tudela. Se trata de la ya citada Casa del Almirante, uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil renacentista de toda la comunidad navarra. Se construyó en el siglo XVI y destaca su preciosa decoración plateresca restaurada hace pocos años.

Más antigua es la Torre Monreal, pues data del siglo XIII. La verás en una atalaya al suroeste de la villa y tiene planta hexagonal. En la actualidad alberga un centro de interpretación sobre las tres culturas que convivieron en la ciudad en el Medievo: la cristiana, la judía y la árabe.

Por otra parte, el edificio Castel Ruiz es el antiguo convento de los jesuitas. Se edificó en el siglo XVII siguiendo los cánones del manierismo y constituía unidad con la citada iglesia de San Jorge. En su origen fue la sede de la primera Escuela de Gramática Tudelana y hoy está destinada a otras actividades culturales.

Carácter muy diferente tiene el espectacular puente de piedra de diecisiete arcos sobre el río Ebro. Mide casi cuatrocientos metros y se atribuye al monarca Sancho VII el Fuerte, quien reinó en el siglo XII. No obstante, ha sufrido varias modificaciones a lo largo del tiempo.

En conclusión, te hemos mostrado algunos de los mejores monumentos que ver en Tudela. Pero esta preciosa ciudad de la Comunidad de Navarra tiene otros muchos atractivos. Entre ellos, su naturaleza, con la cercanía del desierto de las Bardenas Reales, que es parque natural. Y también su gastronomía, en la que destacan sus deliciosas verduras. Anímate a conocer esta localidad y disfruta de todo lo que te ofrece.


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