publicidad

No se concibe regresar de un viaje a Rusia sin traer en la maleta la matrioska de rigor. Estas muñecas tradicionales son el clásico souvenir y un original regalo. Su interior hueco sirve para esconder una sucesión casi interminable de muñecas más pequeñas. Sólo hay una regla: el número de muñecas debe ser siempre impar.