Turín

Foto del Palacio Real

Palacio Real

Situada en el norte, al pie de los Alpes, la ciudad de Turín es una de las más importantes de Italia. Y no solo por su pujanza industrial y de negocios, sino también por su relevancia en la historia del país. Es la capital de la región del Piamonte, cuya monarquía capitaneó la unificación italiana en el siglo XIX, con el Rey Víctor Manuel II de Saboya y su Primer Ministro Cavour a la cabeza.

Por tanto, Turín posee una dilatada historia que ha quedado reflejada en numerosos monumentos, está circundada por maravillosos paisajes alpinos y cuenta con una rica gastronomía. Si quieres visitarla, te invitamos a viajar con nosotros.

Qué ver en Turín

La ciudad piamontesa nació en el siglo I de nuestra era a partir de un campamento romano. Y a lo largo de su historia ha sufrido distintas vicisitudes que han ido dejando un rico patrimonio monumental en ella. Algunas de las visitas imprescindibles que debes hacer en Turín son las siguientes.

La catedral de Turín

Catedral de Turín

Catedral de San Juan Bautista

Construida en el siglo XV, responde a los cánones del Renacimiento italiano. En ella destacan su fachada de mármol blanco y una gran cúpula octogonal. Su planta presenta tres naves atravesadas por un gran crucero y varias capillas en los laterales.

Pero quizá lo más destacado de la catedral sea que alberga la famosa Sábana Santa, que la Iglesia considera el sudario que llevó Jesucristo. Concretamente, se halla en una capilla anexa obra del arquitecto Guarino Guarini que puedes visitar.

La Mole Antonelliana, símbolo de Turín

Es uno de los grandes símbolos de Turín, ya que durante décadas fue el edificio más alto de la ciudad, con sus ciento sesenta metros de altura. Fue construida por el arquitecto Alessandro Antonelli (de ahí su nombre) siguiendo los cánones del eclecticismo del siglo XIX. Por ello, tiene un aspecto singular, con una gran cúpula cuadrangular en su parte superior.

Las Residencias Sabaudas

Reciben este nombre los palacios de la Casa Real de Saboya que se encuentran repartidos por la ciudad y por todo el Piamonte. El conjunto es Patrimonio de la Humanidad y entre esos edificios debes visitar, al menos, los siguientes.

El Palacio Carignano

Palacio Carignano

El Palacio Real

Lo encontrarás en pleno centro de Turín, concretamente en la popular plaza del Castillo. Responde a tres estilos arquitectónicos: el Barroco, el Neoclásico y el Rococó. Además, del edificio, tienes que ver los Jardines del Parque Real y, en la propia plaza citada, la iglesia de San Lorenzo con su espectacular cúpula octogonal. Así mismo, dentro del palacio encontrarás impresionantes habitaciones decoradas con tapices.

Palacio Madama

También se halla en la plaza del Castillo y es un edificio sorprendente. Porque consta de dos partes muy distintas. La delantera es impresionante ya que sigue los cánones del orden colosal, mientras que la trasera sigue conservando el aspecto de un castillo medieval. En su interior, puedes visitar además el Museo Municipal de Arte Antiguo.

Palacio Carignano

Fue construido por Guarino Guarini, el gran arquitecto de Turín, quien también nos ha legado obras en otras ciudades italianas como Mesina o Verona y en algunas capitales europeas como París o Lisboa. Es un precioso edificio que actualmente alberga el Museo Nacional del Risorgimento, dedicado al proceso de unificación de Italia.

La Basílica de Superga

Ubicada en una colina cerca de la ciudad, es obra de Filippo Juvarra y responde al clasicismo del siglo XVIII, aunque tiene elementos barrocos. Es también un símbolo pues ha ejercido como mausoleo de los reyes de la Casa de Saboya.

La basílica de Superga

Basílica de Superga

Plaza San Carlo

Es una de las más grandes y populares de la ciudad italiana. Fue inaugurada en 1638 y está consagrada a San Carlos Borromeo. En ella destacan, precisamente, la iglesia de este santo y la de Santa Cristina, así como la gran estatua ecuestre dedicada a Manuel Filiberto de Saboya. Si la visitas, no dejes de entrar en alguno de sus famosos cafés, que han sido punto de encuentro de intelectuales y políticos. Entre ellos, se hallan el Torino y la confitería Stratta, famosa en toda Italia.

Museo Egipcio

También es conocida Turín por sus numerosos museos. Uno de los más relevantes es el Egipcio. Está en el Palacio de la Academia de la Ciencia y contiene una de las más importantes colecciones de antigüedades egipcias del mundo, solo superado por el Museo de El Cairo.

La gastronomía turinesa

En la cocina turinesa tienen mucho protagonismo las carnes, algunas verduras y el queso, además de la pasta, típica de toda Italia. Pero, curiosamente, en algunos de sus platos más populares hay un ingrediente inesperado: las anchoas.

Entre esos platos típicos, destaca la bagna cauda, una salsa que se hace con mucho ajo, aceite de oliva y, precisamente, anchoas. Se sirve caliente para acompañar a determinadas verduras. También es típico de la ciudad el vitello tonnato o carne de ternera cortada fina y aderezada por una salsa hecha de huevo cocido, alcaparras, atún y anchoas.

Otros platos que debes probar son la carne cruda all’Albese o el frito mixto a la Turinesa. Este último no es apto para todos los gustos porque lleva vísceras de animales mezcladas con distintos tipos de comida tales como manzanas, chocolate o sémola de maíz.

La plaza San Carlo

Plaza San Carlo

En cuanto a los postres, te recomedamos el tomini al verde, un queso que se sirve con salsa, y el Bonet, que es un delicioso pudin hecho con huevos, azúcar, leche, ron y cacao. Se sirve caliente o en forma de helado y se acompaña con pequeñas galletas de almendra.

Mención aparte merece la trufa, especialmente la blanca, que se da en abundancia en el Piamonte y que los turineses comen de cualquier forma. Y también debes probar los vinos, muy destacados en la región y entre los que destaca el Barolo.

Cómo llegar a Turín

La ciudad italiana cuenta con un aeropuerto, el de Turín-Caselle, al cual arrivan vuelos internacionales. También posee varias estaciones de ferrocarril. La más importante de ellas es la de Porta Nuova, a la que llegan los trenes procedentes del norte. En cuanto a las carreteras, desde Francia te llevan a Turín la A32 y la A5, que pasa por el valle de Aosta.

Una vez en la ciudad, puedes moverte en metro, que tiene dos líneas y funciona sin conductor o en autobús, con vehículos que conectan todos sus barrios.

En conclusión, Turín es una de las maravillas de Italia. Histórica y cosmopolita, te ofrece numerosos monumentos y museos, pero también preciosos espacios naturales, una deliciosa gastronomía y mucha vida social. ¿Te animas a visitarla?

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